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Las imperiales han llegado, algunas reflexiones

 

Águila imperial en Utiel-Requena

El águila imperial ibérica (Aquila adalberti) no es una novedad ni en el País Valencià, ni en la comarca de Requena-Utiel, pero el 18 de julio de 2026, la observé por primera vez, y eso siempre da alegría. Se trataba de un subadulto, probablemente de cuarto año calendario.

Aprovecharé esta cita y las fotos que pude hacerle para hacer un repaso de la evolución de sus poblaciones y algunas reflexiones sobre la conservación de las especies en nuestra casa. Esta rapaz se extinguió en tierras valencianas a principios del siglo XX. La generalización de la caza y el uso de venenos las fueron eliminando de buena parte de sus territorios y sólo quedaron unas pocas parejas, restringidas al suroeste de la Península Ibérica. 

 

Águila imperial de 4 CY.

Evolución de las poblaciones de águila imperial

Esta gran águila rozó su mínimo poblacional en 1974, cuando solo se encontraron 38 parejas, arrinconadas en Extremadura, Madrid y Andalucía. Como se trata de una especie endémica de la Península Ibérica, eso implicaba que estaba a punto de extinguirse.

Su destino cambió de signo cuando se publicó el Real Decreto 3349/1983, de 30 de noviembre. Esta ley prohibía el uso de venenos, pero costó mucho conseguir su cumplimiento. En el siguiente censo de 1986 se encontraron 92 parejas, mientras que en el de 1989 la cifra subió hasta los 120 pares.

La siguiente década se confirmó una lenta recuperación. El censo de 1994 arrojó la cifra de 144 parejas, que subieron a 142, en el año 1999. Con el cambio de siglo y la consolidación de las medidas de protección, en el año 2000 se contaron 141 parejas, mientras que en el año siguiente fueron 152. En 2004 subieron a 198 parejas y en 2011, mejoró mucho la expansión de las imperiales, con 330 pares reproductores. A pesar de su notable recuperación, las imperiales siguen siendo muy pocas, por lo que siguen estando consideradas en peligro de extinción, según el Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero. 

La recuperación de la especie implicó la expansión de su área de distribución. Aunque los adultos son sedentarios y permanecen fieles a sus áreas de cría, los jóvenes se dispersan buscando zonas apropiadas lejos de donde nacieron, buscando territorios apropiados donde establecerse. Eso permitió que en 2011 se encontraran 119 parejas criando en Castilla la Mancha. 

Una vez consolidadas en la Mancha, empezaron las citas en el País Valencià. La primera observación reciente de imperiales se remonta a 2008, cuando se localizó una imperial en Ares del Maestrat. A partir de 2010 y hasta 2020, se han observado imperiales 88 veces más. Además hay que sumar registros de 10 ejemplares distintos, localizados porque estaban equipados con emisores y se comprobó que entraron en territorio valenciano. 

 

Zona de la Plana de Utiel donde campean las imperiales

Requerimientos ambientales del águila imperial

Este aumento de observaciones, implica que si se respetan las águilas imperiales, en poco tiempo se podría confirmar la presencia de la primera pareja criando, y muy probablemente sea en la comarca de Requena-Utiel, puesto que reúne muchos de los requerimientos que precisa esta especie. 


Conejo (Oryctolagus cuniculus)

El águila imperial es una rapaz grande, que puede pesar hasta 3,5 kg y alcanzar una envergadura alar de hasta 220 cm. Ocupa zonas poco abruptas, situadas a una altitud intermedia. Gustan de paisajes mosaico, donde se intercalen bosquetes, cultivos y zonas arbustivas abiertas donde puedan localizar a sus presas. Se alimentan principalmente de conejo (Oryctolagus cuniculus), que supone hasta el 75% de su dieta. Otra de las razones que explica la recuperación de las imperiales, es que los conejos han superado las epidemias que casi los exterminan. 

¿Por qué se está observando con mucha frecuencia en el oeste de la Plana de Utiel? Porque abundan los conejos, es una zona mosaico de viñas, tiene bosquetes y algunas tablas de cereal. Todo ello en un terreno ondulado y con una presencia humana limitada a la realización de tareas agrícolas.

