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Las imperiales han llegado, algunas reflexiones

 

Águila imperial en Utiel-Requena

El águila imperial ibérica (Aquila adalberti) no es una novedad ni en el País Valencià, ni en la comarca de Requena-Utiel, pero el 18 de julio de 2026, la observé por primera vez, y eso siempre da alegría. Se trataba de un subadulto, probablemente de cuarto año calendario.

Aprovecharé esta cita y las fotos que pude hacerle para hacer un repaso de la evolución de sus poblaciones y algunas reflexiones sobre la conservación de las especies en nuestra casa. Esta rapaz se extinguió en tierras valencianas a principios del siglo XX. La generalización de la caza y el uso de venenos las fueron eliminando de buena parte de sus territorios y sólo quedaron unas pocas parejas, restringidas al suroeste de la Península Ibérica. 

 

Águila imperial de 4 CY.

Evolución de las poblaciones de águila imperial

Esta gran águila rozó su mínimo poblacional en 1974, cuando solo se encontraron 38 parejas, arrinconadas en Extremadura, Madrid y Andalucía. Como se trata de una especie endémica de la Península Ibérica, eso implicaba que estaba a punto de extinguirse.

Su destino cambió de signo cuando se publicó el Real Decreto 3349/1983, de 30 de noviembre. Esta ley prohibía el uso de venenos, pero costó mucho conseguir su cumplimiento. En el siguiente censo de 1986 se encontraron 92 parejas, mientras que en el de 1989 la cifra subió hasta los 120 pares.

La siguiente década se confirmó una lenta recuperación. El censo de 1994 arrojó la cifra de 144 parejas, que subieron a 142, en el año 1999. Con el cambio de siglo y la consolidación de las medidas de protección, en el año 2000 se contaron 141 parejas, mientras que en el año siguiente fueron 152. En 2004 subieron a 198 parejas y en 2011, mejoró mucho la expansión de las imperiales, con 330 pares reproductores. A pesar de su notable recuperación, las imperiales siguen siendo muy pocas, por lo que siguen estando consideradas en peligro de extinción, según el Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero. 

La recuperación de la especie implicó la expansión de su área de distribución. Aunque los adultos son sedentarios y permanecen fieles a sus áreas de cría, los jóvenes se dispersan buscando zonas apropiadas lejos de donde nacieron, buscando territorios apropiados donde establecerse. Eso permitió que en 2011 se encontraran 119 parejas criando en Castilla la Mancha. 

Una vez consolidadas en la Mancha, empezaron las citas en el País Valencià. La primera observación reciente de imperiales se remonta a 2008, cuando se localizó una imperial en Ares del Maestrat. A partir de 2010 y hasta 2020, se han observado imperiales 88 veces más. Además hay que sumar registros de 10 ejemplares distintos, localizados porque estaban equipados con emisores y se comprobó que entraron en territorio valenciano. 

 

Zona de la Plana de Utiel donde campean las imperiales

Requerimientos ambientales del águila imperial

Este aumento de observaciones, implica que si se respetan las águilas imperiales, en poco tiempo se podría confirmar la presencia de la primera pareja criando, y muy probablemente sea en la comarca de Requena-Utiel, puesto que reúne muchos de los requerimientos que precisa esta especie. 


Conejo (Oryctolagus cuniculus)

El águila imperial es una rapaz grande, que puede pesar hasta 3,5 kg y alcanzar una envergadura alar de hasta 220 cm. Ocupa zonas poco abruptas, situadas a una altitud intermedia. Gustan de paisajes mosaico, donde se intercalen bosquetes, cultivos y zonas arbustivas abiertas donde puedan localizar a sus presas. Se alimentan principalmente de conejo (Oryctolagus cuniculus), que supone hasta el 75% de su dieta. Otra de las razones que explica la recuperación de las imperiales, es que los conejos han superado las epidemias que casi los exterminan. 

¿Por qué se está observando con mucha frecuencia en el oeste de la Plana de Utiel? Porque abundan los conejos, es una zona mosaico de viñas, tiene bosquetes y algunas tablas de cereal. Todo ello en un terreno ondulado y con una presencia humana limitada a la realización de tareas agrícolas.

