¡HUERTOS SOLARES, LA AMENAZA “VERDE”!

 

Huerto solar en Caudete de las Fuentes, foto Arxiu RMiB

La riqueza natural que todavía atesoran las comarcas del interior es solo un espejismo temporal. Una gran amenaza se cierne sobre buena parte de las campiñas y seres que todavía sobreviven en los pequeños pueblos y aldeas dedicados a la agricultura, los responsables de este peligro son los que han diseñado el nuevo Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030. El objetivo es frenar el Cambio Climático provocado por las emisiones de CO₂, para ello se quiere facilitar la producción de electricidad con energías renovables, algo que es muy deseable y cumplir con los objetivos marcados por la UE, reduciendo un 23% las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) respecto a 1990. 


Pequeña instalación solar en Mas de Noguera, Arxiu RMiB

Para el 2030 quieren instalar 59 GW nuevos que deben producirse con energías renovables. Ese año debe haber una producción total de 161 GW repartidos en 50 GW que aportará la energía eólica y 39 GW la solar fotovoltaica. 27 GW la sumarán las centrales de ciclo combinado que son las centrales térmicas que queman gas, 16 GW de la hidráulica. 9,5 GW generará el bombeo hidráulico, es lo que hacen en Cortes de Pallas, con la energía que sobra por las noches, bombean agua al lago que hay arriba en la Muela, de día la dejan caer hacia una turbina y generaran electricidad como lo hace la hidráulica. 7 GW los producirá la solar termoeléctrica, esta tecnología utiliza el calor del sol, concentran los rayos del sol para calentar un fluido y generar vapor, finalmente 3 GW los aportará la energía nuclear.

El PNIEC debía ser una oportunidad de desarrollo y creación de empleo, que conseguiría  abaratar el costo de la energía y reducir la dependencia de hidrocarburos sucios que tenemos que importar a precio de oro. La realidad es bien distinta, este plan se ha convertido en una espada de Damocles verde que está a punto de destrozar algunos de los mejores espacios naturales que quedan.

Para facilitar esta transición energética los políticos han ha legislado todo tipo de facilidades, el problema es que serán ventajas para los de siempre, las grandes empresas e inversores que optan a montar huertos de placas solares. Ellos defienden este despliegue como la panacea ecológica pero en realidad ocultan la próxima burbuja de especulativa que serán las energías renovables


Enguera, foto Arxiu RMiB


Podría parecer que esta transición sería la oportunidad para acabar con el oligopolio eléctrico, abriendo la oportunidad de invertir en producción eléctrica a usuarios y pequeñas empresas y con ello obtener parte de los grandes beneficios y abaratar el precio manipulado que pagamos hoy. Ahora el mercado eléctrico es un coto vedado a cuatro grandes empresas que obtienen inmensos beneficios con instalaciones amortizadas hace muchos años y con costes de producción muy pequeños. Parte de los beneficios que obtienen las eléctricas los dedican para comprar a políticos retirados de la primera línea con un sillón en sus consejos de administración.


Oligopolio eléctrico, foto Arxiu RMiB



Esta subasta controlada por contrabandistas se aprovecha de que la ley dice que el precio del kilovatio hora que cobrarán los productores será igual al precio que marque la última energía que entre la subasta diaria. Imaginemos un cubo donde cabe toda la electricidad que se va a consumir en un día, El 80-90 % de lo que entra son MW muy baratos pero a última hora solo entra la energía térmica que es mucho más cara y además debe pagar derechos de emisión de CO₂. Los consumidores pagaremos toda la electricidad al precio más caro y con derechos de CO₂ aplicados a todo lo que ha entrado ese día. Las eléctricas ya se encargan de cerrar el grifo de la energía barata y abrir el de la cara a última hora de la subasta, estamos ante un negocio obsceno al que ningún político quiere poner freno.

