¿Plaga de langostas en Requena?

Calliptamus italicus en los Pedrones, julio de 2024.

 

Julio de 2024

La definición de plaga es la de cualquier ser vivo que es perjudicial para el ser humano y efectivamente la abundancia de saltamontes en las campiñas del sudeste de Requena están afectando a los cultivos. Otra cosa son las connotaciones que todos tenemos del término plaga, que asociamos a un proliferación enorme de seres vivos que eliminan todo lo comestible que se cruce en su camino. Todos tenemos en nuestro imaginario las plagas bíblicas de langostas que mandó el Dios de los Judíos para provocar la hambruna del imperio egipcio o la temible marabunta, un ejército fílmico de hormigas asesinas.

Después de visitar las campiñas de los Pedrones, la Portera y el Campo Arcís mi impresión es que ninguna de los dos significados son apropiados para definir lo que está ocurriendo este inicio del estío. En algunos lugares hay muchos saltamontes pequeños, de un color terroso y muchos tienen tonos rojizos en el abdomen y en las alas. La vegetación y los cultivos no están en su mejor momento pero creo que más por la sequía que por la voracidad de los pequeños saltamontes. En parcelas de viña donde no se ve ningún saltamontes las uvas están pequeñas y los racimos un poco más avanzados presentan uvas doradas, como si estuvieran tostadas, contrastando con las uvas verde claro que esperan la maduración normal.

Uvas con desarrollo normal en los Pedrones, julio 2024.

Es lógico que algún agricultor con daños haya levantado la voz de alarma al comprobar que a su paso levanta muchos saltamontes, pero yo no he visto ni grandes concentraciones en áreas extendidas ni daños generalizados. Una alzada la alarma lógica por parte de los afectados ha entrado en funcionamiento el altavoz mediático que siempre está ávido de servir noticias sobre catástrofes. Así la prensa de estos días ha publicado que agricultores de Requena han solicitado medidas para el control ante la irrupción de “millones” de saltamontes. Aseguran que estos insectos están causando daños importantes en los viñedos, porque se comen las hojas debilitando las plantas en un momento que están empezando a desarrollar las uvas.

Para aumentar la alarma añaden que los labradores aseguran que no habían visto nunca esta proliferación de langostas y se quejan que ya tienen que padecer una amplia variedad de grandes mamíferos como cabras montesas, corzos o muflones que comen los tallos tiernos de las viñas. No se han preocupado en hacer una breve búsqueda para comprobar que estos bandos numerosos de ortópteros no son excepcionales en áreas próximas, como en Aragón y no hace mucho, en 2009 ya se detectó una gran concentración de estos insectos en el vecino Valle de Ayora. Pero dejemos a un lado el sensacionalismo e intentemos entender este fenómeno poco frecuente en la comarca de Requena-Utiel.

Estos insectos que pertenecen al orden de los ortópteros se detectaron por primera vez en Los Pedrones y se han ido expandiendo por los parajes próximos llegando el Campo Arcís. Las zonas más afectadas son las viñas adyacentes a las zonas forestales, a parcelas de cereal u olivo. Los técnicos de Sanidad Vegetal que visitaron las zonas afectadas, capturaron muestras que la Universitat Politècnica de València ha identificado como pertenecientes a tres especies diferentes: la que tiene mayor presencia es Calliptamus italicus, pero también les acompaña en menor número la langosta mediterránea (Dociostaurus maroccanus) y Dectius albifrons que se caracterizan por ser más grande y tener unas antenas muy largas.

Área en los Pedrones con alguna concentración de saltamontes en julio de 2024 

Calliptamus italicus es un pequeño saltamontes que tienen un tamaño que oscila entre los 14 y 26 milímetros en los machos, las hembras son más grandes y alcanzan los 40 milímetros. Su coloración es muy variable pero es característico el tono rojizo de sus alas que se percibe con claridad cuando alzan el vuelo. Habitan en pastizales arenosos con escasa cobertura vegetal donde se alimentan principalmente de plantas herbáceas y gramíneas, que pueden complementar con pequeños insectos. En general estas familias de insectos se presentan entre mediados de mayo y octubre. A principios de julio todos los individuos suelen ser adultos alados y en esta fase son muy resistentes a los tratamientos insecticidas, además tienen la capacidad de alejarse volando.

Su época de reproducción es entre finales de agosto y principios de septiembre. Los adultos a modo de reclamo nupcial emiten unos sonidos característicos que provocan al friccionar las mandíbulas que suelen acompañar con el ruido que resultante al rozar convulsivamente el fémur posterior con las alas y el abdomen. Realizan las puestas constan entre 25 y 55 huevos que van protegidos por una bolsa u ooteca, que entierran a unos 5 cm de profundidad en el suelo, cada temporada depositan entre 2 y 4 “canutos” en campos de cereal sin recolectar. Las ninfas no eclosionan hasta la primavera siguiente, las larvas tienen seis estadios de desarrollo antes de llegar a la fase adulta.

