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¿Plaga de langostas en Requena?

Calliptamus italicus en los Pedrones, julio de 2024.

 

Julio de 2024

La definición de plaga es la de cualquier ser vivo que es perjudicial para el ser humano y efectivamente la abundancia de saltamontes en las campiñas del sudeste de Requena están afectando a los cultivos. Otra cosa son las connotaciones que todos tenemos del término plaga, que asociamos a un proliferación enorme de seres vivos que eliminan todo lo comestible que se cruce en su camino. Todos tenemos en nuestro imaginario las plagas bíblicas de langostas que mandó el Dios de los Judíos para provocar la hambruna del imperio egipcio o la temible marabunta, un ejército fílmico de hormigas asesinas.

Después de visitar las campiñas de los Pedrones, la Portera y el Campo Arcís mi impresión es que ninguna de los dos significados son apropiados para definir lo que está ocurriendo este inicio del estío. En algunos lugares hay muchos saltamontes pequeños, de un color terroso y muchos tienen tonos rojizos en el abdomen y en las alas. La vegetación y los cultivos no están en su mejor momento pero creo que más por la sequía que por la voracidad de los pequeños saltamontes. En parcelas de viña donde no se ve ningún saltamontes las uvas están pequeñas y los racimos un poco más avanzados presentan uvas doradas, como si estuvieran tostadas, contrastando con las uvas verde claro que esperan la maduración normal.

Uvas con desarrollo normal en los Pedrones, julio 2024.

Es lógico que algún agricultor con daños haya levantado la voz de alarma al comprobar que a su paso levanta muchos saltamontes, pero yo no he visto ni grandes concentraciones en áreas extendidas ni daños generalizados. Una alzada la alarma lógica por parte de los afectados ha entrado en funcionamiento el altavoz mediático que siempre está ávido de servir noticias sobre catástrofes. Así la prensa de estos días ha publicado que agricultores de Requena han solicitado medidas para el control ante la irrupción de “millones” de saltamontes. Aseguran que estos insectos están causando daños importantes en los viñedos, porque se comen las hojas debilitando las plantas en un momento que están empezando a desarrollar las uvas.

Para aumentar la alarma añaden que los labradores aseguran que no habían visto nunca esta proliferación de langostas y se quejan que ya tienen que padecer una amplia variedad de grandes mamíferos como cabras montesas, corzos o muflones que comen los tallos tiernos de las viñas. No se han preocupado en hacer una breve búsqueda para comprobar que estos bandos numerosos de ortópteros no son excepcionales en áreas próximas, como en Aragón y no hace mucho, en 2009 ya se detectó una gran concentración de estos insectos en el vecino Valle de Ayora. Pero dejemos a un lado el sensacionalismo e intentemos entender este fenómeno poco frecuente en la comarca de Requena-Utiel.

Estos insectos que pertenecen al orden de los ortópteros se detectaron por primera vez en Los Pedrones y se han ido expandiendo por los parajes próximos llegando el Campo Arcís. Las zonas más afectadas son las viñas adyacentes a las zonas forestales, a parcelas de cereal u olivo. Los técnicos de Sanidad Vegetal que visitaron las zonas afectadas, capturaron muestras que la Universitat Politècnica de València ha identificado como pertenecientes a tres especies diferentes: la que tiene mayor presencia es Calliptamus italicus, pero también les acompaña en menor número la langosta mediterránea (Dociostaurus maroccanus) y Dectius albifrons que se caracterizan por ser más grande y tener unas antenas muy largas.

Área en los Pedrones con alguna concentración de saltamontes en julio de 2024 

Calliptamus italicus es un pequeño saltamontes que tienen un tamaño que oscila entre los 14 y 26 milímetros en los machos, las hembras son más grandes y alcanzan los 40 milímetros. Su coloración es muy variable pero es característico el tono rojizo de sus alas que se percibe con claridad cuando alzan el vuelo. Habitan en pastizales arenosos con escasa cobertura vegetal donde se alimentan principalmente de plantas herbáceas y gramíneas, que pueden complementar con pequeños insectos. En general estas familias de insectos se presentan entre mediados de mayo y octubre. A principios de julio todos los individuos suelen ser adultos alados y en esta fase son muy resistentes a los tratamientos insecticidas, además tienen la capacidad de alejarse volando.

Su época de reproducción es entre finales de agosto y principios de septiembre. Los adultos a modo de reclamo nupcial emiten unos sonidos característicos que provocan al friccionar las mandíbulas que suelen acompañar con el ruido que resultante al rozar convulsivamente el fémur posterior con las alas y el abdomen. Realizan las puestas constan entre 25 y 55 huevos que van protegidos por una bolsa u ooteca, que entierran a unos 5 cm de profundidad en el suelo, cada temporada depositan entre 2 y 4 “canutos” en campos de cereal sin recolectar. Las ninfas no eclosionan hasta la primavera siguiente, las larvas tienen seis estadios de desarrollo antes de llegar a la fase adulta.

