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CENSO INVERNAL EN EMBARCADEROS


Focha común

23 Enero

Ayer por la mañana, mañana fresquita como dice Víctor, pues el termómetro en Requena marcaba -5º, Eva y yo nos dirigimos al embalse de Embarcaderos. Llegamos alrededor de las 8 de la mañana y nada más llegar pudimos observar un cormorán grande, volando hacia el oeste, siguiendo la ruta del Cabriel. Sin embargo cuando hicimos la 1ª parada, ni oíamos ni veíamos nada. Las orillas del embalse estaban heladas y los bichos estaban tranquilos entre los carrizos. Seguimos hacia adelante, y en un sitio elevado en el que se domina una amplia visión del embalse, montamos el telescopio y a esperar y a observar. Al poco tiempo, ya empezamos a ver alguna cosa, llegaron dos cormoranes y empezaron a pescar. Tres fochas y una pareja de ánades reales se dejaron ver, bastante cerca de nosostros y en la otra orilla, una garza real permanecía inmóvil. Muy poco tiempo después, aparecieron en perfecta formación 23 cormoranes que aterrizaron juntos y empezaron a pescar. Ya con el sol de fuera, en algunas partes, el paisaje sobre el embalse estaba precioso, pues empezó a formarse una suave niebla a ras de agua, supongo que por el cambio de temperatura, que avanzaba hacia el oeste.

Nos fuimos a dar buena cuenta de un bollo requenense que llevábamos, al sitio del embarcadero, pues allí daba el sol y se estaba un poquito más caliente (pero sin sudar). Después continuamos observando desde el mismo sitio y pudimos ver un lagunero alimentándose y más fochas y ánades reales. Los somormujos, se habrán declarado antinucleares, pues no pudimos ver ni uno.


Bueno la relación fue la siguiente: Cormorán grande: 38, Focha común:15, Anade real: 11, Garza real: 2, Aguilucho lagunero: 1.

Una garcilla bueyera o garceta común. Estaba muy lejos volando y no la podemos confirmar. Por el aspecto me quedaría con la bueyera pero no estamos seguros.
Después regresamos a Requena siguiendo el Cabriel. Llegamos al salto, después seguimos a Casas del Río, de aquí por la pista hasta los Sardineros y desde aquí ya regresamos a Requena. En el trayecto, pudimos observar gran cantidad de pinzones comunes, pardillos, algún escribano montesino, lúganos, verderones... Las estrellas fueron una pareja de perdiceras por encima de la finca Caballeros. Estuvimos viéndolas jugueteando un buen rato hasta que se lanzaron a toda velocidad hacia el sur. Al salir a la general una pareja de ratoneros estaban cicleando y cerca del Pontón otro más. También vimos tres cernícalos. Cerca de la Albosa, una rapaz que no pudimos identificar cruzó la carretera entre los pinos, por el tamaño podría tratarse de un azor, pero no lo podemos confirmar.

En fin, un día precioso.

Mensaje de Eva y Daniel Domingo en el FORO SVO Aves.
Foto de David G. Collado y
Daniel Domingo, FONS FOTOGRÀFIC SVO

NOTA DE PRENSA DE CONSELLERIA MEDI AMBIENT

Río Cabriel frente a Villatoya.


20.000 personas han practicado deportes de aventura en las Hoces durante 2008


Medio Ambiente señaliza el
Parque Natural de las Hoces del Cabriel


Valencia (9-1-09).- La Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda ha completado la señalización del Parque Natural de las Hoces del Cabriel, con una inversión de 300.000 euros a cargo de Obra Social “La Caixa”.

Las señales, un total de 150 piezas, se han implantado de manera que queden conectados los cuatro núcleos de población del entorno parque (Villagordo del Cabriel, Venta del Moro, los Isidros y Casas del Río) con el parque natural, a través de cinco rutas que vertebren el parque.

Además, las rutas conducen a elementos naturales o patrimoniales de interés, como miradores, y en algunos casos también conectan con puntos de partida de senderos homologados del parque.