Espiga de cereal en los campos afectados por los saltamontes de los Pedrones, julio 2024

Estos insectos tienen periodos que suelen durar dos años en los que se presentan en números bajos, suelen intercalar una fase en la que se agrupan formando grandes enjambres, esto suele coincidir con primaveras muy cálidas y seca, en barbechos y pastos con abundante suelo desnudo. En este periodo gregario cuando escasea el alimento pueden realizar migraciones volando alto y alejándose hasta 100 km.

Los técnicos recomiendan hacer un seguimiento para detectar la eclosión de las larvas para realizar un tratamiento químico. Las fumigaciones que permiten controlar su número se realizan con formulaciones de lambda cihalotrin o deltametrina, el malatión y el fenitrotión. Estas sustancias que pertenecen al grupo de los piretroides y están autorizadas para controlar los ortópteros, suelen utilizarse pulverizando manualmente un diluido de 5 litros de producto por hectárea.

 

Calliptamus italicus en los Pedrones, julio de 2024.

Fuentes y referencias:

1/7/24. Millones de langostas invaden las viñas de Requena

https://www.phytoma.com/noticias/noticias-de-actualidad/millones-de-saltamontes-invaden-los-vinedos-de-requena

9/7/24. El calor favorece la proliferación de saltamontes en Requena

https://www.phytoma.com/noticias/noticias-de-actualidad/el-calor-favorece-la-proliferacion-de-saltamontes-en-requena

https://www.mapa.gob.es/ministerio/pags/Biblioteca/Revistas/pdf_plagas%2FBSVP-19-03-Adenda-001-011.pdf

https://www.mapa.gob.es/ministerio/pags/Biblioteca/Revistas/pdf_plagas%2FBSVP-28-02-185-192.pdf

https://www.wikiwand.com/es/Calliptamus_italicus

https://www.avaasaja.org/index.php/de-interes/tratamientos/item/10376-nota-informativa-de-la-conselleria-sobre-la-presencia-de-saltamontes-en-requena

Iniesta: desaparece la estepa cerealista

 

Avutardas, Iniesta 2024, Arxiu RMiB

17 de marzo 2024

Todos los años intento escaparme algún día a las pseudo estepas cerealistas de la Manchuela conquense, eso me permite tomar el pulso de la naturaleza relicta que alberga la zona protegida de la IBA 460. Los resultados de esa jornada indicaban una reducción acusada de las aves esteparias en la zona de Iniesta-Ledaña que iba paralela a la transformación de los campos de cereal en extensivo por el cultivo de viña en espaldera y con riego a goteo.

De aves esteparias solo encontré 2 alcaravanes (Burhinus oedicnemus) y 9 avutardas (Otis tarda). La única nota positiva fue encontrar un enorme grupo de 41 chorlitos carambolos (Eudromias morinellus). Para comprobar el estado de otra de las especies más singulares de esta zona me acerqué a Villanueva de la Jara, a la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción donde contabilicé 11 cernícalos primilla (Falco naumanni). 

Chorlito Carambolo, Camporrobles 2013, Arxiu RMiB

La Manchuela conquense

La comarca de la Manchuela conquense ocupa 2.601,29 km ² que se extiende por 33 municipios. Está situada entre los 400 msnm en las llanuras sureñas y los 1.200 metros de altitud en el norte, lindando con la Serranía. Los barrancos fluviales del Júcar y del Cabriel delimitan la Manchuela por el oeste y el este, respectivamente. Allí y en las zonas más elevadas se refugian los bosques originales que cubrieron gran parte de la comarca, hoy ocupan un 31,69% de la superficie comarcal. El resto, un 66,56% se dedica a los cultivos de cereales, almendros, olivos y la viña. Los cultivos de cereales de secano son muy similares a las estepas originales y en ellos se refugia una avifauna cada vez más acorralada y escasa, a nivel mundial.

 

Clima

Este piso climático de la Manchuela se caracteriza por tener escasas precipitaciones que suelen concentrarse en primavera y otoño, generalmente oscilan entre los 300 y los 500 mm anuales. Esto conforma unos veranos secos y cálidos e inviernos fríos con frecuentes heladas. 

 

Perdiz, Iniesta 2024, Arxiu RMiB

Estepas

Las estepas son áreas llanas o ligeramente onduladas en las que predominaban las especies arbustivas de bajo porte, porque están adaptadas a prosperar en terrenos pobres y soportaban la dureza del clima mediterráneo semiárido. Fueron el paisaje dominante en el centro peninsular, pero la intervención humana las ha transformado en cultivos de cereal y leguminosas. En la Península Ibérica las estepas todavía ocupan 4,5 millones de hectáreas, dada su importancia para mantener la biodiversidad, algo más de 2.000.000 hectáreas han sido declaradas Áreas Importantes para las Aves (IBA).