Espiga de cereal en los campos afectados por los saltamontes de los Pedrones, julio 2024

Estos insectos tienen periodos que suelen durar dos años en los que se presentan en números bajos, suelen intercalar una fase en la que se agrupan formando grandes enjambres, esto suele coincidir con primaveras muy cálidas y seca, en barbechos y pastos con abundante suelo desnudo. En este periodo gregario cuando escasea el alimento pueden realizar migraciones volando alto y alejándose hasta 100 km.

Los técnicos recomiendan hacer un seguimiento para detectar la eclosión de las larvas para realizar un tratamiento químico. Las fumigaciones que permiten controlar su número se realizan con formulaciones de lambda cihalotrin o deltametrina, el malatión y el fenitrotión. Estas sustancias que pertenecen al grupo de los piretroides y están autorizadas para controlar los ortópteros, suelen utilizarse pulverizando manualmente un diluido de 5 litros de producto por hectárea.

 

Calliptamus italicus en los Pedrones, julio de 2024.

Fuentes y referencias:

1/7/24. Millones de langostas invaden las viñas de Requena

https://www.phytoma.com/noticias/noticias-de-actualidad/millones-de-saltamontes-invaden-los-vinedos-de-requena

9/7/24. El calor favorece la proliferación de saltamontes en Requena

https://www.phytoma.com/noticias/noticias-de-actualidad/el-calor-favorece-la-proliferacion-de-saltamontes-en-requena

https://www.mapa.gob.es/ministerio/pags/Biblioteca/Revistas/pdf_plagas%2FBSVP-19-03-Adenda-001-011.pdf

https://www.mapa.gob.es/ministerio/pags/Biblioteca/Revistas/pdf_plagas%2FBSVP-28-02-185-192.pdf

https://www.wikiwand.com/es/Calliptamus_italicus

https://www.avaasaja.org/index.php/de-interes/tratamientos/item/10376-nota-informativa-de-la-conselleria-sobre-la-presencia-de-saltamontes-en-requena

Año de lúganos y de pinzones reales

 

Grupo de pinzón real​ (Fringilla montifringilla)

Las aves son animales adaptados al vuelo, esa capacidad les permite realizar largos desplazamientos lo que les facilita disponer de diferentes recursos, dependiendo de la época del año. La migración es el viaje estacional, de ida y vuelta, que  les permite evitar condiciones climáticas adversas. Además es sabido que la disponibilidad de los recursos es cíclica, desde la producción de semillas, la abundancia de insectos o pequeños mamíferos, tienen periodos de abundancia a los que siguen otros de escasez. La posibilidad de realizar largos desplazamientos con una gasto energético asumible, permite salvar una escasez puntual.


Jilguero lúgano​ (Spinus spinus)

La Península Ibérica es un refugio invernal ocasional para algunas aves que en condiciones normales no necesitan llegar tan al sur del continente. Por eso algunos años las podemos encontrar en abundancia mientras que otros apenas se dejan ver. Un buen ejemplo lo tenemos con dos especies de la familia de los fringílidos, el jilguero lúgano​ (Spinus spinus) y el pinzón real​ (Fringilla montifringilla), ambos son primos hermanos de los conocidos jilgueros, pinzones y verdecillos.

Este año los campos de cultivo del centro de la comarca de Utiel-Requena han acogido buenos números de lúganos y pinzones reales, que han venido huyendo del centro y norte de Europa Occidental.

Aquí los luganos se alimentaban de semillas de plantas arvenses, son las que crecen en los barbechos y campos cultivados, como los cardos. Acompañaban a bandos invernales de pardillo común (Linaria cannabina)​ y a grupos mixtos de serín verdecillo (Serinus serinus) y jilguero europeo (Carduelis carduelis). En el periodo invernal las aves que se alimentan del mismo recurso prefieren agruparse en nutridos bandos, juntos consiguen encontrar sustento a la vez que aumentan la seguridad frente a las emboscadas de los predadores.


Pinzón real​ (Fringilla montifringilla)

Los pinzones reales en las campiñas de Requena siempre los he encontrado en viñas que no se habían cosechado y conservaban los racimos, o en viñas recogidas manualmente donde abundaban las racimas, pequeños racimos redondeados con unos pocos granos que por tener poca maduración, se descartan en la recolección. Estos campos actúan de imán para muchas más aves que se alimentan de las uvas acartonadas por los fríos, pero dulces, así como de los raspajos y los huesos.  En estos campos les acompañaba el pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y el verderón común​ (Chloris chloris) principalmente.

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.