 

Problemática de la conservación en el País Valencià y peculiaridades de nuestros gestores

La imperial, al ser una rapaz grande, no resulta difícil de localizar. Ello redunda en una mayor vulnerabilidad frente a las principales causas de mortalidad no natural. La primera es la electrocución (73%), seguida del envenenamiento (12,3%) y el disparo (4,9%). 

Pero, antes de analizar las actuaciones de la Generalitat para favorecer el regreso del águila imperial conviene conocer los responsables y sus iniciativas. En la administración valenciana el departamento responsable de la gestión de la biodiversidad es la Direcció General del Medi Natural i d’Avaluació Ambiental.


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

En mi opinión, esta dirección tiene en su haber algunos éxitos y muchas sombras. En un primer momento estuvo encabezada por el veterano Juan Jiménez Pérez, conocido por su talante, excesivamente personalista. Siempre quiso “compartir”, cuando no acaparar el protagonismo en la mayor parte de los artículos científicos sobre fauna, que requerían del visto bueno y la colaboración de su dirección. Favoreció a los que se plegaban a sus “recomendaciones” y opacó a los que se mostraban reticentes o a los que contradecían sus directrices. Respecto del mundo de las asociaciones se comportó con puño de hierro, los grupos que osaban criticar su sección eran marginados y dejaban de existir para la Generalitat. Después han pasado varios directores más que no parecen haber introducido cambios significativos en una maquinaria administrativa que aparenta trabajar en modo automático, con sus mismas virtudes y defectos. 


Àguila pescadora (Pandion haliaetus)

En 2017 comenzaron a trabajar en la reintroducción del águila pescadora (Pandion haliaetus) y del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), además de invertir para intentar conseguir que criara el águila imperial. Para ello diseñaron una estrategia con un pomposo título: “De la Periferia al Centro de la Conservación”.

Un ejemplo de los éxitos de esta dirección sería la recuperación del calamón (Porphyrio porphyrio). En cambio, otros proyectos que han centrado el trabajo y presupuestos de muchos ejercicios, siguen teniendo resultados inciertos, como es el caso de la tortuga mediterránea (Testudo hermanni).

Por ultimo, hay otros muchos proyectos que parecen no funcionar por un mal planteamiento. En ellos aparenta priorizarse las actuaciones propagandistas, la búsqueda de la foto y vender éxitos momentáneos con los que alimentar las noticias de prensa para acrecentar el prestigio de políticos y gestores. Ello redunda en fallos de diseño de los programas de recuperación, porque se obvian las actuaciones correctoras de las causas que han provocado la pérdida o desaparición de poblaciones enteras. 

La Generalitat ha invertido el poco dinero que dedica a la vida silvestre, en traer y aclimatar especies. Se han soltado animales espectaculares, rodeados de público y prensa. Pero al poco, esos mismos ejemplares introducidos han continuado muriendo por las mismas causas que provocaron la desaparición de su especie. Algunos ejemplos: la reintroducción del águila pescadora en el marjal de Pego Oliva. En 2019 se soltaron cuatro ejemplares criados en jaulones, dos de ellos murieron electrocutados, uno en la Albufera el año siguiente y otro en Marruecos.

Algo parecido ha pasado con el quebrantahuesos, se han introducido unos pocos ejemplares en la Tinença de Benifassà, pero en 2024, una de las hembras murió segada por las aspas de un generador eólico, además era el único ejemplar que seguía campeando por la zona, lo que obligó a paralizar su reintroducción. 

Volviendo a nuestra protagonista, el águila imperial. Ella sola está recolonizando las comarcas del interior valenciano. Contamos con poco menos de un centenar de contactos de la especie, y aun así ya se han encontrado dos ejemplares muertos por causas evitables. Los dos en la comarca de Requena-Utiel, una apareció ahogada en una balsa en Venta del Moro, en febrero de 2023, y otra electrocutada en Hortunas, en enero de 2024. 

¿Vale la pena invertir en jaulones y vigilancia, en recuperar conejos que vuelven a reinar en zonas apropiadas, sin antes aislar todos los postes eléctricos peligrosos o preparar rampas de escape para todas las balsas que eviten ahogamientos? 

El problema para la conservación de las especies viene cuando la administración no exige el cumplimiento de la ley a las empresas eléctricas, a los cotos y sociedades de cazadores, o a los regantes que tienen balsas. Además hay que sumar el agravante que algunos ahogamientos de especies protegidas han ocurrido en balsas propiedad de la misma Generalitat. 