 

Problemática de la conservación en el País Valencià y peculiaridades de nuestros gestores

La imperial, al ser una rapaz grande, no resulta difícil de localizar. Ello redunda en una mayor vulnerabilidad frente a las principales causas de mortalidad no natural. La primera es la electrocución (73%), seguida del envenenamiento (12,3%) y el disparo (4,9%). 

Pero, antes de analizar las actuaciones de la Generalitat para favorecer el regreso del águila imperial conviene conocer los responsables y sus iniciativas. En la administración valenciana el departamento responsable de la gestión de la biodiversidad es la Direcció General del Medi Natural i d’Avaluació Ambiental.


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)

En mi opinión, esta dirección tiene en su haber algunos éxitos y muchas sombras. En un primer momento estuvo encabezada por el veterano Juan Jiménez Pérez, conocido por su talante, excesivamente personalista. Siempre quiso “compartir”, cuando no acaparar el protagonismo en la mayor parte de los artículos científicos sobre fauna, que requerían del visto bueno y la colaboración de su dirección. Favoreció a los que se plegaban a sus “recomendaciones” y opacó a los que se mostraban reticentes o a los que contradecían sus directrices. Respecto del mundo de las asociaciones se comportó con puño de hierro, los grupos que osaban criticar su sección eran marginados y dejaban de existir para la Generalitat. Después han pasado varios directores más que no parecen haber introducido cambios significativos en una maquinaria administrativa que aparenta trabajar en modo automático, con sus mismas virtudes y defectos. 


Àguila pescadora (Pandion haliaetus)

En 2017 comenzaron a trabajar en la reintroducción del águila pescadora (Pandion haliaetus) y del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), además de invertir para intentar conseguir que criara el águila imperial. Para ello diseñaron una estrategia con un pomposo título: “De la Periferia al Centro de la Conservación”.

Un ejemplo de los éxitos de esta dirección sería la recuperación del calamón (Porphyrio porphyrio). En cambio, otros proyectos que han centrado el trabajo y presupuestos de muchos ejercicios, siguen teniendo resultados inciertos, como es el caso de la tortuga mediterránea (Testudo hermanni).

Por ultimo, hay otros muchos proyectos que parecen no funcionar por un mal planteamiento. En ellos aparenta priorizarse las actuaciones propagandistas, la búsqueda de la foto y vender éxitos momentáneos con los que alimentar las noticias de prensa para acrecentar el prestigio de políticos y gestores. Ello redunda en fallos de diseño de los programas de recuperación, porque se obvian las actuaciones correctoras de las causas que han provocado la pérdida o desaparición de poblaciones enteras. 

La Generalitat ha invertido el poco dinero que dedica a la vida silvestre, en traer y aclimatar especies. Se han soltado animales espectaculares, rodeados de público y prensa. Pero al poco, esos mismos ejemplares introducidos han continuado muriendo por las mismas causas que provocaron la desaparición de su especie. Algunos ejemplos: la reintroducción del águila pescadora en el marjal de Pego Oliva. En 2019 se soltaron cuatro ejemplares criados en jaulones, dos de ellos murieron electrocutados, uno en la Albufera el año siguiente y otro en Marruecos.

Algo parecido ha pasado con el quebrantahuesos, se han introducido unos pocos ejemplares en la Tinença de Benifassà, pero en 2024, una de las hembras murió segada por las aspas de un generador eólico, además era el único ejemplar que seguía campeando por la zona, lo que obligó a paralizar su reintroducción. 

Volviendo a nuestra protagonista, el águila imperial. Ella sola está recolonizando las comarcas del interior valenciano. Contamos con poco menos de un centenar de contactos de la especie, y aun así ya se han encontrado dos ejemplares muertos por causas evitables. Los dos en la comarca de Requena-Utiel, una apareció ahogada en una balsa en Venta del Moro, en febrero de 2023, y otra electrocutada en Hortunas, en enero de 2024. 

¿Vale la pena invertir en jaulones y vigilancia, en recuperar conejos que vuelven a reinar en zonas apropiadas, sin antes aislar todos los postes eléctricos peligrosos o preparar rampas de escape para todas las balsas que eviten ahogamientos? 

El problema para la conservación de las especies viene cuando la administración no exige el cumplimiento de la ley a las empresas eléctricas, a los cotos y sociedades de cazadores, o a los regantes que tienen balsas. Además hay que sumar el agravante que algunos ahogamientos de especies protegidas han ocurrido en balsas propiedad de la misma Generalitat. 