En concreto, las rutas señalizadas son las siguientes:

Villagordo del Cabriel-Puente de Valdocañas (16 kilómetros)

Mirador de Peñas Blancas (2,2 kilómetros)

Los Isidros-Caballeros (17,5 kilómetros)

Venta del Moro-Puente de Valdocañas (23,5 kilómetros)

Casas del Río-Caballeros (10,5 kilómetros)

Además, 20.000 personas han practicado deportes de aventura en el Parque Natural de las Hoces del Cabriel durante 2008, una cifra que se ha mantenido constante en los últimos años.

Cartel con el trazado de la Vereda a su paso por el Parque del Cabriel.

Nota de Prensa de Conselleria de Medi Ambient.
Fotos de Rafa Muñoz, FONS FOTOGRÀFIC SVO.

Desde el Grupo Requena-Utiel de la Societat Valenciana d'Ornitologia solo queremos añadir que un parque además de promocionar la comarca y proporcionar salidas económicas a sus gentes debe intentar que se protegan los valores naturales que han hecho posible la declaración de dicha figura de protección.

Las actividades de aventura sin duda son una buena inyección económica pero es necesario regular los accesos a ciertas zonas que ocupan las especies protegidas en época de reproducción, como el águila azor-perdicera que ha visto menguar sus parejas reproductoras por las molestias producidas.

Tenemos la impresión que para algunos políticos prima la declaración de "parques temáticos" y el Cabriel es el parque de los deportes de aventura y por tanto lo más señalable en una nota de prensa es la visita de 20.000 personas.

Por otro lado no olvidemos que gran parte del parque está "expropiado" por fincas cinegéticas cerradas al uso de unos pocos en algunos casos con mallados ilegales. Pero los cerrados cinegéticos lejos pararse continúan expandiéndose, el término de Venta del Moro está cerrado y las cercas casi impiden el acceso al río pero ahora empieza a repetirse este fenomeno en el término de Requena con fincas que incluso consiguen desviar veredas reales con el beneplácito de la administración. Queda mucho camino por recorrer en la verdadera protección de este rincón repleto de vida salvaje, lleno (¡todavía!) de especies protegidas.

Societat Valenciana d'Ornitologia.

UN VIAJE ORNITOLÓGICO A REQUENA

Mito (Aegithalos caudatus)


3.01.09


Estos días, desde el 26 hasta el 29 de diciembre, he podido disfrutar del maravilloso entorno de la comarca de Requena junto a mi padre, Jose Luis Marco, ambos aficionados a la ornitología.
Desde el primer día no dejamos pasar ni un segundo, para comenzar nuestras rutas por la zona. La amenaza de lluvia nos hacia estar nerviosos, pero aun así el tiempo nos permitió disfrutar de unas agradables mañanas.


Comenzando bien temprano por la mañana, y movidos por las citas de zorzal alirrojo (Turdus iliacus) y real (Turdus pilaris), que habíamos leído en esta pagina, en el entorno del río Magro, decidimos seguir el curso del río a pie. En los márgenes de este, pudimos observar numerosos mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita), que a pesar del frío se remojaban en las orillas, una lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) salía volando cada vez que me aproximaba, pero acababa parándose unos pocos metros más allá. Los verdecillos (Serinus serinus) alegraban el día con su canto, y escondidos entre las zarzas varios petirrojos (Erithacus rubecula) se asomaban y se escondían sin cesar. En lo alto de un árbol, junto a 5 pardillos comunes (Carduelis cannabina), una bandada de pinzones vulgares (Fringilla coelebs) decide tomarse un respiro, muy abundantes estos por la zona, por más que me esforzara en encontrar pinzones reales (Fringilla montifringilla) siempre eran los vulgares los que salían en mis fotos.


Cogimos el coche para bajar un poco más abajo, y por el trayecto nos vimos sorprendidos por una bandada mixta de verdecillos (Serinus serinus), mitos (Aegithalos caudatus) y bisbitas comunes (Anthus pratensis), que se alimentaban en las viñas.