El negocio es tan redondo que son las mismas grandes eléctricas las que se han lanzado a una  loca carrera para construir huertos solares de energía verde renovable, limitando la posibilidad de la participación de cualquier interesado con limitaciones como que las comunidades de productores no pueden tener placas a más de 500 metros. Un pueblo mediano o una ciudad no podrán llenar sus tejados con placas, consumir y vender la energía sobrante. A parte de las eléctricas serán las grandes constructoras que llevan soportando dos crisis seguidas las que se frotan las manos con las renovables.


Huerto solar en terrenos marginales, entre la vía de AVE y la A-3, Venta del Moro, Arxiu RMiB

Los promotores se han lanzado como buitres hambrientos a conseguir tierra barata donde poder montar huertos solares, necesitan terrenos llanos, soleados y lo más baratos posibles para minimizar los costos.

¿Dónde están las tierras más baratas que cumplan los requisitos necesarios para montar un huerto solar?

Son las tierras agrícolas de secano del interior, lugares tranquilos con agricultores envejecidos. Poco importa que estos cultivos produzcan alimentos o que la a mayoría estén trabajados con métodos sostenibles que mantienen mucha biodiversidad. Es una riqueza natural formada por especies modestas y poco llamativas y la mayor parte no está protegida por ninguna figura de conservación legal. En los secanos cerealistas viven muchas especies esteparias y la mayoría están en peligro de extinción.


Información de la Platafroma Utiel-Requena Sostenible


Los promotores "verdes" contactan los agricultores y les ofrecen alquilarles las tierras durante 20-30 años, los precios ofertados van de 1.000 a 1.500 € la hectárea. Les presentan un contrato leonino en el que todo son salvedades y ventajas para los inquilinos, por el contrario para los propietarios todo son condicionantes y penalizaciones. Pero para muchos campesinos de edad avanzada y sin relevo generacional esta parece una buena opción para retirarse definitivamente con un complemento a las ridículas pensiones que cobrarán.

Los políticos aspiran a encontrar soluciones económicas rápidas, que generen movimiento de capitales para que ganen los bancos a los que deben muchos millones, que sigan ganando mucho más las eléctricas para que después los coloquen cuando se retiren y que ganen las grandes constructoras. Además se forrarán los fondos de capitales extranjeros. Por eso han diseñado así el PNIEC.

A nuestros dirigentes no les preocupa la ecología, las especies escasas y la despoblación del interior porque nada de eso da votos. No les preocupa enterrar tierras fértiles que producen alimentos de calidad bajo paneles solares y destrozar uno de los pocos activos que queda a las poblaciones del interior, el paisaje. 


¿Vamos a enterrar terrenos que producen alimentos bajo placas solares? Camporrobles, Arxiu RMiB

Un verdadero gestor con una estrategia conservacionista y verde, preocupada por el medio ambiente y con interés por hacer un nuevo modelo productivo, obligaría a poner los huertos solares en terrenos degradados próximos a las grandes áreas urbanas que son las que consumen la energía. Además al estar cerca de los grandes consumidores se necesitaría menos inversión en redes de transporte y transformación.

Un buen gestor del territorio nunca sustituiría terrenos que producen alimentos por polígonos productores de energía, teniendo miles de hectáreas de suelos degradados vacíos. Un político ecologista montaría los huertos en solares en los inmensos polígonos industriales que hay cerca las principales poblaciones y utilizaría los grandes tejados de las naves industriales o de los bloques de viviendas. El problema es que en ese caso tendrían que repartir los beneficios con muchos ciudadanos y además al ampliar la competencia se reduciría el precio de la electricidad. No, todo lo anterior va en contra del sistema capitalista que prefiere acumular los beneficios en pocas manos y vender que tenemos un mercado libre y abierto a la competencia, cuando en realidad lo controlan cuatro grandes empresas que pactan y manipulan los precios.


Segando en Fuenterrobles. Arxiu RMiB

No van a utilizar las zonas industriales o degradadas ambientalmente porque están cerca de los grandes núcleos de población, por ello tienen un suelo más caro. Esos yermos e improductivos solares abandonados cuestan de alquilar mucho más de lo que les cuesta arrasar un olivar con árboles centenarios y llenar los tejados de nuestros hogares con placas solares implica repartir los beneficios. Hacen mucho más negocio enterrando grandes campos de trigo, almendro, olivos, incluso viñas tradicionales.