Àguila perdicera (Aquila fasciata)

¿Vale la pena invertir en la introducción de grandes rapaces extinguidas, cuando no se consigue atajar la dramática reducción de la población del águila perdicera (Aquila fasciata)? Algunos consideramos que la conservación exige olvidarse de personalismos y fotos, para centrarse en combatir con valentía las causas que provocan la pérdida de nuestra biodiversidad, independientemente de si se trata de un águila preciosa o de un pequeño pececillo. 


Imperial en la comarca de Requena-Utiel

 

Bibliografía y referencias

Estrategia para la conservación del águila imperial ibérica (Aquila adalberdi) en España. (2001). Comisión Nacional para la Protección de la Naturaleza:

https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/publicaciones/estrategias/pbl_estrategia_aguila_imperial_tcm30-197281.pdf

Informe Técnico 01/2021. Proyecto de Atracción de Águila Imperial a la Comunidad Valenciana. Actuaciones 2017-2020. Direcció General de Medi Natural i d’Avaluació Ambiental. Generalitat Valenciana. https://mediambient.gva.es/documents/91061501/163224732/ACTUACIONES+RECUPERACI%C3%93N+RAPACES+EXTINGUIDAS+CVAL+CENCGE-2021-07G06-54.pdf/1effb94b-afff-53c8-4930-294a77d0b83f

Mortalidad del águila imperial:

https://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2024/01/05/aguila-imperial-muere-electrocutada-tendido-96560603.html

https://www.europapress.es/comunitat-valenciana/noticia-ecologistas-denuncian-ahogamiento-aguila-imperial-iberica-balsa-riego-venta-moro-20230302191255.html

Pescadora electrocutada:

https://www.lasprovincias.es/valencia-ciudad/muere-electrocutada-aguila-20200213104410-nt.html

Quebrantahuesos muerto en parque eólico:

https://www.eldiario.es/aragon/muere-golpeado-aerogenerador-unico-quebrantahuesos-quedaba-teruel_1_11445593.html

Buseu: la Meca de los carroñeros ibéricos

 

Quebrantahuesos adulto en Buseu, Lleida

Eduardo Blanco Mendizábal (eduardo@ebmfoto.com www.ebmfoto.comofertaba en su web un taller fotográfico de fin de semana en Buseu y no me lo pensé mucho. El día 21 de mayo salí desde València en dirección a Pirineos. En la comarca leridana del Pallars Sobirà, a la derecha del río Noguera Pallaresa, nada más pasar la Pobla de Segur se eleva la sierra de Boumort, donde se localiza este lugar mítico para fotógrafos y naturalistas.



En la parte alta del valle se encuentra el despoblado de Buseu, allí el naturalista Jordi Canut compró una de las casas del pueblo de su mujer y 230 hectáreas de tierras a su alrededor. Rehabilitaron con gusto la casa mejor conservada, y a partir de 2012 decidieron iniciar un proyecto vital que les permitiera poderse ganar la vida en plena naturaleza. Para ello crearon observatorios fotográficos de águila real y de quebrantahuesos, que complementaron con un rebaño de ovejas que viven en el monte. Hoy sus hijos Gerard y Cristina continúan y han ampliado miras, han recuperado más casas y han mejorado la oferta de escondites fotográficos (hides). 


Sierra de Boumort

Para acceder a Buseu por la vertiente occidental, hay que trepar por una estrecha y retorcida carretera que pasa por unas pequeñas y olvidadas aldeas, donde todavía resisten unos pocos ganaderos. Sin duda, el plato fuerte del menú que ofertan es el hide de carroñeras que, sin duda, se ha convertido en el mejor de toda Europa porque permite observan a placer las cuatro especies de necrófagos ibéricos: el buitre leonado (Gyps fulvus), el buitre negro (Aegypius monachus), el alimoche (Neophron percnopterus), sin olvidar el espectacular quebrantahuesos (Gypaetus barbatus aureus). Por si no te parece suficiente, además disponen de un hide de águila real (Aquila chrysaetos) y otro de garduña (Martes foina).