 

Estepa cerealista ideal, Villafáfila, Zamora 2023, Arxiu RMiB

Estepas cerealistas

Dada la baja productividad del suelo el cultivo tradicional que ocupó las estepas originarias necesitó dividir la superficie cultivable disponible en tres o cuatro partes, en una de las parcelas resultantes se sembraba de cereal, las otras partes se dejaban descansar o dejándola en barbecho o se dedicaba para el pasto del ganado.

Estepa cerealista biodiversa, Iniesta abril 2021, Arxiu RMiB


Las estepas cerealistas pueden aparentar tener una biodiversidad pobre si la comparamos con paisajes mucho más espectaculares como son los cañones fluviales del Cabriel, del Guadazaoón, de Alarcón y los Ojos de Moya donde crecen frondosos bosques, pero nada más lejos de la realidad. Estas zonas son mosaicos donde al cultivo de secano se le unen restos de dehesas, en ellas prosperan algunas especies muy valiosas, dada su escasez. Por destacar las más espectaculares, encontramos la avutarda común (Otis tarda), el sisón común (Tetrax tetrax), el alcaraván común (Burhinus oedicnemus), la ganga ibérica (Pterocles alchata), la ganga ortega (Pterocles orientalis)​ y el cernícalo primilla (Falco naumanni).

Transformación del paisaje, Iniesta 2024, Arxiu RMiB

Estos espacios agrícolas tradicionales cada día son más escasos por su bajo rendimiento económico. Los campos se transforman en viñas emparradas, se escavan pozos y se pone riego a goteo. En las tablas con cultivo de cereal desaparecen los barbechos y pasto, para ello los agricultores han de abusar de los fertilizantes, unos venenos que solo pueden soportar semillas blindadas, lo que elimina todo un mundo de plantas que soportan una variada comunidad de insectos y vertebrados. Gracias a la maquinaria pesada se desfondan y allanan las parcelas para plantar almendros y olivos, generalmente desaparecen grandes árboles o majanos en los lindes o en sesteaderos de ganado. Todas estas nuevas prácticas uniformizan el entorno reducen los espacios refugio donde se reproducen insectos, reptiles, aves y mamíferos. Pero los problemas no acaban aquí, cada se transforman más campos para convertirlos en espacios industriales donde se construyen parques solares o se alzan enormes generadores eólicos, esto multiplica la necesidad de abrir caminos y multiplicar los tendidos eléctricos y las estaciones transformadoras.

 

Escribano triguero, Iniesta 2024, Arxiu RMiB

Una biodiversidad en retroceso

Esta transformación, degradación y uniformización del territorio expulsa muchas especies que solo están adaptadas a las estepas cerealistas. Repasemos algunas de las joyas que todavía resisten en un entorno que está desapareciendo, cada vez es más reducido y atomizado. El proyecto Agroestepas ibéricas confirmó que las principales aves esteparias presentaban una acusada tendencia negativa, la avutarda tenía una tendencia negativa superior al 30% en el período 2005-2019, el sisón común del 47,6% para el período 2005-2016 y el aguilucho cenizo del 23 % (período 2006-2017). Ese reducido número les convierte en una especie muy sensibles a cualquier modificación del hábitat, como son los cultivos en espaldera, las infraestructuras como carreteras, tendidos eléctricos y parques solares y eólicos.

Avutarda, Iniesta 2019,Arxiu RMiB

 

La avutarda común (Otis tarda)

A principios del siglo XXI, según estimaciones en España había una población de 24.000 avutardas (Otis tarda), que representaba la mitad del total mundial.

En el año 2000 se obtuvo que la población conquense variaba de las 200 avutardas del periodo prenupcial a los 345 del estival. Para la Manchuela estimó una exigua población de 25 ejemplares entre Motilla del Palancar y Ledaña (Martínez, 2000).

En el censo de 2003-2005, para toda Castilla-La Mancha se calculó que había una población que oscilaba entre las 4.775 y las 5.500 avutardas (Alonso et al., 2003, 2005).

En 2005 se obtuvo que en la Manchuela en invierno había 72 avutardas, al principio de la temporada de cría encontraron 79 ejemplares que por sexo 24 eran machos y 55 hembras. En verano aumentó el número al incorporarse los jóvenes nacidos esa temporada y se localizaron 102 avutardas, 7 machos, 66 hembras y 29 pollos (López-Jamar et al., 2007).

