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Imágenes naturales, junio 2024

 

Camporrobles

Camporrobles

Diente del Quijar


En los alrededores del Diente del Quijar, una roca singular que corona los altos próximos al Cerro Pelado abunda una preciosa flor, la boca de dragón (Antirrhinum ssp.).


Boca de dragón (Antirrhinum ssp.).


Mylabris quadripunctata en cardo (Cirsium ssp.)


No muy lejos varios coleópteros como el Mylabris quadripunctata o el Oenas fusicornis aprovechan para libar las grandes flores del cardo (Cirsium ssp.).


Oenas fusicornis en flor de cardo (Cirsium ssp.)


Collalba rubia

Encima de las tejas de la Casilla de Pascual sorprendí un macho de collalba rubia (Oenanthe hispanica).


Calandria

En los campos de cereal junto al Camino Real se dejó fotografiar una calandria común (Melanocorypha calandra), una especie poco común en la provincia de València.




El tren perdido

Entre los destrozos que provocó en enero de 2021 la tormenta Filomena se produjo la pérdida del paso del ferrocarril por Camporrobles y por Las Casas de Utiel. ADIF que tanto se vanagloria de los trenes de alta velocidad que conectan Madrid con “sus provincias” no tiene ningún interés en recuperar el servicio entre las estaciones de Utiel y Tarancón, algo vital para sus moradores. Esta injusta decisión la ratificó el gobierno del estado en febrero de 2023. Aunque los pueblos afectados reclamaron ante los tribunales que les dieron la razón nadie en la capital quiere mover un dedo por recuperar esta línea férrea.

 

Furula bifida

Requena

En una de las fachadas del barrio de la Torrecilla sorprendí una rara mariposa nocturna, la Furula bifida.

 

Viñas en Cisternas

Cisternas

Carraca europea


En las campiñas próximas a este caserío de Requena se pueden observar aves muy escasas en todo el País Valencià como la carraca europea (Coracias garrulus).


Grajilla occidental


Un pequeño córvido elige las ramblas arenosas del término para reproducirse, se trata de la pícara grajilla occidental (Corvus monedula spermologus).

 

Parque Natural del Cabriel

El Cabriel

Juvenil de lagartija colirroja


Los bosques de ribera del parque natural del Cabriel esconden mucha biodiversidad, como muestra un juvenil de lagartija colirroja (Acanthodactylus erythurus), un pequeño saurio amante de los arenales soleados y aquí tiene muchos.


Parque Natural del Cabriel


Hortunas

Valle de Hortunas

En el valle que abre el río Magro aguas abajo de la aldea de Hortunas, en junio abundan las flores y las libélulas. 


Achicoria (Cichorium intybus) 

Entre las primeras destacar la achicoria (Cichorium intybus) que los más mayores recordamos que nos daban como sucedáneo del café, principalmente porqué era más barata, aunque la explicación de nuestras madres era que sabía cómo el café pero no te ponía nervioso.


Cardo corredor (Eryngium campestre)

En algunos barbechos se encuentra el cardo corredor (Eryngium campestre), este puede ser un buen indicio de que si el otoño viene húmedo, con bastante probabilidad crecerán las setas de cardo (Pleurotus eryngii).


Malva sylvestris

Detrás de estas llamativas flores azuladas está la Malva sylvestris, una planta muy conocida por las comunidades rurales porque además de ser comestible tiene muchos usos medicinales.


Sauco pudent (Sambucus ebulus)

Otra flor típica de las riberas de la comarca es el sauco menor o “pudent” (Sambucus ebulus) que se utilizaba como repelente de insectos. Unas ramas frescas cortadas y puestas como lecho en corrales y cuadras ahuyentan piojos y pulgones.


Calopteryx haemorrhoidalis

Respecto de las libélulas pude fotografiar e identificar Calopteryx haemorrhoidalis, Platycnemis acutipennis y Platycnemis latipes, además de un abejorro, el Xylocopa iris.


Platycnemis acutipennis


Platycnemis latipes


Xylocopa iris


También observé aves como el papamoscas gris (Muscicapa striata).


Papamoscas gris


Cofrentes

Zorrillo


Aunque “stricto senso” la localidad cofrentina no pertenece a la comarca, su proximidad y su biodiversidad me animan a incluirla en esta pequeña crónica visual. El recóndito paraje del Campichuelo, a pesar de estar corrompido por los gigantes eólicos, sigue deparando escenas singulares al naturalista que sepa caminar en silencio. Sorprendí un zorro (Vulpes vulpes) que no debía estar acostumbrado a ver muchos humanos, por ello cuando me encontró se detuvo a curiosear, lo que me permitió hacerle una foto. 