¿No hay ningún político o economista con dos dedos de frente que sea capaz de valorar el verdadero valor que tienen las zonas agrícolas de secano, el gran servicio que hacen manteniendo la biodiversidad y preservando la productividad del territorio. Son los agricultores de cultivos de secano los deberían cobrar de la PAC al mantener el ecosistema y el clima? Ahora la PAC es otro negocio privado que principalmente beneficia a los grandes propietarios de tierras. ¡Prueba de ello es que los mayores perceptores de ayudas de la PAC viven en Madrid!

Esos mismos grandes tenedores de terreno agrícola son los que ahora se han lanzado a postularse como los nuevos ecologistas que van a montar huertos solares. ¡No os dejéis engañar, solo quieren más dinero y más rápido, antes aprovechándose de la PAC y ahora de los huertos solares!


Dehesa de Camporrobles enterrada bajo un huerto solar, Arxiu RMiB

Entre todos estos especuladores van a convertir las comarcas del interior valenciano en grandes polígonos industriales automatizados. Para conseguir que autoricen las instalaciones engañarán a los malos alcaldes prometiéndoles puestos de trabajo y algunas migajas en impuestos. En realidad solo crearán cuatro puestos de trabajo y ninguno en los pueblos pequeños, lo harán en las grandes localidades. A cambio conseguirán ahogar a los pocos valientes agricultores que aman la tierra y quieren mantenerla en producción, ellos son los verdaderos ecologistas.

¡Hecha la ley, hecha la Trampa!

Para evitar el control social de los proyectos de renovables y la denuncia de atropellos, la legislación ha creado trampas tan sangrantes como que los proyectos de huertos de más de 50 megavatios son competencia del estado y es a ellos a los que corresponde autorizarlas. Desde un despacho en el ministerio de Industria de Madrid, al técnico de turno que esté viendo los planos, le será muy difícil valorar la riqueza natural o etnológica que puedan quedar sepultada bajo placas solares. La Conselleria de Medi Ambient  que está mucho más próxima al territorio solo podrá opinar en los proyectos menores, los que menos afecciones generarán.  


Movilización de Salvemos Brihuela


¡Los ecologistas lo tenemos muy claro, como lo tuvimos con el Plan Eólico Valenciano! 

El problema no son las energías renovables, no lo es la energía solar o la eólica. El problema consiste en diseñar un despliegue de renovables sin regular donde hay que montar esas instalaciones. Dejar la planificación en manos del mercado siempre acaba igual, degrada el medio ambiente, el nivel de vida de los pueblos del interior y el de los agricultores

Los promotores pagarán un precio ridículo por hectárea y obtendrán mayores beneficios. A cambio los ciudadanos seguiremos pagando la electricidad a precios disparatados, esos precios hundirán a autónomos, a pequeñas y a medianas empresas que necesitan electricidad para poder producir.

En Europa han diseñado mucho mejor el despliegue fotovoltaico, priorizan las pequeñas y medianas instalaciones con lo que consiguen repartir y mitigar las afecciones, además respetan escrupulosamente la biodiversidad

Para denunciar esto mismo algunos de los mejores científicos e investigadores (1) españoles en el campo del naturalismo han publicado una carta en la revista Science (Vol 370, 2020), “Renewables in Spain threaten biodiversity” donde alertan de la amenaza que supone para la biodiversidad el crecimiento desmesurado de las renovables sin una planificación exhaustiva. La energía fotovoltaica necesita ocupar mucha superficie de terreno y su implantación afectará principalmente a especies en severo declive, como son las aves esteparias.




Greenpeace está de acuerdo con la urgencia de realizar un despliegue de las energías renovables, pero con la condición que se respete la biodiversidad y se facilite al máximo la participación social. Su portavoz de energía María Prado Rubio afirma que la transición energética debe ser entendida, como una evolución de un sistema energético basado en un modelo especulativo y controlado por pocas manos, el oligopolio energético, a otro que introduzca la máxima participación de generación distribuida, eficiencia y ahorro. Reclama que hay priorizar emplazamientos sobre suelos degradados y que se excluyan todos los Espacios Naturales Protegidos, las áreas críticas de especies en peligro de extinción, y la Red Natura 2000, que engloba las Zonas Especiales de Conservación (ZEC), las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y los Lugares de Interés Comunitario (LIC).