Àguila perdicera (Aquila fasciata)

¿Vale la pena invertir en la introducción de grandes rapaces extinguidas, cuando no se consigue atajar la dramática reducción de la población del águila perdicera (Aquila fasciata)? Algunos consideramos que la conservación exige olvidarse de personalismos y fotos, para centrarse en combatir con valentía las causas que provocan la pérdida de nuestra biodiversidad, independientemente de si se trata de un águila preciosa o de un pequeño pececillo. 


Imperial en la comarca de Requena-Utiel

 

Bibliografía y referencias

Estrategia para la conservación del águila imperial ibérica (Aquila adalberdi) en España. (2001). Comisión Nacional para la Protección de la Naturaleza:

https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/publicaciones/estrategias/pbl_estrategia_aguila_imperial_tcm30-197281.pdf

Informe Técnico 01/2021. Proyecto de Atracción de Águila Imperial a la Comunidad Valenciana. Actuaciones 2017-2020. Direcció General de Medi Natural i d’Avaluació Ambiental. Generalitat Valenciana. https://mediambient.gva.es/documents/91061501/163224732/ACTUACIONES+RECUPERACI%C3%93N+RAPACES+EXTINGUIDAS+CVAL+CENCGE-2021-07G06-54.pdf/1effb94b-afff-53c8-4930-294a77d0b83f

Mortalidad del águila imperial:

https://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2024/01/05/aguila-imperial-muere-electrocutada-tendido-96560603.html

https://www.europapress.es/comunitat-valenciana/noticia-ecologistas-denuncian-ahogamiento-aguila-imperial-iberica-balsa-riego-venta-moro-20230302191255.html

Pescadora electrocutada:

https://www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/muere-electrocutada-aguila-20200213104410-nt.html

Quebrantahuesos muerto en parque eólico:

https://www.eldiario.es/aragon/muere-golpeado-aerogenerador-unico-quebrantahuesos-quedaba-teruel_1_11445593.html

Biodiversidad e historia en Setaygues

Siete Aguas


El municipio de Siete Aguas pertenece a la comarca valenciana de la Foia de Bunyol que en 2024 tenía 1.279 vecinos censados. Su historia se remonta a tiempos de los romanos porque se han encontrado restos de un templo dedicado a Diana en la calle mayor. Jaume I le otorgó la Carta Puebla en 1260 con su topónimo original de Setaygues y fue repoblado por aragoneses quedando el resto de la zona poblado de moriscos. Por allí pasaba el antiguo Camino Real de València.


Palacio de los Portaguerra, Siete Aguas


El edificio más antiguo que queda en pie en el casco urbano es el Palacio de los Portaguerra, es una casa medieval que fue propiedad de Miquel Pere de Portaguerra y llegó a tener un gran huerto conocido como el Jardí del Regne. 


Mantis religiosa


El 13 de octubre en los alrededores de la población, en el paraje de la Cañadilla, encontré una Mantis religiosa que por el tamaño debía ser hembra. Entre las aves destacar la presencia de curruca rabilarga (Curruca undata) y alondra totovía (Lullula arborea).


La Vallesa de Siete Aguas
 

La Fuente de la Vallesa

El 20 de octubre me acerqué hasta el norte del término, a un paraje con fuentes porque multiplican las posibilidades de observar la biodiversidad. Como premio al paseo encontré sombra y unas mesas para almorzar en la Vallesa y desde allí observar con tranquilidad las aves de la zona. 


Pico picapinos en la Vallesa

Descubrí una pareja de pico picapinos (Dendrocopos major) en la chopera, la hembra estuvo trabajando abriendo un hueco en el tronco para hacer el nido mientras el macho la observaba desde una rama cercana. A los lejos volaba una pareja de adultos de águila perdicera (Aquila fasciata) y un pito ibérico (Picus sharpei) delató su presencia con su estruendoso relincho mientras atravesaba volando el bosquete.


Hydrophilus piceus en la Vallesa

Allí hay la balsa de incendios donde encontré una pequeña joya cada día más escasa por la pertinaz sequía, un escarabajo acuático del género Hydrophilus, creo que se trata de un Hydrophilus piceus que es la especie más grande de coleóptero acuático de la península ibérica, ya que alcanza hasta los 48 mm de longitud. Se alimenta de plantas y complementa su dieta con cadáveres de pequeños animales. Pueden volar y huir de zonas que se sequen.