Llegamos a un claro del río bañado por los rayos del sol, donde la temperatura es más agradable y donde parecen concentrarse mayor cantidad de aves, como si de una reunión se tratara. Los jilgueros (Carduelis carduelis) sobrevuelan la zona, los bisbitas comunes (Anthus pratensis) van de acá para allá, un colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) se para cerca de mí y cabecea con su forma característica, los pinzones vulgares (Fringilla coelebs) continúan confundiéndome. Decido continuar un poco más, atónita por este bello paisaje, cuando de repente parece que debajo de mi algo canta, me asomo un poco a la ribera del río y un pájaro que no puedo reconocer sale disparado a esconderse en una mata cercana, intento cruzar el río para poder identificarlo y cuando lo consigo me distraigo por un grupo de mitos (Aegithalos caudatus) que cantan y comen por la zona, comienzo a seguirlos con el fin de sacar una bonita foto, cuando algo capta mi atención de nuevo. Miro entre un denso pino, y descubro un reyezuelo listado (Regulus ignicapilla) que parece bloquearse ante mi presencia, un herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus) más espabilado sube y baja del pino de manera frenética, se para en un arbusto cercano y de manera sigilosa me aproximo a él, pero al intentar ocultarme le pierdo la pista y veo como se aleja volando. Contenta de mis fotos conseguidas me pongo a ojearlas con una sonrisa en la boca, mi padre me advierte de que el reyezuelo esta a mi derecha, inconsciente de mi presencia, pero cuando lo enfoco con la cámara contemplo con asombro de que se trata concretamente de un reyezuelo sencillo (Regulus regulus), mi segundo reyezuelo sencillo, ya que el primero lo observé hace menos de un mes junto a Julio Merayo en la Albufera de Valencia.


De vuelta al coche nos cruzamos con unas ajetreadas currucas cabecinegras (Sylvia melanocephala) y un escandaloso mirlo común (Turdus merula) que advierte de nuestra presencia, pero entre tanto alboroto, un sonido hace que me detenga, ya lo había escuchado antes, era el mismo pájaro que al principio no supe identificar, y como no pensaba irme de allí hasta que lo averiguara me escondí tras una mata aguardando que se dejara ver. Resultó ser un bonito ejemplar de ruiseñor bastardo (Cettia cetti).


A la mañana siguiente, desayunando junto a los estorninos negros (Sturnus unicolor) que se posan sobre as antenas de los tejados, podemos apreciar el paso de un ejemplar de estornino pinto (Sturnus vulgaris), en plumaje de invierno, que sobrevuela nuestras cabezas y queda retratado por mi cámara. Nos ponemos en marcha hacia la fuente de San Antonio, aunque no es ese nuestro destino del día. Una vez allí, los zorzales comunes (Turdus philomelos) se ven sorprendidos por nuestra presencia, algunos salen volando, otros se quedan inmóviles creyendo que nos los hemos visto, nos sentamos un rato a la espera de que se olviden de nosotros y hagan vida normal, cuando de repente a unos metro de distancia se posa un gavilán (Accipiter nisus) en todo su esplendor, sin percatarse de que estábamos allí y conforme vino se fue.


Bisbita común (Anthus pratensis)


Continuamos nuestra ruta, ya que nuestro objetivo es llegar a la laguna de Talayuelas, en la provincia de Cuenca, donde todos los años a finales de junio se observan los halcones de Eleonor (Falco eleonorae) que viven en las islas Columbretes, por el camino nos cruzamos con dos zorzales charlos (Turdus viscivorus) que comían al borde de la carretera, un ratonero común (Buteo buteo) otea desde lo alto de un poste eléctrico y varios cernícalos (Falco tinnunculus) se ciernen por la zona en busca de alimento. Un claro de luz en un día cubierto parece indicar la posición exacta del sitio, y como un oasis en medio del desierto, aparece la gran laguna. Fochas comunes (Fulica atra) nadan tranquilamente, entre ellas un solitario porrón europeo (Aythya ferina), entre los pinos rodenos, diferentes a los pinos mediterráneos de la zona de Requena, vuela una rapaz bastante pálida. Nos introducimos en ese bosque casi de película, se escuchan tantos sonidos juntos que es casi imposible determinar de que especies se tratan, los mitos (Aegithalos caudatus) son los primeros en dejarse ver, seguidos por un ejemplar de herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), un arrendajo (Garrulus glandarius) vuela entre los árboles, el carbonero garrapinos (Periparus ater) picotea tímidamente unas piñas y el carbonero común (Parus major) hace acto de presencia de manera fugaz. De nuevo en los márgenes de la laguna, el estado inquieto de las fochas advierte la presencia de la pálida rapaz, que resultó ser un aguilucho pálido (Circus cyaneus). Los buitrones (Cisticola juncidis) trepan por los carrizos, los bisbitas picotean por el suelo, una curruca rabilarga (Sylvia undata) parece echar de la zona a una curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), el petirrojo (Erithacus rubecula) husmea por la zona y una tarabilla común (Saxicola torquatus) parece intentar captar mi atención acercándose poco a poco a mí.