Salvemos Brihuela


Un ejemplo de cómo debemos defender nuestra tierra lo tenemos en Chiva, gracias a la Plataforma Salvemos Brihuela. En este municipio la empresa italiana Falck Renewables Power quiere instalar un huerto solar de 125 Mw que sepultará 420 hectáreas al pie de la Sierra de Chiva, lindando con un paraje natural protegido. Esta industrialización de una superficie equivalente a 566 campos de fútbol generará electricidad suficiente para 80.000 hogares, pero provocará la perdida de muchas tierras de cultivo de secano, afectará a muchas especies en peligro y obligará a arrancar algarrobos centenarios. En la cercana área metropolitana de València que consumirá esa electricidad no verán ningún huerto solar en los centenares de hectáreas de baldios llenos de escombros. 


Plataforma Utiel-Requena Sostenible


En la comarca según los cálculos del colectivo Utiel-Requena Sostenible, los proyectos en fase de estudio supondrán la desaparición de casi un 6% de tierra agrícola, o lo que es lo mismo, 37 veces más de lo que la Unión Española Fotovoltaica considera oportuno, un 0’15%. En la comarca tienen previsto montar huertos solares sobre más 2.100 hectáreas, de ellos 11 proyectos superan las 100 ha de extensión, el mayor sepultará más de 400 ha. El día que esté todo en producción igualará a la energía que produce la nuclear de Cofrentes, lo que equivaldrá a lo que consumen 900.000 personas, 20 veces más de lo que consume el altiplano y sus 39.000 habitantes. 

¿Queremos abandonar la agricultura, la ganadería y el turismo rural para vivir rodeados de placas fotovoltaicas? 

Aldeas como La Portera, Los Pedrones, Las Monjas o Las Casas de Eufemia estarán sitiadas por placas solares, desaparecerán bosques y linderos que regulan la temperatura. En Camporrobles enterrarán los mejores secanos de cereal de la provincia en la Casa de la Viña, también los únicos de todo Siete Aguas. Los paneles fotovoltáicos arrasarán los restos de las dehesas que han sobrevivido, provocarán la desaparición de encinas, pnos, sabinas y enebros centenarios. 

Es hora de movilizarse, debemos organizarnos y levantar la voz, sólo si somos muchos y chillamos fuerte tendremos una posibilidad de que los políticos se replanteen esta loca carrera especulativa que sepultará parte de las mejores tierras agrícolas y toda la biodiversidad que estas sustentan. 


¡Si quieres tu tierra participa en las plataformas y en las concentraciones!


El Toro. Arxiu RMiB


 

Texto de Rafa Muñoz. 


(1) David Serrano, Antoni Margalida, Juan M. Pérez-García, Javier Juste, Juan Traba, Francisco Valera, Martina Carrete, Joxerra Aihartza, Joan Real, Santi Mañosa, Carles Flaquer, Inazio Garin, Manuel B. Morales, J. Tomás Alcalde, Beatriz Arroyo, José A. Sánchez-Zapata, Guillermo Blanco, Juan J. Negro, José L. Tella, Carlos Ibañez, José L. Tellería, Fernando Hiraldo y José A. Donázar.




Mayo vivo en La Portera

 

Abejaruco europeo (Merpos apiaster) 

Este mes de mayo podido realizar dos salidas por los campos y bosques próximos a La Portera. El día 9 disfruté de una jornada calurosa y soleada, sin embargo el día 23 amaneció muy cerrado de nubes y con chubascos intermitentes, lo que no me impidió aprovechar para recorrer las zonas próximas a la finca de El Churro.