 

Cephalanthera longiflora

Viernes 22 de mayo

A mediodía, hice una parada para comer en pinar próximo a Buseu, donde pude ver agateador norteño (Certhia familiaris) y una preciosa orquídea, Cephalanthera longiflora, que es un indicador del buen estado de conservación de estos bosques. 

Garduña en Buseu

Por la tarde, después de las presentaciones del grupo y la cena, entramos al hide de garduña (Martes foina), que tambié recibió la visita de un zorro (Vulpes vulpes) y la de un simpático ratón de campo (Apodemus sylvaticus).


Sábado 23 de mayo, el muladar perfecto

 

Comienza el festín en Buseu

Esa jornada la dedicamos integra a realizar dos sesiones en el hide de carroñeras. Sentarse cómodamente detrás de un cristal espejo, a escasos metros de un espectáculo digno de un gran documental faunístico, abre todo un abanico de posibilidades.


El escenario del festín

El fotógrafo de la naturaleza será el primer interesado en conocer Buseu por su luz, la proximidad de los protagonistas y los fondos escénicos, pero un naturalista podrá disfrutar con los detalles del complejo ritual de alimentación de los necrófagos.


Buitres leonados en Buseu

Un observador atento podrá recrearse con hasta el más mínimo detalle de la estructura de las diferentes especies. Cómodamente sentado en primera fila, se observan innumerables comportamientos, prácticamente imposibles de ver en la naturaleza. Unos individuos son más agresivos, pero antes llegar al conflicto, escenifican toda una serie de gestos amenazantes. Los enfrentamientos son violentos pero breves, siempre hay que evitar heridas. Desde la cercanía se puede comprobar qué alimentos eligen y como los ingieren. Se asiste a la danza del vuelo, así como a los protocolos de aterrizaje o el despegue, en una plataforma atestada de individuos que no suelen estarse quietos. 


La hora de la siesta

Una vez saciada el hambre se pueden observar momentos íntimos de descanso, cuando algunos leonados no dudan en tumbarse en medio del muladar, cierran los ojos y se sumergen en una plácida siesta.


Buitre leonado en Buseu

Algunos individuos llevan anillas de PVC o marcas alares en forma de banderas, cosa que, a posteriori, permite ampliar detalles del historial de cada individuo.


Buitres en Buseu

Las carroñeras cuando visitan un muladar siguen un ritual claramente preestablecido. Como todas las aves grandes necesitan que el sol caliente el aire para aprovechar las corrientes térmicas que faciliten su sustentación y reduzcan el consumo energético del vuelo. Por ello no aparecen en el muladar hasta que sol ha caldeado el ambiente. En el caso de Buseo, el espectáculo comenzó a las 9 de la mañana. 


Esperando el almuerzo

Una vez acomodados dentro del escondite fotográfico, comprobamos que los primeros buitres leonados, se impacientaban esperando la llegada del vehículo que oían subir con la carroña. Nada más aparcó un extremo del prado, bajaron en tropel, ocupando todo el escenario que teníamos frente el espejo-espía. 


Pidiendo pista de aterrizaje


Cuando uno de los miembros de la familia Canut sale del coche cargado con una caja llena de despojos cárnicos, inmediatamente lo rodea un ejército de buitres leonados, hambrientos e impacientes. Pero a pesar de su gran tamaño, son carroñeros, por lo que ninguno osará tocar un ser vivo. 


Sin miedo a los buitres

En un momento dado apareció en un lateral del prado una oveja acompañada por su cordero, justo cuando estaba todo lleno de unos voraces carroñeros que no les hicieron el menor caso. Cuando alguien os cuente que los buitres atacan el ganado, no lo creáis. Sin duda es un listo que pretende obtener una subvención de la administración, por una res muerta mientras estaba abandonada en la montaña. Sería como pedir una compensación por un robo en un coche, aparcado en cualquier calle. 


Melé de buitres en Buseu

A groso modo calculo que durante toda la jornada entrarían al muladar unos 200-250 buitres leonados buscando alimento. La confusión inicial no duró mucho porque los alimentan con huesos grandes que tienen poca carne, son los que prefieren los quebrantahuesos. Hasta en el mundo de la ornitología, ser una estrella tiene sus ventajas.