Uva en los Pedrones, junio de 2024.

Texto y fotos de Rafa Muñoz

Cantos de celo y primeras puestas


8 de marzo de 2020

Búho real (Bubo bubo hispanus) 


Un recorrido por el centro de la comarca de Requena-Utiel en estos últimos días del invierno suele deparar pocas sorpresas ya que algunas aves invernantes ya se han marchado a sus localidades de cría en el norte de Europa y solo han llegado las más tempraneras de las aves estivales, además apenas ha empezado el paso migratorio. La vegetación aún está muy parada en espera de algunas lluvias y algo de tempero, las mañanas todavía son frías como esta que solo marca un grado sobre cero.

Conejo (Oryctolagus cuniculus)


Decido recorrer el centro comarcal para comprobar el pulso natural del altiplano y compruebo que sigue abundando el Conejo (Oryctolagus cuniculus), han superado otra temporada de caza y los jóvenes gazapos ya se atreven a salir lejos de sus madrigueras. Esta especie es una de las piezas básicas del funcionamiento de la cadena trófica ya que es la presa preferida y el principal sustento de muchos carnívoros.

Serín verdecillo (Serinus serinus)


Las especies sedentarias son las más tempraneras en iniciar el periodo de celo, han sobrevivido a una época de escasez de alimentos y a las bajas temperaturas y ahora los machos se anuncian con potentes cantos, proclaman que regentan buenos territorios y que serán un buen padre, esperan convencer a una hembra y en breve realizarán las puestas, un buen ejemplo es el Serín verdecillo (Serinus serinus).

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala)


Otra especie algo más tímida que canta estos días es la Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), a diferencia del verdecillo que canta desde puntos altos y bien visibles a las currucas no les gusta alejarse de la seguridad que supone la vegetación, zarzas y olivos les dan la suficiente protección para animarse a cantar, con suerte alguna hembra se sentirá atraída y accederá a emparejarse.

Búho real asustado


En un cantil sorprendo un Búho real (Bubo bubo hispanus) acostado en una repisa de un cortado rocoso. Lo he descubierto porque tiene las “orejas” estiradas, en realidad esas plumas erizadas no son las orejas, son unas plumas alargadas como crestas que utilizan para comunicar su estado de ánimo y cuando sienten el peligro las estiran, cuanto más tiesas están más peligro sienten, a pesar que nos separan 100 metros si está tan alerta es porque está  incubando y yo le parezco una seria amenaza, hago una foto y me voy con rapidez.

Grajilla occidental (Corvus monedula spermologus) 


En otro pequeño cortado veo una pareja de Grajilla occidental (Corvus monedula spermologus) que se acerca a una pequeña oquedad, es muy probable que estén buscando donde hacer su nido. Utilizaran huecos en roquedos o en ramblas arenosas para poner entre 2 y 8 huevos azulados. Estas aves antes eran abundantes pero con la extensión del monocultivo de la viña se han rarificado además nuestra comarca es uno de los pocas zonas de València donde todavía se pueden observar. Como curiosidad esta especie después de la época de reproducción se agrupan en pequeños bandos para pasar la jornada, a su vez estos bandos se juntan al anochecer en dormideros comunales y uno de ellos está en el casco urbano de Requena, allí además de temperaturas más suaves evitan el ataque de predadores nocturnos.



Escribo estas líneas encerrado en mi casa, mi familia estamos todos bien pero, como todos, por responsabilidad debemos guardar cuarentena para retardar la expansión del COVID-19, con ello daremos tiempo a sanidad pública para que pueda atender los casos más graves. Añoro salir al campo, a nuestras sierras y bosques pero me consuelo pensando que los animales estarán sorprendidos al no vernos por todas partes, alterándolo todo, se sentirán más libres y seguros.

Textos y fotos © Rafa Muñoz

CANTERAS: HERIDAS EN LA TIERRA QUE APROVECHAN ALGUNAS ESPECIES.


Cantera activa en 2016 en Utiel, cerca de la sierra de la Bicuerca

Cantera; según la RAE deriva de la palabra canto, piedra, en su primera acepción se define como “sitio de donde se saca piedra, greda u otra sustancia análoga para obras varias”. 


Con el boom de la construcción y el aumento de las obras públicas como la autovía A-3 o la vía del AVE y con el aumento de necesidad de materias primas para la industria cerámica se han generalizado las canteras en la comarca de Utiel-Requena y en muchas comarcas vecinas como en La Serranía. 