Avutardas, Iniesta 2017, Arxiu RMiB


Según los registros obtenidos por SEO/BirdLife en 2007 determinaron que en esta comarca manchega había entre 103 y 155 avutardas. En los censos peninsulares de esta especie en 2003 y 2005 (Alonso et al.), en Cuenca habría una población que rondaría los 400 ejemplares. Comprobó la oscilación a lo largo del año de sus poblaciones, en la época de celo localizaron 220 individuos y en verano subía hasta los 345 ejemplares.

Registros propios de Avutarda en Iniesta


Las zonas con presencia de avutardas en la Manchuela son; la de Villanueva de la Jara que está comprendida en el triángulo formado por la carretera de Villanueva de la Jara hasta Iniesta, y Iniesta-Casas de Santa Cruz-Quintanar del Rey. El segundo núcleo comprendido dentro del triángulo formado entre la carretera de Iniesta a Ledaña y de Ledaña hasta Casas de Juan Fernández. Hay una tercera zona situada al sur de la carretera que une Casasimarro con Quintanar del Rey que es colindante con la zona de avutardas que hay en el noroccidente Albaceteño (López-Jamar et al., 2007). 

Cernícalo primilla, Villanueva de la Jara 2024, Arxiu RMiB

El cernícalo primilla

El cernícalo primilla (Falco naumanni) es rapaz diurna que solo está presente en la época de reproducción. Se alimenta principalmente de insectos y de pequeños mamíferos que caza en zonas de cereal y pastizales. Nidifica principalmente bajo teja o en oquedades de edificios y ocupa con facilidad espacios artificiales. Esta especie está catalogado como especies “Vulnerable” por la UICN y como Especie de Interés Especial según el Real Decreto 439/90, de la Ley 42/2007). También se reproducía en algunas poblaciones de la vecina comarca valenciana de la Plana de Utiel, pero desapareció a consecuencia del abuso de pesticidas y la transformación de los cultivos.

Primilla en la Basílica de N. Sra. de la Asunción, 2024, Arxiu RMiB

Esta pequeña rapaz es conocida en la Manchuela como gavilán sapero, es otra de las aves símbolo de las estepas cerealistas que aúna su dependencia de la actividad agrícola de los secanos cerealistas y los grandes edificios en los que ubica sus nidos. Sus poblaciones manchegas también estuvieron a punto de desaparecer pero el aumento de la consciencia ecológica y la decidida acción de los naturalistas locales consiguieron cambiar esa tendencia negativa. Gracias a sencillas i económicas acciones conservacionistas han conseguido recuperar sus poblaciones.

Uno de los principales problemas que afectan a esta pequeña rapaz diurnas perdía sus nidos a consecuencia de las obras de reparación de las cubiertas de los grandes edificios. Gracias a la labor de naturalistas como la Sociedad Albacentense de Ornitología (SAO) se ha conseguido concienciar a las parroquias y municipios para que cuando realicen obras de mantenimiento ubiquen nidales apropiados para esta especie. Por ejemplo, en 2019 la SAO consiguió que en la iglesia de Motilleja se acondicionaran 18 huecos para hacer nidales, gracias a ello esa primavera criaron cuatro parejas que sacaron adelante 13 pollos de primilla. En Mahora se han utilizado fondos sociales para arreglar la cubierta del convento franciscano de Ntra. Sra. de Gracia y dejar nidales que utilizaban 17 parejas en 2015.

El grupo Requena-Utiel de Societat Valenciana d’Ornitologia (SVO) en el mes de julio de 2001 realizamos un censo de esta especie en la Manchuela. Localizamos un total de 66 parejas de gavilanes saperos repartidos de la siguiente forma: en Villanueva de la Jara 16 parejas; en Ledaña 6; en Villagarcía del Llano 5; en Madrigueras 20; en Motilleja 5; en Mahora 12; en Navas de Jorquera 1 y en Golosalvo 1.

Cernícalo primilla, Villanueva de la Jara 2024, Arxiu RMiB


Fuentes y referencias

Avutardas:

https://iv.revistalocal.es/ultimas-avutardas/

ALONSO, J.C., PALACÍN, C., MARTÍN, C.A. (2003). “Status and recent trends of the great bustard (Otis tarda) population in the Iberian peninsula. Biological Conservation 110: 185-195.

ALONSO, J.C., PALACÍN, C., MARTÍN, C.A. (2005). “La Avutarda Común en la península Ibérica. Población actual y métodos de censo”. SEO/BirdLife, Madrid.

LÓPEZ-JAMAR, J., DÍAZ, M. (2007) “Inventario de Vertebrados Terrestres de la Manchuela Conquense. Convenio ADIMAN-Universidad de Castilla-La Mancha. Informe inédito.

http://www.manchuelaconquense.es/wp-content/uploads/2019/06/FAUNA-2.pdf

MARTÍNEZ, C. (2000). “Distribución y abundancia de aves esteparias de interés especial en la comunidad de Castilla-La Mancha: directrices generales para una estrategia de conservación”. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha-CSIC. Toledo. Informe inédito.