Abejero europeo (Pernis apivorus)

He podido observar algunas rapaces como el abejero europeo (Pernis apivorus),  esta es una especie que solo nos visita durante los pasos migratorios. El día 23 cuando más arreciaba la lluvia y se cerraba la niebla, me sobrevoló uno que parecía algo despistado y confuso, volaba bajo dirección este.


Azor común (Accipiter gentilis)

En uno de los vallejos cría una pareja de azor común (Accipiter gentilis) que repite nido, como todos los años le aportan nuevas ramas verdes ahora tienen una plataforma enorme.


Búho real (Bubo bubo hispanus)

Cuando hago rutas intento caminar en silencio y hacer el menor ruido posible al caminar. Eso me permite sorprender aves que normalmente se levantarían de su posadero sin que un caminante se diera cuenta de su presencia. El día 23 desperté a un enorme búho real (Bubo bubo hispanus) que dormía encima de un pino muy cerca de la finca del Churro.

En las cercanías de la localidad cría una pareja de busardo ratonero (Buteo buteo) que se puede ver posado en las torretas eléctricas junto a la CV-429.


Escribano triguero (Miliaria calandra)


Cerca de la aldea hay algunos campos de cebada salpicados de los restos de antigua dehesa que debió ser monumental, esos supervivientes son unas enormes carrascas que superarán con holgura los 200 años. Allí se puede encontrar la alondra común  (Alauda arvensis), la alondra totovía (Lullula arborea) y el escribano triguero (Miliaria calandra).


Cogujada común (Galerida cristata)


En este paisaje, si nos paramos y esperamos en silencio enseguida se dejan oír alguna codorniz común (Coturnix coturnix) o el reclamo del cistícola buitrón (Cisticola juncidis) y de la cogujada común (Galerida cristata).


Gorrión chillón (Petronia petronia)

En La Portera hay mucha variedad de cultivos, aunque como en toda la comarca domina la viña. Aquí siguen quedando muchos pedazos con almendros, olivar y en rincones más húmedos hay nogales o cerezos. Entre medias hay algunas parcelas sin cultivar donde crecen carrascas y pequeñas sabinas, todo ello aderezado de multitud de arbustos y herbazales. En este mosaico es fácil encontrar alguna perdiz roja (Alectoris rufa), la tórtola europea (Streptopelia turtur), la corneja negra (Corvus corone), el alcaudón común (Lanius senator), el Gorrión chillón (Petronia petronia) o la cogujada montesina (Galerida theklae).


Carraca europea (Coracias garrulus)

En cualquier rincón se puede observar al abejaruco europeo (Merpos apiaster) o la abubilla (Upupa epops). Incluso los días 8 y 9 nos acompañó, 24 horas seguidas, una preciosa carraca europea (Coracias garrulus) que estaba en paso migratorio. Estuvo todo un día posada en la misma zona del tendido telefónico, un poco antes de llegar a La Portera. Desde allí se dejaba caer para atrapar grandes saltamontes. Le debió gustar el sitio que a buen seguro le ayudó a descansar y recuperar fuerzas para poder afrontar la siguiente etapa de su viaje.


Golondrina común (Hirundo rustica)

Cerca de lo que fue una espléndida casa de labor, la Cueva Zapata, hoy prácticamente en ruinas, hay una charca donde abrevan ovejas. Allí acuden a beber y viven un montón de aves como son el carbonero común (Parus major), la golondrina común (Hirundo rustica), la oropéndola europea (Oriolus oriolus), el verderón común (Chloris chloris), el papamoscas gris (Muscicapa striata striata), la paloma bravía doméstica (Columba livia domestica), el jilguero europeo (Carduelis carduelis) y la paloma torcaz (Columba palumbus).


Libélula de vientre plano (Libellula depressa)

En esta balsa venida a menos por años de reiteradas sequías y por la excesiva extracción de agua, todavía se puede encontrar insectos interesantes como el rollizo abejorro común (Bombus terrestris), libélulas interesantes como la libélula de vientre plano (Libellula depressa) o la libélula emperador (Anax imperator). En los campos de los alrededores se observan mariposas como la cardera (Vanessa cardui) o la doncella punteada (Melitaea cinxia).