Cantera abandonada sin regeneración entre Caudete y Fuenterrobles
Históricamente hubo algunas pequeñas explotaciones de greda. Como greda se entiende un tipo variable de arcilla utilizado principalmente para alfarería, generalmente eran explotaciones de poco tamaño y sus restos salpican muchos de nuestros parajes.



Las canteras provocan serias afecciones en el medio ambiente que son proporcionales al tamaño y la método de la explotación que utilicen y a la posterior restauración ambiental, esta obligatoria por ley pero prácticamente nunca se produce ya que al finalizar la rentabilidad económica las empresas cierran y desaparecen sin tiempo para que unas autoridades indolentes hagan nada para exigir dicha restauración.

Cantera próxima a Caudete de las Fuentes que llegó a ser un vertedero ilegal ahora sellado.


¿Qué afecciones provoca una cantera?


Alteración del suelo, desaparece la capa fértil, se rompen las curvas nivel, se destruyen montañas enteras y se cortan en función del material que las forme, con ello se modifican las propiedades del suelo y se degrada gravemente el paisaje.

Cantera próxima a Campo Arcís, Requena
Desaparece toda la vegetación en las zonas afectadas y ello afecta a la fauna, se sufren graves mermas en el hábitat y se perjudican flora y fauna protegidas, todo esto provoca una severa pérdida de la biodiversidad que afecta no solo a las canteras si no a la zona circundante.


Se expropian terrenos forestales a precios míseros en comparación con el beneficio que se extrae en las explotaciones.

Cantera abandonada y en lento proceso de regeneración en  Caudete de las Fuentes
Para facilitar el acceso y extracción se abren nuevos caminos, se construyen nuevos tendidos eléctricos, se degradan los caminos preexistentes con el tráfico de vehículos pesados, se produce un aumento en el polvo en suspensión que afecta a la vegetación circundante, también crece el riesgo de accidentes y atropellos provocado por el tránsito de grandes vehículos.

Cantera entre Fuenterrobles y Camporrobles

Hay contaminación acústica provocada por las máquinas de la cantera, por las voladuras y por el tránsito de camiones.


Se altera la calidad de las aguas superficiales contaminadas con los residuos industriales y por el arrastre de tierras, al filtrarse al subsuelo también se contaminan los acuíferos.

 

Se favorece la aparición de vertederos legales e ilegales, los residuos de las explotaciones se acumulan en montones generando escombreras que aumentan el tamaño de la zona afectada y degradada por las explotaciones.

Aumentan los riegos de accidentes geológicos como desprendimientos, caídas en altura de fauna y senderistas, deslizamiento de tierras.


Se producen graves impactos socio-económicos al limitarse usos tradicionales del suelo, el pastoreo, la explotación forestal sostenible, el turismo rural.

Búho real descansando en una cantera 


Una vez cerrada una cantera queda una severa cicatriz en el paisaje que de no regenerarse durará milenios. A la vegetación le cuesta mucho recolonizar las canteras debido a la falta de suelo hábil, son los animales, los seres más adaptables, los que primero intentan aprovechar las modificaciones que provocan las canteras. Si han quedado paredes verticales con huecos y repisas los pueden utilizar las especies rupícolas como el Búho real (Bubo bubo) para ubicar sus nidos, con ello consiguen ocupar zonas boscosas o de cultivos donde antes no tendrían un lugar para criar. Otras especies que aprovechan los huecos en las paredes verticales de las canteras abandonadas son el Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), la Grajilla occidental (Corvus monedula), la Paloma bravía (Columba livia), el Roquero solitario (Monticola solitarius) o el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros).

Grajilla occidental (Corvus monedula)


También los anfibios pueden aprovechar las frecuentes lagunas que se forman en el fondo de muchas canteras, ya que se forman cubetas sin escorrentía posible donde se acumula el agua de lluvia, también las aprovechan las aves y los mamíferos para beber. 


Otra oportunidad que facilitan las canteras y que es aprovechada por algunas especies es un curioso fenómeno conocido como geofagia, consiste en el consumo alimenticio de tierras para facilitar la digestión de ciertos vegetales ligeramente tóxicos o para complementar a las dietas pobres en ciertos nutrientes. A modo de ejemplo observé dos Piquituerto común (Loxia curvirostra) consumiendo arcilla amarilla en una cantera abandonada de Caudete de las Fuentes.

Piquituerto común (Loxia curvirostra) consumiendo tierras en una cantera abandonada



Texto y fotos de Rafa Muñoz.