SUÁREZ-SEOANE, S., OSBORNE, P.E., ALONSO, J.C. (2002). “Large-scale hábitat selection by agricultural steppe birds in Spain: identifying species–hábitat responses using generalized additive models”. Journal of Applied Ecology, 39: 755-771.

Cernícalo primilla:

ARMERO, F.J.,  IRANZO GARCÍA-AYLLÓN, J.J., LÓPEZ ALABAU, A., MUÑOZ-BASTIT, R., SÁEZ-CUESTA, C., JAVIER SÁNCHEZ-BOLINCHES, J. (2009). “Aves de la comarca Requena-Utiel”. Ed. Tundra.

MARTÍNEZ, C. (2005) “distribución, abundancia, requerimientos de hábitat y conservación de aves esteparias de interés especial en Castilla-La Mancha”. Monografías. Museo Nacional de Ciencias Naturales. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

https://www.latribunadealbacete.es/noticia/za981cab1-a3a1-5a75-2ce8e7e428e00924/201511/mahora-es-fiel-a-su-convento-Clima:

https://www.latribunadealbacete.es/noticia/zd605adab-c600-1978-c7f5bf8db65585f6/201907/el-regreso-de-los-primillas

Clima Manchuela:

https://www.castillalamancha.es/sites/default/files/documentos/pdf/20121003/4_capitulo1_clima_cambio_climatico.pdf

Flora:

http://www.manchuelaconquense.es/flora-y-vegetacion/

Estepas:

https://bitacoranaturae.blogspot.com/2007/05/las-estepas-ibricas.html

LIFE20 NAT/ES/001477 Agroestepas Ibéricas:

https://agroestepas.seo.org/las-zonas-agroesteparias/

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB


Cielos grises, el silencio y un halcón

Halcón peregrino


Requena 11 de febrero 2024

Seguimos con un invierno suave pero muy seco y eso se nota en la naturaleza de la comarca de Requena-Utiel. Hacía muchos días que no me perdía dentro de los cañones del río Magro a su paso por el término de Requena y aproveché esa mañana para comprobar su pulso natural.

Los pinares nunca han sido lugares con mucha biodiversidad, además la que hay es esquiva y cuesta observarla dentro del bosque. Sin embargo, si se camina en silencio se suele escuchar el canto de las pequeñas aves de la foresta, pero esa mañana gris todo era un inmenso silencio a pesar de caminar un largo kilómetro a orillas del río. El primer signo de vida fue el canto de un pinzón (Fringilla coelebs), con suerte y paciencia pude observar otro individuo unos metros más adelante, y… de nuevo el silencio.

Requena, río Magro, Arxiu RMiB

Cuando la pista abandona el pinar cerrado al acercarse al cauce del Magro que discurre a la izquierda y mientras a la derecha se alzan unos enormes cortados calizos, de repente una sombra en lo alto del cantil delató un halcón peregrino (Falco peregrinus brookei) cuando se lanzaba al vacío.

Buen seguro que se alejó molesto por mi presencia, un humano aunque camine en silencio es tan ruidoso que espanta todas sus posibles presas que en invierno tampoco abundan. Solo tuve tiempo de observarlo unos breves instantes antes de perderlo de vista, pero fueron suficientes para enfocarlo con los prismáticos y poder identificar su inconfundible silueta. La rapaz voló por encima del roquedo y desapareció, creo que para perderme de vista.

Pito ibérico, Arxiu RMiB

Curiosamente, en ese instante en el bosque resonó una estruendosa risotada, era el “relincho” de un pito ibérico (Picus sharpei) que probablemente se alegraba de la marcha del halcón, porque cuando la rapaz está inmóvil en su posadero se convierte en una amenaza para todas las aves.

Avanzaba la mañana y al cielo gris se le sumó el viento, el silencio volvió a envolver las cárcavas del río Magro. Alguna avecilla osó dejarse ver, un par de zorzales (Turdus viscivorus) y (Turdus philomelos). De nuevo el silencio hasta que lo rompió el mirlo (Turdus merula), es el vigilante del bosque que generosamente lanza su grito de alarma para avisar a todo el bosque de mi presencia. Sin dejarse ver oí el reclamo de contacto de un grupo de mitos (Aegithalos caudatus), ellos se dedican a vagar entre las ramas de los pinos rebuscando pequeñas golosinas en forma de pulgones y ácaros que prosperan en las yemas tiernas de los pinos.


Halcón peregrino, Arxiu RMiB


De regreso a la aldea, en lo alto de un majano agitaba su cola un colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) tan gris como la mañana. Más delante, en un pequeño charco en medio de la pista rodeado por  viñedos dormidos bebía nervioso un grupo jilgueros (Carduelis carduelis), pardillos (Linaria cannabina mediterranea) y verdecillos (Serinus serinus).