 

Llega el buitre negro

Los señores oscuros

Una vez pasados los primeros minutos de confusión y las peleas por los mejores manjares, donde incluso se llega a formar algo semejante a una melé de rugby, aparecen los buitres negros. Ellos se saben más grandes, ante una pelea, son conscientes que saldrán ganando, pero se nota que respetan a los leonados, porque son mucho más numerosos. 


Buitre negro reclamando un prémio

Los ejemplares de leonado más hambrientos pueden llegar a plantar cara a un buitre negro, pero el enlutado sabe hacerse respetar. Los conflictos tienen sus propias reglas, los “señores oscuros” se hinchan para parecer más grandes, cuando eligen un bocado en manos de un leonado, agachan la cabeza, con lo que erizan dos mechones de plumas en los hombros, esto les hace parecer aún más grandes. 


Buitre negro amenazando

Caminan pausadamente en dirección a su víctima, dando pasos largos, como intentando advertir sus intenciones y avisar para evitar una pelea. Si el buitre leonado no se resigna a perder su tesoro, el negro abre las alas y no dudará en empujarlo con las garras. Si la víctima esta de espaldas y no se percata de la llegada del “espíritu negro”, comprobará como algo enorme salta sobre su espalda, empujando al propietario del despojo con ambas garras simultáneamente, alejándolo sin remedio del ansiado bocado. 


Buitre negro en Buseu

En algunos momentos llegamos a observar hasta nueve buitres negros, con diferentes plumajes. Observarlos de cerca permite comprobar que son animales totémicos, impresionantes, parecen poderosos espíritus que me recordaron el Nosferatu de Friedrich Whihelm Murnau (1922). Sin duda son seres altivos, que se saben lo suficientemente poderosos como para poder pasear en medio de un ejército de leonados, elegir una víctima y robarle su bocado favorito. 


El espíritu oscuro


 Los delicados señores blancos


Alimoche en Buseu

Casi en paralelo a la llegada de los buitres negros aparecen los “ligeros” alimoches, vimos un máximo de tres simultáneos. Básicamente llegó una pareja que paseaba entre gigantes violentos, ignorándolos mientras recogían las migas que habían caído al suelo. Con su fino pico, parecido a delicadas pinzas de un cirujano, demostraban ser capaces de obtener suficiente alimento y con facilidad. 


Cópulas en el comedor

Son aves descaradas, cuando la pareja después de un recorrido de alimentación, se encontraban realizaban una rápida cópula para celebrarlo. Copularon cinco veces esa misma mañana. Nos sorprendió comprobar que realizar sexo en medio del comedor, parecía molestar mucho a los buitres negros, si los sorprendían cerca, no dudaban en lanzarles un picotazo o una patada a la espalda, para separarlos. 



Dos especies más se presentaron en el muladar, una pareja de cuervo grande (Corvus corax) que no parecía muy preocupada en buscar alimento.


Cuervo grande en Buseu

Además se presentaron cuatro cornejas negras (Corvus corone), que después de un breve paseo entre buitres, se cansaron y marcharon por donde habían venido.


Corneja negra en Buseu

La aparición estelar, el quebrantahuesos

Quebrantahuesos adulto en Buseu


El quebrantahuesos estuvo cerca de la extinción en la Península Ibérica, por suerte la protección de la alta montaña, el aporte de alimentación suplementaria en muladares específicos y los programas de cría en cautividad, han conseguido recuperar la especie y expandir sus poblaciones. 




Entre buitres que básicamente son monocromáticos: los leonados marrones, los negros muy oscuros y los blancos alimoches, ellos son unas aves grandes, multicolores. Por si fueran poco llamativos sus plumajes de adulto, han aprendo a maquillarse para estar aún más atractivos. Para conseguirlo se bañan en charcos que tengan barro férrico (óxido de hierro) donde tiñen su plumaje corporal blanco. 


Quebrantahuesos adulto y maquillado

Estudios recientes han descartado que lo hagan por mantener alejados parásitos, consideran que les permite mejorar su aspecto, facilitando sus relaciones sociales al hacerlos más atractivos. Con el tono rojizo, demuestran que son adultos sanos, fuertes y que conocen todos los secretos de sus amplios territorios. Un 90% de los individuos ibéricos presentan tonalidades más o menos anaranjadas, obtenidas a base baños y las hembras parecen ser las más aficionadas al color anaranjado. Además de este detalle, los quebrantahuesos presentan una marcada en la evolución del plumaje de sus primeros años, hasta que alcanzan la madurez sexual.