En el viaje de vuelta una imagen muy curiosa nos resulta divertida, y es ver a un ratonero común (Buteo buteo) volando junto a una corneja negra (Corvus corone), y parándose ambos en los mismos postes.


Ardilla (Sciurus vulgaris)


Por último, el último día decidimos acercarnos a la zona de Casas Del Río, donde siempre podemos observar algún bonito ejemplar de martín pescador (Alcedo atthis), aunque esta vez no hubo suerte. Justo antes de la pequeña presa, dos pollas de agua (Gallinula chloropus) chapoteaban sin hacer nada especial, entre los carrizos existe un importante movimiento de currucas capirotadas (Sylvia atricapilla) y gorriones, contempladas por los colirrojos tizón (Phoenicurus ochruros) que prefieren comer en un huerto cercano junto a varios mosquiteros. Por variar un poco, tomamos una ruta río arriba, más alejada de la orilla, entre los desnudos chopos algo llama mi atención, parecía haberme confundido con una bandada de urracas (Pica pica) que revoloteaban por la zona, pero decido seguir mi instinto y aguardar un momento, total en el campo nunca hay prisa. Con la mirada fija, atenta al mínimo movimiento me percato de una irregularidad en uno de los troncos y al mirar a través de los prismáticos veo con claridad de que se trata de un pico picapinos (Dendrocopos major).


Los rastros de jabalí (Sus scrofa) parecen guiar nuestros pasos y durante el agradable paseo nos encontramos con mitos (Aegithalos caudatus), currucas capirotadas (Sylvia atricapilla), herrerillos comunes (Cyanistes caeruleus), ánades azulones (Anas platyrhynchos), mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) y un precioso ejemplar de escribano montesino (Emberiza cia). Comienza a chispear y decidimos dar media vuelta, no antes de sorprender a una preciosa ardilla roja (Sciurus vulgaris) comiendo en un almendro, que parecía estar muy cómoda con nuestra presencia y siguió como si nada.


Mensaje de Jana Marco en el FORO SVO Aves
Fotos de Jana Marco, FONS FOTOGRÀFIC SVO.

UNA JORNADA EN CASAS DEL RÍO, REQUENA.


Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)


14/10/07.


El pasado domingo estuve en el P. N. del Río Cabriel, alrededor de Casas del Río. En esta zona, relatívamente cercana a Los Sardineros, también había una intensa niebla que dificultaba la observación de aves. Durante este tiempo, me llamó particularmente la atención el hecho de oir varios disparos de escopetas, ya ha empezado la temporada de caza, y yo me preguntaba: ¿Cómo puñetas pueden ver los cazadores a lo que disparan?, teniendo en cuenta que había momentos que no se veía más allá de 10 metros, se me ocurren dos opciones: o tiran a lo que se mueva, sin más, o han adquirido los poderes de Matrix.

En fin, una vez disuelta la niebla, las aves empezaron a moverse un poco más. Pude apreciar una entrada fuerte de ciertas aves invernantes, como petirrojos (Erithacus rubecula), currucas capirotadas (Sylvia atricapilla) o mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita), animados durante toda la mañana. En las zonas más abiertas, ya se podían observar algunas bisbitas comunes (Anthus pratensis) o alondras (Alauda arvensis) y entre la vegetación se escuchaban los recién llegados zorzales comunes (Turdus philomelos).


La mañana resultó ser animada, con permiso de los cazadores claro está, detectando un amplio abanico de especies: pico picapinos (Dendrocopos major), pito real (Picus viridis), colirrojo tizón (Phoenucurus ochruros), herrerillo común (Cyanistes caeruleus), golondrinas comunes (Hirundo rustica) en vuelo hacia el sur... y un cormorán grande (Phalacrocorax carbo) posado en una piedra en medio del río Cabriel.

Una buena jornada de campo.

Mensaje de Pedro A. Del Baño en el FORO SVO Aves. Foto de Manu Polo.