Son solo unos breves momentos de contacto con la esquiva biodiversidad de estas tierras en invierno, pero en realidad el naturalista agradece la soledad de la naturaleza salpicada de esos breves contactos con las aves. A pesar de vivir un invierno fallido sin heladas, los cielos cubiertos y las jornadas ventosas se empeñan en mantener adormecidas las campiñas del interior valenciano para recordarnos que seguimos estando en los meses fríos.

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB. 

Invierno en los cañones del río Magro, Requena, Arxiu RMiB


Aves sedientas en el Remedio

 

Mirlo capiblanco bebiendo, Arxiu RMiB

28 de enero de 2024

Arrastramos un año muy seco, muchas fuentes se han secado y en alguna de las pocas que tenían agua al alcance de las aves han obrado para canalizarlas olvidándose que nuestra fauna necesita beber. Confederación Hidrográfica del Júcar calificó el año hidrológico 2022-2023 como un año seco. En el mes de abril de 2023 había llovido solo 2 l/m², un 95% menos de lo habitual y medio grado centígrado por encima de los valores medios. El pluviómetro que más agua recogió en toda la comarca en 2023 fue el del Rebollar que contabilizó un acumulado de 299 litros, un 45% menos de lo habitual.


El Hontanar en otoño, Arxiu RMiB


Dada la sequía algunos municipios han acometido obras para canalizar algunas fuentes, como las recientes obras que han hecho en la fuente del Hontanar (Casa Medina). Donde antes manaba un pequeño chorro que llenaba un abrevadero, ahora apenas caen unas gotas. Ese lugar era un punto caliente para la biodiversidad de la sierra de Utiel por facilitar agua para la fauna que ahora se ha perdido.


El Remedio, Utiel, Arxiu RMiB


En estas circunstancias de severa sequía, cualquier pequeño charco se convierte en un punto donde se concentran las aves para beber. Esto ha sucedido este mes de enero al pie de la ermita del Remedio, en Utiel. Cerca del pequeño jardín infantil que hay justo debajo de la ermita, en la umbría se había formado un pequeño charco en medio de la pista y esa mañana observe sorprendido una gran cantidad de pájaros que acudían para beber y bañarse. Las aves han frecuentar puntos con agua porque además de beber han de cuidar su plumaje, lavándolo con frecuencia.


Picogordo bañándose, Arxiu RMiB


Cuando los pájaros bajan a beber y bañarse tienen que tener mucho cuidado, sus predadores saben que en los puntos con agua se concentran las aves y que cuando beben no pueden vigilar, por ello se apostan cerca, escondidos e inmóviles para dejarse caer en picado sobre cualquier ave que se entretenga más de la cuenta en un bebedero. En ese charco es constante el paso de ciclistas y corredores que espantan las aves. Aún con las continuas molestias, esa mañana en poco más de una hora observé 15 especies en ese bebedero improvisado.


Mirlo capiblanco, Arxiu RMiB


En esta nota destacaré dos de las especies más singulares en la comarca de la Plana de Utiel-Requena: el Mirlo capiblanco (Turdus torquatus) y el Picogordo común (Coccothraustes coccothraustes). El mirlo capiblanco solo nos visita durante las invernadas mientras que el picogordo también elige el altiplano para pasar el invierno, pero sospechamos que algunos pocos ejemplares puedan quedarse para reproducirse en barrancos umbrosos y húmedos donde puedan encontrar alimento todo el año.


Picogordo, Arxiu RMiB


Quiero aprovechar esta nota breve sobre nuestra avifauna para pedir un poco de respeto a nuestras autoridades y vecinos. A las primeras pedirles que garanticen el mantenimiento de puntos de agua para las aves y a los segundos que los respeten o incluso preparen pequeños charquillos en sus parcelas o, incluso en balcones y terrazas. Mantenerlas les permitirá disfrutar de la presencia de muchas avecillas que agradecerán el regalo llenando de color y cantos nuestras casas.


Zorzal charlo, Arxiu RMiB


En estos años secos ensuciar o pisotear un simple charco provocando que se derrame y vacíe, puede significar la vida o la muerte para muchas aves. No debemos olvidar que ellos son aliadas de nuestros cultivos porque los limpian de insectos perjudiciales, en concreto los mirlos pueden devorar muchos caracoles, gusanos y saltamontes. Recordar que el agua es vida y las aves son una de las máximas expresiones de esa misma vida silvestre que debemos respetar y favorecer.