Notonecta glauca en la Vallesa

También abundaba otro insecto hemíptero eminentemente acuático, la Notonecta glauca. Esta especie tiene un tamaño medio de 2 cm y vive en aguas dulces estancadas. Tiene como principal peculiaridad que nada de espaldas aprovechando que su cuerpo tiene forma de barca y se impulsa sumergido, justo por debajo de la superficie agitando sus patas traseras a modo de remos. Merodea la superficie para localizar a sus presas por las ondas que generan al caer al agua, una vez las alcanza las muerde y absorbe sus jugos. Se alimenta principalmente de otros insectos, aunque si puede atraparlos no desprecia presas más grandes como renacuajos o pequeños peces.

 

La Contienda, Siete Aguas

Las casas de la Contienda

En el límite oeste del término de Siete Aguas hay un lugar singular y cargado de historia, se trata del despoblado de las Casas de la Contienda. Hoy en día sólo son las ruinas de unas casas situadas al principio de la recta del Rebollar, a mano derecha de la A3 circulando en sentido a Requena.

Este lugar fue durante siglos la frontera entre el Reino de Valencia y Castilla, pero su origen se remonta al neolítico porque unos sondeos arqueológicos han descubierto restos de cabañas de esta época. Aquí se alzaba una de las posadas del antiguo camino Real de Valencia a Requena que continuaba hasta Madrid.


Colirrojo tizón en la Contienda


Ser un lugar de frontera implicó que fuera en espacio propicio a los conflictos. De las reseñas escritas sobre la Contienda se sabe que aquí mismo se reunieron en 1273 para negociar Jaume I y Alfonso X el Sabio, justo en la linde de sus dos reinos. Pero también hubo batallas y pugnas territoriales, en 1319, el arzobispo de Toledo Juan de Aragón que era hijo del rey valenciano Jaime II el Just, entró en Siete Aguas marchando desde la Contienda con la cruz alzada reclamando su jurisdicción. Esto provocó un serio conflicto con los obispos de Segorbe, Zaragoza y Valencia que no toleraban ninguna autoridad eclesiástica castellana dentro de las fronteras de los reinos de la Corona de Aragón. Cuatro años después lo volvió a intentar pretendiendo extender las fronteras castellanas sin éxito.

Los conflictos siguieron hasta que en 1356 aquí mismo se produjo una de las primeras batallas de la Guerra de los Pedros (1356-1367) que enfrentó las tropas de Pedro IV el Ceremonioso de Aragón y las del castellano Pedro I el Cruel. En este conflicto las tropas castellanas llegaron hasta las mismas puertas de las murallas de València y la sitiaron dos veces, aunque sin éxito. Como recompensa por su fidelidad el rey de Aragón otorgó a la ciudad las dos eles de “Molt Lleial”, que rodean el escudo cuatribarrado del cap i casal.

Detalle del despoblado de la Contienda


En 1429 el Conde de Alba Fernán Álvarez de Toledo que era un noble residente en Requena con la misión de proteger la frontera castellana, juntó una hueste de un millar de jinetes con los que conquistó Siete Aguas. Una vez asentados en la plaza comenzaron a realizar actos de pillaje por la comarca de la Foia de Bunyol. Para expulsarlos el alto funcionario real, el conde de Buñol y barón de Cheste, Berenguer Mercader i Miró, el mes de agosto organizó un ejército con el que recupero Siete Aguas. Los castellanos huyeron a Requena, se reforzaron y regresaron para enfrentarse en la Contienda. De nuevo ganaron los valencianos y para conmemorar la victoria el conde Berenguer en 1432 ordenó construir hito de piedra, la Cruz Pairal que situó en la frontera, en este caserío. Esta zona fronteriza se utilizó para realizar duelos porque al celebrarse en la frontera los vencedores evitaban represalias legales.

Las casas de la Contienda se abandonaron a principios del siglo XIX y la Cruz Pairal se trasladó al parque de la Glorieta de Siete Aguas. El día 27 de octubre, alrededor del despoblado en ruinas encontré abubilla (Upupa epops), un busardo ratonero (Buteo buteo) y colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros).