Agateador europeo (Certhia brachydactyla

Hay otra casona hundida en un vallejo próximo que está rodeada de un buen pinar, por eso le llaman la Casa del Pinar, aquí los vecinos siempre ha sido gente sencilla y sobria, alejada de estridencias. Allí es fácil observar las aves de los medios forestales como el agateador europeo (Certhia brachydactyla), el arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius), el carbonero garrapinos (Periparus ater), el cuervo grande (Corvus corax) o el herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus).


Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)

Entre las carcomidas vigas que todavía aguantan parte de la estructura de la Casa del Pinar sorprendí una enorme salamanquesa común (Tarentola mauritanica) que tenía dos colas. Muchos reptiles tienen la capacidad de desprender su cola si se sienten en peligro inminente, con ello pueden conseguir que el predador se quede con su cola y el animal logre el tiempo suficiente para llegar a un refugio. Este dragoncillo debió intentar cortar su cola pero no lo consiguió totalmente, después le ha crecido la nueva y ahora tiene dos. ¡Otra explicación algo más disparatada podría ser que la cercanía de la nuclear de Cofrentes la ha convertido en una mutante bicola!


Iglesia de la finca del Churro


Una de las pocas casonas que queda en pie es la finca del Churro, propiedad de la familia Reyna. En sus vallejos tienen varios edificios señoriales e incluso una iglesia, mucho más elegante que la de La Portera. Aunque las viñas están muy cuidadas han dejado que se hundan varias de las casas de servicio y en las que debían alojar a los temporeros. En uno de ellas sorprendí a un simpático ratón de campo (Apodemus sylvaticus).  En el linde del bosque con los cultivos todavía queda algún conejo (Oryctolagus cuniculus) que en esta zona nunca han sido abundantes.


Mosquitero papialbo (Rhadina bonelli)

Sus vallejos y pinares son una zona muy tranquila donde se puede observar aves como el mirlo común (Turdus merula), grupos de mito común (Aegithalos caudatus), en los rincones más umbrosos canta el mosquitero papialbo (Rhadina bonelli) y el pinzón vulgar (Fringilla coelebs), hay grupos familiares de piquituerto común (Loxia curvirostra) y el escondidizo zorzal charlo (Turdus viscivorus).


Texto y fotos de Rafa Muñoz


Casa Zapata y la fuente Zapata


 

Aves y campiñas de Campo Arcís

 

Las campiñas del Campo Arcís


El Balsón y Casa de la Sima, 2 de mayo de 2021


El domingo estuve recorriendo los parajes al sur de Campo Arcís. Aquí la viña que domina nuestros campos deja paso a un barranco que recoge las aguas residuales de la localidad. En nuestras campiñas la presencia de agua, aunque sea ocasionalmente y tenga baja calidad, es sinónimo de biodiversidad. Además cuando nos alejamos del casco urbano ganan protagonismo algunos campos de cereal frente al monocultivo de la viña. 

La fuente del Balsón erosiona esta zona dominada por arenas rojizas y arcillosas, se abre paso la rambla del Reguero que al juntarse con la rambla de las Casillas de Jiménez forman la espectacular rambla de los Morenos. Esta zona es tan arenosa que las corrientes de aguas subterráneas al erosionar provocan grandes hundimientos de tierra, en la superficie aparecen como si fueran cráteres lunares, son las simas. Destacan la Sima Grande y la Sima de la Casa de la Sima. A partir de este lugar, en el Panderón, aparecen cárcavas arenosas, eriales y espartales que estos días están llenos de flores y grandes tablas de cereal adornadas por miles de ababoles coloridos, nombre local de las amapolas.


Ababol del Campo Arcís


Con esta variedad de recursos si le sumamos la presencia de agua nos permiten encontrar uno de los puntos calientes de la biodiversidad comarcal. Aquí tenemos dos parejas de busardo ratonero (Buteo buteo) y varias de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus).