 

Fuentes y referencias

Año hidrológico 2022/2023 Requena-Utiel:

https://www.chj.es/es-es/medioambiente/PlanExplotacion/Documents/PlanExplot_RequenaUtiel_Seguimiento2023.pdf

https://iv.revistalocal.es/90152-2/

Listado de aves observadas en el Remedio:

https://ebird.org/spain/checklist/S160030806

 

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB

Otro treparriscos en Contreras

Treparriscos en la presa de Contreras, Arxiu RMiB

 

El 14 de enero de 2024 volví a la presa del embalse de Contreras con la esperanza de observar durante esta invernada al treparriscos (Tichodroma muraria), en Villargordo del Cabriel y por fin conseguí encontrarlo. Previamente visité la zona los días 16/9, 8/10, 22/10, 5/11, 26/11 y 17/12 de 2023, sin suerte. En 2023 esta especie consiguió darme esquinazo rompiendo la tradición de observarlo algunas invernadas desde 2004. He encontrado al treparriscos en esta localidad limítrofe entre València y Cuenca las siguientes fechas: un ejemplar el 17/01/2004, 1 el 14/01/2007, 1 el 13/01/2008, 1 el 19/01/2014, 2 ejemplares el 24/12/2018. 1 el 27/10/2019, 1 el 24/10/2021, 1 el 31/10/2021, 1 el 16/10/2022 y este año el 14/01/2024, estos datos demuestran la fidelidad a los mismos lugares de invernadaEn esta localidad la fecha más temprana de observación ha sido el 24 de octubre de 2021 y la más tardía fue el 19 de enero de 2014. El registro más temprano para esta especie en el País Valencià es el 27 de septiembre de 1991, en Bel, Castelló (Dies et al, 1992) y el más tardío el 1 de mayo de 1988 en el Cabo de la Nao (Dies et al, 1989).


Fuentes y referencias

Entradas del Treparriscos en este bolg.

https://svorequenautiel.blogspot.com/2022/10/treparriscos-en-contreras-mas-pronto.html

https://svorequenautiel.blogspot.com/2022/01/vuelve-el-treparriscos-contreras.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2019/10/ya-ha-llegado-el-treparriscos-requena.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2018/12/treparriscos-en-contreras.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2015/01/censo-de-aves-acuaticas-invernantes-en.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2014/01/xiv-censo-de-aves-acuaticas-invernantes.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2011/04/treparriscos-en-los-cuchillos.html

http://svocuadernocampo.blogspot.com/2010/03/treparriscos.html

http://svocuadernocampo.blogspot.com/2009/02/treparriscos-en-puertomingalvo-teruel.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2008/04/un-treparriscos-en-chera.html

DIES, J.I., DIES, B. CALETRIO, J. (1989) “Anuario Ornitológico Comunidad Valenciana 1988”.

DIES, J.I., DIES, B. CALETRIO, J. (1992) “Anuario Ornitológico Comunidad Valenciana 1991”.


Texto y fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB

Aves de nuestros pinares en invierno

 

Piquituerto común, Arxiu RMiB

6 de enero, Coto Ferrer, Requena

Aunque en invierno nuestros pinares parecen especialmente dormidos y faltos de vida, en algunos rincones se agrupan las pequeñas aves forestales para protegerse de sus enemigos, mientras deambulan en busca del escaso alimento disponible. Todas estas aves que vamos a tratar en esta entrada son sedentarias en el País Valencià, eso quiere decir que están presentes todo el año en nuestros bosques, aunque algunas realizan movimientos dispersivos. Para poder observarlas, esa jornada me acerqué al refugio forestal del Coto Ferrer, también conocido como la Caseta de los Guardias o del Cura, en el oriente del término de Requena, junto a la CV-429 y muy cerca del límite con Yátova. Situado en la vertiente sur de la Sierra de Malacara donde crece un bosque adulto de pino carrasco (Pinus halepensis) y a la próxima área de la Fuente de la Canaleja.

Coto Ferrer, Requena, Arxiu RMiB

Esa mañana encontré:

Agateador europeo, Requena, Arxiu RMiB

Agateador europeo (Certhia brachydactyla)

Tiene 12 cm de longitud y una envergadura en el entorno de los 18 cm. Es una pequeña ave de tonos marrones con abundantes manchas blancas, que trepa por los troncos hurgando en las cortezas en busca de insectos. Para desplazarse en vertical por los troncos utiliza unos pies grandes rematados por largas uñas, además utiliza las plumas rectrices, las de su cola como punto de apoyo. Es una especie insectívora estricta y tiene un pico singular que es largo y curvado, con el atrapa una amplia gama de insectos, tijeretas, orugas, arañas o polillas. Para ubicar su nido eligen pequeños huecos en las cortezas de los árboles o en muros de piedra, un simple desconchón de la cubierta de un muro o una grieta en la corteza le permite hacer la puesta. Esta consta de entre 3 y 6 huevos.