 

Fuentes y referencias:

https://www.sieteaguas.es/contienda

https://iv.revistalocal.es/columnas/siete-aguas-o-requena-o-infiernos-violencia-fronteriza-y-ruidosas-quimeras/

https://www.enciclopedia.cat/gran-enciclopedia-catalana/berenguer-mercader-i-miro

MILLÁN, A.; SÁNCHEZ-FERNÁNDEZ, D.; ABELLÁN, P.; PICAZO, F.; CARBONELL, J.A.; LOBO, J.M. Y RIBERA, I. (2014). “Atlas de los coleópteros acuáticos de España peninsular”. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Madrid.



Naturaleza estival en Requena


Pastor en Hortunas


Esta temporada estival he realizado pequeñas salidas dentro del término de Requena que se han repartido de la siguiente forma: 9 jornadas en mayo, 6 en junio, 3 en julio, 3 en agosto y 3 septiembre. Por circunstancias diversas no he podido dedicar mucho tiempo a la observación, pero por intentar dar continuidad a este blog que pretende ser una ventana a la naturaleza comarcal, resumo las anotaciones de mi cuaderno de campo. Desde 1991 ese registro personal acumula un total de 21.074 entradas de fauna detectada, sólo en el término municipal de Requena, esto debe convertirlo en reflejo bastante completo de su biodiversidad durante los últimos 30 años.

 

BALSAS DEL PONTÓN

Una cigüeñuela, tres chorlitejo grande y un correlimos menudo, en el Pontón

Las cigüeñuelas (Himantopus himantopus) no se han reproducido este año. Durante todo el periodo estival había cinco parejas de chorlitejo chico (Charadrius dubius) pero solo pude observar un adulto incubando el 19 de junio y ese mismo día encontré un polluelo crecido en otra zona.

A principio de junio había 10 ejemplares de zampullín común (Tachybaptus ruficollis) que se han multiplicado en septiembre alcanzando la cantidad máxima de 49 individuos, pero no he podido observar indicios seguros de reproducción.


Focha común en el Pontón

Un mínimo de tres parejas de la focha común (Fulica atra) han incubado. De gallineta común (Gallinula chloropus) estimo que hay dos parejas pero solo he visto un jovenzuelo nacido este año.


Pollo de tarro blanco en el Pontón

De Tarro blanco (Tadorna tadorna) ha vuelto a criar la pareja habitual, este año han sacado adelante ocho pollos, todos juntos abandonaron las balsas en el mes de julio.


Tarro blanco

El ánade azulón (Anas platyrhynchos) se marcha de las balsas del Pontón en época de reproducción, prefiere refugiarse en los ríos y barrancos con abundante vegetación donde puede ocultar sus indefensos pollos hasta que crezcan.


Porrones moñudos en El Pontón

Respecto de las especies acuáticas migradoras, destacar que cinco ejemplares de porrón moñudo (Aythya fuligula) han elegido El Pontón para pasar el mes de septiembre. Esta es una cita importante porque esta especie que antaño era invernante habitual en tierras valencianas, hoy en día es muy escasa. Su presencia aquí multiplica el valor ecológico de las balsas de riego de Requena. Les acompañaba una hembra de Cuchara europeo (Spatula clypeata).

Una gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) hizo una parada el 26 de junio y otra el 4 de septiembre.


Andarríos chico en el Pontón

El resto de visitantes habituales han sido el andarríos chico (Actitis hypoleucos) que tuvo un máximo de 32 individuos el 1 de mayo. Números menos significativos tuvieron migradores habituales como el andarríos grande (Tringa ochropus), archibebe claro (Tringa nebularia), archibebe común (Tringa totanus), chorlitejo grande (Charadrius hiaticula), correlimos menudo (Calidris minuta), correlimos zarapitín (Calidris ferruginea), fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida hybrida), zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), una garza real (Ardea cinerea) y dos morito común (Plegadis falcinellus). ¡Todo un desfile de especies de los humedales en un término de secano!


Avocetas

Tres ejemplares de porrón europeo (Aythya ferina), 2 machos 1 hembra hicieron parada el día 8 de mayo y dos avocetas (Recurvirostra avosetta) el día siguiente.


Adolescentes en la balsa del Pontón


Comentar que este verano las balsas se han convertido en un punto de recreo para adolescentes atrevidos que juegan a mojarse, por suerte la Comunidad de Regantes de Campo Arcís ha empezado a reparar el vallado que protege el interior y a los chavales de algún susto si resbalan en sus orillas.