Pareja de ratoneros del Balsón


Solo salen de noche pero con suerte podremos comprobar que en las ramblas se esconde el poderoso búho real (Bubo bubo) y el mochuelo común (Athene noctua), en los bosquetes isla con árboles de buen porte cría el búho chico (Asio otus), en los bordes de los pinares canta el cárabo común (Strix aluco) y en los jardines y huertos lo hace el autillo europeo (Otus scops). Todo un repóquer de rapaces nocturnas y como estamos en paso migratorio pude añadir a mi cuaderno de campo un milano negro (Milvus migrans).


Abejaruco (Merpos apiaster) 

Las aves medianas de estas campiñas aportan las notas de color. Están encabezadas por los bellos abejarucos (Merpos apiaster) y no le va muy a la zaga la oropéndola europea (Oriolus oriolus). Esta última es como un proyectil amarillo y negro que vuela rápido en las riberas, es difícil de ver pero su aflautado reclamo nos delata con facilidad su presencia.


Urraca (Pica pica)

Tres especies de palomas viven aquí, la más grande y poderosa es la paloma torcaz (Columba palumbus), la paloma zurita (Columba oenas) es más ligera y nerviosa, además es muy escasa, se les suman las palomas bravías (Columba livia domestica). 

En las campiñas también será más fácil oír que ver la tórtola europea (Streptopelia turtur). mientras en la población abunda la tórtola turca (Streptopelia decaocto). Completan la nómina de las aves medianas de estos campos el pito ibérico (Picus sharpei), la grajilla occidental (Corvus monedula spermologus) y la familiar urraca común (Pica pica).


Gallineta común (Gallinula chloropus)

Antes de repasar las aves pequeñas del Campo Arcís no debemos olvidar que escondida entre los charcos, al amparo de juncos y carrizos de la rambla vive la gallineta común (Gallinula chloropus) y le acompaña el galápago leproso (Mauremys leprosa).


Cetia ruiseñor (Cettia cetti)


Antes de alejarnos de la rambla si nos fijamos en chopos, olmos y álamos con algo de práctica podremos descubrir pequeñas aves canoras como el ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), el cetia ruiseñor (Cettia cetti)​ o el zarcero políglota (Hippolais polyglotta).


Papamoscas gris (Muscicapa striata striata)

Como en las ramblas hay pequeños mosquitos allí también vive el papamoscas gris (Muscicapa striata striata) y el estornino negro (Sturnus unicolor). Allí acuden a comer la golondrina común (Hirundo rustica), la golondrina daúrica (Cecropis daurica), el gorrión común (Passer domesticus balearoibericus) y el vencejo común (Apus apus) que hacen sus nidos en nuestras casas y tejados.


Serín verdecillo (Serinus serinus)

Si un paseante tranquilo y silencioso se fija en las casas de labor de la zona y en los arbustos que les rodean podrá disfrutar con la presencia del serín verdecillo (Serinus serinus), el jilguero europeo (Carduelis carduelis), el pardillo común (Linaria cannabina mediterranea) y del carbonero común (Parus major).


Gorrión molinero (Passer montanus)

Muy similares a los gorriones, prácticamente son sus primos, se podrá observar al gorrión chillón (Petronia petronia) y al gorrión molinero (Passer montanus).


Curruca tomillera (Curruca conspicillata conspicillata)

Ahora os hablaré de unas aves más difíciles de localizar visualmente porque les gusta la espesura y la protección que les ofrecen los zarzales y espinos, son las currucas. Son pequeñas aves de tonos apagados y cantos chirriantes, pero son preciosas. Aquí podréis ver en mayo la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) y en los aliagares más termófilos a la curruca tomillera (Curruca conspicillata conspicillata).


Alondra común​ (Alauda arvensis)

En las viñas y en los cereales manda el estridente escribano triguero (Miliaria calandra) que elige perchas desde la que inundar toda la campiña con su canto. Por último os presentaré las aves que gustan de alimentarse en el suelo. Para poder despistar a sus enemigos se han de vestir de camuflaje, ya que viven en un medio abierto donde predominan los tonos marrones. 