 

Reyezuelo listado, Arxiu RMiB

Reyezuelo listado (Regulus ignicapillus)

Tiene 9 cm de longitud y una envergadura en el entorno de hasta 16 cm, por tanto es el pequeñín de este grupo de aves. Su apariencia es la de una pequeña bola verdosa que recorre el pinar. Viste unos tonos verdosos vivos rematados por un antifaz blanco y llamativa coronilla de color amarillo-anaranjado. Su nido es una bola algodonosa enganchada en las ramas más finas. Pone entre 7 y 11 huevos. Se alimenta de insectos diminutos como los pulgones. En el interior valenciano es una especie escasa como reproductora al requerir bosques húmedos, sin embargo en invierno nos visitan ejemplares invernantes.

Herrerillo capuchino, la Serranía, Arxiu RMiB

 

Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)

Tiene 12 cm de longitud y una envergadura en el entorno de los 18 cm. Esta avecilla es inconfundible por su cresta similar a la capucha de un monje de un jaspeado blanco y negro. Se alimenta principalmente de insectos y complementa su dieta con el consumo de materia vegetal. En invierno consumen principalmente materia vegetal mientras que en primavera y veranos prefieren una dieta más energética que le proporcionan los insectos. Es la especie menos gregaria de las estamos tratando en esta entrada. Realiza una puesta de entre 5 y 7 huevos.

 

Carbonero garrapinos, Arxiu RMiB

Carbonero garrapinos (Periparus ater)

Tiene 11 cm de longitud y una envergadura en el entorno de los 20 cm. De su plumaje apagado destaca una franja blanca en la nuca. Se alimenta principalmente de insectos y complementa su dieta con el consumo de materia vegetal. 

Procesionaria del pino, Arxiu RMiB


Es una especie sedentaria que en invierno gusta de juntarse con otros páridos, para garantizarse protección cuando vagan por los pinares limpiándolos de insectos como la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa).


Mito común en la Canaleja, Arxiu RMiB

 

Mito común (Aegithalos caudatus)

Tiene 13 cm de longitud y una envergadura en el entorno de los 18 cm. La primera impresión al verlo es que estamos delante de una pequeña bola algodonosa terminada con una larga cola, de hasta 9 cm de largo. Para encontrar alimento hurgan cualquier recoveco, para alcanzarlos no dudan en realizar acrobacias, colgados boca abajo gracias a la sujeción que le aseguran sus garras. Se alimenta principalmente de insectos y complementa su dieta con el consumo de materia vegetal. Es una especie sedentaria que construye un nido complejo, se trata de una bola algodonosa con forma alargada que enganchada en el extremo de las ramas más finas. Ponen entre 7 y 12 huevos.

 

Piquituerto común, la Serranía, Arxiu RMiB

Piquituerto común (Loxia curvirostra)

Este singular pájaro es la especie más grande de las que tratamos en esta entrada. Tiene 16 cm de longitud y una envergadura en el entorno de los 28 cm. Es un ave tímida que no se junta con el resto de aves del pinar, prefieren recorrer su territorio en grupos familiares. Tiene un cuerpo diseñado para abrir las piñas y consumir piñones. Sus mandíbulas superior e inferior se cruzan en la punta a modo de tenaza, esto les permite abrir las escamas de las piñas y acceder a su fruto. Son aves sedentarias que viven en grupos familiares, suelen frecuentar las copas de árboles adultos por lo que permanecen ocultos. Solo tienen una debilidad, su dieta de frutos secos les obliga a beber con frecuencia y por ello frecuentan los puntos con agua varias veces al día. Construyen un nido con forma de cubeta escondida entre las acículas de las copas de los pinos. Solo realizan una puesta, ponen entre 3 y 4 huevos.

 

Pinares de la Sierra de Malacar en invierno, Axiu RMiB

Fuentes y referencias:

ARRONDO, E. (1984). “Biología y control de la procesionaria del pino”. Revista Quercus, 14:22-27.

POLO-APARISI, T., POLO-APARISI, M. Eds. (2021). “Atles dels ocells de València”. Societat Valenciana d’Ornitologia SVO. València.

RODRIGUEZ, F. (1978) “Cuadernos de Campo del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente, Pájaros cantores, 44”. Editorial Marín. Barcelona.

RODRIGUEZ, F. (1978) “Cuadernos de Campo del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente, Pájaros del bosque (I), 8”. Editorial Marín. Barcelona.

https://seo.org/ave/agateador-europeo/

https://seo.org/ave/reyezuelo-listado/

https://seo.org/ave/herrerillo-capuchino/

https://seo.org/ave/carbonero-garrapinos/

https://seo.org/ave/mito-comun/

https://seo.org/ave/piquituerto-comun/

 

 Texto y fotos de Rafa Muñoz, Arxiu RMiB

Carbonero garrapinos, Arxiu RMiB