 

Águila calzada

RAPACES

He observado las especies reproductoras habituales como el águila calzada (Aquila pennata), busardo ratonero (Buteo buteo), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), azor común (Accipiter gentilis), gavilán común (Accipiter nisus), autillo europeo (Otus scops), búho real (Bubo bubo hispanus) y culebrera europea (Circaetus gallicus).


Milano negro

En el paso prenupcial de mayo detecté un alcotán europeo (Falco subbuteo) en el Pontón el 1 de mayo, un milano negro (Milvus migrans) el día siguiente en la Tejería y un abejero europeo (Pernis apivorus) el 23.

En el paso postnupcial, el 28 de agosto observé un ejemplar de aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus) y un milano negro (Milvus migrans). El paso migratorio de rapaces por el interior valenciano se concentra entre de 15 de agosto al 15 de septiembre.


Águila perdicera

Añadir respecto de nuestras grandes águilas que prefiero no visitarlas en época de reproducción, por no alterar la tranquilidad de sus santuarios. En esta época tienen que soportar ruidosos paseantes, aficionados a correr en la naturaleza, ciclistas, motoristas, avionetas, pescadores, cazadores en media veda o científicos cargados con anillas y emisores. Creo que no es necesario sumar la presencia de un simple naturalista. ¡Suerte amigas, os hará mucha falta!


Perdiz roja

AVES

En las campiñas y bosques de Requena he podido observar el resto de aves habituales que tenemos en época de reproducción.

Cada día cuesta más sorprender a una víctima prioritaria de las ansias cazadoras, la perdiz roja (Alectoris rufa). Encontré restos de un huevo el 20 de junio, el día 27 del mismo mes dos pollos supervivientes acompañaban a sus progenitores. 

Otra perseguida con saña es la codorniz común (Coturnix coturnix) que cantó durante el mes de mayo desde el interior de algunas las tablas de cereal, que cada día son más escasas. Tendemos a la uniformidad de llenarlo todo con monocultivo, arrasamos márgenes y lindes boscosos, esquilmamos la biodiversidad de nuestros campos y con ello favorecemos las plagas. Como el cultivo de cereal es el menos rentable ahora lo van sustituir por instalaciones industriales, los van a llenar de placas solares. Dejaremos a nuestros hijos un campo lleno de viñas en espaldera y placas solares.


Abejaruco europeo

Todavía podemos encontrar abubilla (Upupa epops), abejaruco europeo (Merpos apiaster), oropéndola europea (Oriolus oriolus), carraca europea (Coracias garrulus), pico picapinos (Dendrocopos major) y pito ibérico (Picus sharpei).

Paloma bravía doméstica (Columba livia domestica), paloma torcaz (Columba palumbus), paloma zurita (Columba oenas), tórtola europea (Streptopelia turtur), tórtola turca (Streptopelia decaocto), Cuco común ibérico (Cuculus canorus bangsi).


Vencejo común


Avión común (Delichon urbicum), avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), golondrina común (Hirundo rustica), golondrina daúrica (Cecropis daurica), vencejo común (Apus apus), vencejo pálido (Apus pallidus) y vencejo real (Tachymarptis melba).


Escribano triguero


Cogujada común (Galerida cristata), cogujada montesina (Galerida theklae), alondra común (Alauda arvensis), alondra totovía (Lullula arborea), escribano triguero (Miliaria calandra) y terrera común (Calandrella brachydactyla).


Lavandera blanca


Lavandera blanca (Motacilla alba), lavandera boyera (Motacilla flava) y lavandera cascadeña (Motacilla cinerea).


Zarcero políglota


Zarcero políglota (Hippolais polyglotta), cistícola buitrón (Cisticola juncidis), cetia ruiseñor (Cettia cetti), papamoscas gris (Muscicapa striata striata) y ruiseñor común (Luscinia megarhynchos).


Collalba rubia


Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), collalba rubia (Oenanthe hispanica), tarabilla europea (Saxicola rubicola) y estornino negro (Sturnus unicolor).

Alcaudón común (Lanius senator) y alcaudón meridional ibérico (Lanius meridionalis meridionalis).