Estos días de mayo con paciencia y fijándonos mucho podremos ver la cogujada montesina (Galerida theklae), la alondra común​ (Alauda arvensis) y la terrera común (Calandrella brachydactyla). Este listado de aves no es exhaustivo pero coincide con las que pude oír o ver este mes de mayo.  


Rambla del Balsón, Campo Arcís

Texto y fotos de Rafa Muñoz


Ababol


Caudete natural

 

Cañada de Enguídanos, Caudete de las Fuentes

Caudete de las Fuentes, 25 de abril de 2021.


El domingo realicé un recorrido circular por la Cañada de Enguídanos, en el término de Caudete de las Fuentes. Es una zona con el típico mosaico de cultivos de secano, salpicada con algún bosquete en las zonas abruptas. La principal afección que tiene esta zona es que está seccionada por infraestructuras como la A-3, las vías del AVE o la antigua N-III.

A pesar de la importante afectación de estas vías de comunicación, en los taludes se ha instalado una numerosa población de conejos (Oryctolagus cuniculus), pero como este lagomorfo es la base de la alimentación de muchas especies sospecho que han aumentado las rapaces de la zona por eso tengo interés en estudiarla.


Busardo ratonero


Este mes de abril lluvioso ha vestido de verde toda la campiña, aunque ha dejado mucho barro para transitar fuera del asfalto. Esa mañana amaneció nublada lo que provocó que las pequeñas aves apenas se dejaran ver, pero como los predadores tenían hambre, se activaron pronto, a primera hora lo hizo un Busardo ratonero (Buteo buteo) al que enseguida imitaron una Culebrera europea (Circaetus gallicus) y un Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus).


Alondra totovía


Hacía fresco y conforme transcurría la mañana el viento se fue acrecentando lo que no facilitaba que las pequeñas aves se mostraran ni que ensayaran sus cantos para marcar territorio o buscar pareja. Solo se dejaba oír alguna Alondra totovía (Lullula arborea) y algún Escribano triguero (Miliaria calandra).


Mito común


En el interior de los bosquetes que salpican este terreno ondulado se dejaron ver y oír Carbonero común (Parus major), Mito común (Aegithalos caudatus) y Pinzón vulgar (Fringilla coelebs).


Pardillo común


Los lindes que mantienen vegetación los aprovechaban para cantar algún Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea), Serín verdecillo (Serinus serinus) y alguna Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala). Por desgracia hay malos agricultores que aprovechan los trabajos de emparrado de la viña para arrasar con la vegetación de las lindes. Desconocen que esos arbustos son un refugio para los predadores de las plagas que amenazan los monocultivos. Esos márgenes vegetados también los aprovechan otras especies pequeñas, son una garantía de ahorro, la biodiversidad evita la necesidad de fumigar con biocidas para combatir las plagas.


Alimoche común


A media mañana las nubes empezó a abrirse y los primeros rayos de sol ayudaron el paso migratorio, eso me permitió observar una especie que antaño pobló la comarca y hoy intenta recuperar su población en la Serranía, pasó un Alimoche común (Neophron percnopterus).

También aparecieron el Avión común (Delichon urbicum) y la Golondrina común (Hirundo rustica) para cazar insectos voladores. Al norte de autovía sorprendí el vuelo de una Carraca europea (Coracias garrulus). Es una de nuestras aves más coloridas que también desapareció de la mayor parte de la comarca. En los últimos años parece que intenta volver a criar, habrá que seguir investigando la avifauna de Caudete para ver si nos encontramos con alguna sorpresa.


Buitre leonado en Caudete de las Fuentes


Otra de las especies que ha vuelto al interior valenciano y que cada día es más frecuente en el altiplano, es el Buitre leonado    (Gyps fulvus). Esa mañana observé cuatro ejemplares que sobrevolaban la zona buscando algún cadáver que limpiar.


Corneja negra


La mañana se completó con la observación de otras aves más comunes, como son el Alcaudón común (Lanius senator), la Corneja negra (Corvus corone), la Lavandera blanca (Motacilla alba), la Paloma torcaz (Columba palumbus) y la Urraca común (Pica pica).


Caudete de las Fuentes, paraíso natural


Texto y fotos de Rafa Muñoz