Curruca carrasqueña


Mosquitero papialbo (Rhadina bonelli), curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), curruca carrasqueña (Sylvia cantillans iberiae), curruca tomillera (Curruca conspicillata conspicillata), zorzal charlo (Turdus viscivorus) y mirlo común (Turdus merula).


Urraca

Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius), corneja negra (Corvus corone), cuervo grande (Corvus corax) y urraca común (Pica pica). La grajilla occidental (Corvus monedula spermologus) me sorprendió porque todavía entraba a dormir al casco urbano de Requena , el día 5 de junio lo hicieron 23 ejemplares. Pensaba que época de reproducción preferían quedarse cerca de sus zonas de cría, puede estos fueran individuos no reproductores.


Herrerillo capuchino

Carbonero común (Parus major), carbonero garrapinos (Periparus ater), herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), mito común (Aegithalos caudatus) y agateador europeo (Certhia brachydactyla).


Gorrión moruno


Gorrión chillón (Petronia petronia), gorrión común (Passer domesticus balearoibericus), gorrión molinero (Passer montanus). Diez parejas de gorrión moruno (Passer hispaniolensis hispaniolensis) se han reproducido en Hortunas. La última observación que tengo de ellos fue el día 27 de junio, ese día tres machos permanecían próximos a las choperas donde esconden los nidos.


Piquituerto común

Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea), pinzón vulgar (Fringilla coelebs), piquituerto común (Loxia curvirostra), serín verdecillo (Serinus serinus), Jilguero europeo (Carduelis carduelis) y verderón común (Chloris chloris).


Hórtola


OTRAS FORMAS DE VIDA


Conejo


Con los años un ornitólogo aprende a disfrutar observando otras formas de vida, estos días de canícula he podido anotar especies como la ardilla roja (Sciurus vulgaris). Sigue prosperando el conejo (Oryctolagus cuniculus) en las zonas más humanizadas. Es curioso que elijan vivir cerca de su peor enemigo, el hombre, una más de las paradojas de la naturaleza.


Ciervo

Sorprender a los mamíferos requiere suerte, ser sigiloso y prestar mucha atención al más mínimo movimiento. He podido detectar ratón de campo (Apodemus sylvaticus), una hembra de ciervo común (Cervus elaphus) que se asomó en lo alto de un cerro cerca de los Alcoceres y un jabalí (Sus scrofa) en la fuente de la Carrasca.


Sympetrum fonscolombii

En la balsa de Cueva Zapata, próxima a La Portera, he podido identificar libélulas como el Anax imperator, Orthetrum brunneum y Libellula depressa. En unos campos próximos a Villanueva alejados de cualquier punto de agua, había un ejemplar de Sympetrum fonscolombii. Encontré otro ejemplar más estaba en el Pontón el 29 de mayo al que acompañaban varios individuos de Coenagrion mercuriale. En el río Magro hay Aeshna cyanea, Calopteryx haemorrhoidalis y Calopteryx xanthostoma.


Doncella punteada (Melitaea cinxia)

Para identificar las mariposas necesito fotografiarlas, prefiero no añadir a mi pesado equipo de campo un caza mariposas. Gracias a la cámara y las guías he podido comprobar la presencia de cardera (Vanessa cardui), festón blanco (Pseudotergumia fidia), lobito jaspeado (Pyronia cecilia), la loba (Maniola jurtina), saltacercas (Lasiommata megera), náyade (Celastrina argiolus), ondas rojas (Euphydryas aurinia), blanca escasa (Artogeia ergane), blanquita de la col (Artogeia rapae), doncella punteada (Melitaea cinxia), rey moro (Kanetisa circe) así como una esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum).


Rana común

Abundan los abejorros; Bombus terrestris y Bombus pascuorum. En las charcas se veía rana común (Pelophylax perezi), alburno (Alburnus alburnus), naucoris (Ilyochoris cimicoides) y notonecta (Notonecta glauca). Por las noches en las paredes de las aldeas se puede observar salamanquesa común (Tarentola mauritanica).


Viñas después del pedrisco

Quiero cerrar esta crónica con unas imágenes de las consecuencias del pedrisco que ha azotado algunos campos de Requena. Sirva esta pequeña crónica de homenaje a los sufridos agricultores que han padecido sus consecuencias.  

Texto y fotos de Rafa Muñoz.


Tormentas estivales