Quebrantahuesos de 3cy
 

Diferentes plumajes

Dejando aparte los plumajes de los pollos en el nido, una vez obtienen sus primeras plumas de vuelo y hasta diciembre de su primer año de vida, etapa denominada como primer año calendario (1cy), presentan la cabeza y cuello negros, el iris oscuro y una barba muy pequeña. Con esa edad son aves básicamente negras, y en el dorso presentan un difuso escudo blanquecino. Esta especie tiene otra singularidad, en sus primeros años, los inmaduros son más grandes que los adultos, esto les permite ganar las pugnas para obtener los mejores bocados, una estrategia que favorece su supervivencia. 


Quebrantahuesos 2cy en Buseu

En su segundo año de vida, el joven de 2cy, desde los 9 meses hasta el año y 9 meses (10-21 meses), inician la primera muda de las rémiges y aclaran algo el plumaje ventral. 

El inmaduro de 3cy, periodo que va desde 1 año y 10 meses, hasta los 2 años y 9 meses (22-33 meses), empiezan a aclarar la cara y las partes ventrales. El subadulto de 4cy, desde los 2 años y 10 meses hasta los 3 años y 9 meses (34-45 meses), se ha hecho más esbelto, presenta la nuca clara y un marrón ventral mucho más homogéneo. 


Quebrantahuesos subadulto en Buseu

Los adultos imperfectos, las aves de 5cy (46-57 meses) y 6cy (58-69 meses), desde los 3 años y 10 meses, hasta los 5 años y 9 meses, se parecen mucho a un adulto, aunque su cabeza y cuellos presentan trazas de coloración negra. Alcanzan la madurez sexual a partir de los 6 años.

Por último, el adulto 7cy, desde que cumplen los 5 años y 9 meses en adelante, con 70 meses de vida, tienen  la cabeza, cuello, vientre y calzas claros, pero suelen llevarlos teñidos de rojizo. Rematan su cara con una llamativa barbar negra, que en las primeras edades es muy poco patente, pero ahora es muy larga y conspicua. 

Son aves son grandes que cuentan con una envergadura media de 2,54 m y una longitud 1,09 m. Su silueta en vuelo es esbelta y estilizada, tienen alas largas y estrechas, rematadas por una cola larga. Su masa corporal media es de 5,18 kg en los machos, mientras que las hembras son ligeramente más grandes, con 5,85 kg. 

 

Nidificación

El periodo de celo se inicia en diciembre. Para ubicar sus nidos eligen repisas en cortados rocosos de la alta montaña, prefieren hacer el nido en una pequeña cueva o en lugares que tengan algún saliente superior, que a modo de techumbre les proteja de las frecuentes inclemencias invernales. 

Ponen entre uno y dos huevos, raramente tres, que incuban entre 55 y 60 días. Estos eclosionan en abril, frecuentemente solo sobrevive el primer pollo. Este abandona el nido a los 106-134 días de edad y ensayan sus primeros vuelos entre finales de mayo y finales de agosto.

 

Quebrantahuesos tragando en Buseu

Alimentación

Su dieta se compone básicamente de huesos y carne de cadáveres de vertebrados, fundamentalmente mamíferos, pero también pueden comer aves y reptiles. Son capaces de engullir grandes huesos, aunque para lograrlo han de contorsionar el cuello y abrir exageradamente el pico. Para poder tragar los huesos que no les caben por la boca, remontan el vuelo y los dejan caer sobre piedras, para que se partan y poder tragarlos. En el muladar no son aves agresivas, ante cualquier conflicto, si pueden, cogen el hueso con una mano y huyen volando. Si tienen suficiente espacio y tranquilidad, los tragan y se marchan. En caso de pugnas con algún joven quebrantahuesos, los adultos renuncian, dejando el bocado al jovencito impulsivo.

 

Quebrantahuesos adulto con bandera alar

Lecturas de anillas y banderas

Quebrantahuesos:

Adulto, con bandera verde en ala derecha, con dígitos blancos (29), bandera blanca en ala izquierda, con dígitos negros y la misma cifra.

Adulto con bandera blanca en ala izquierda, con dígitos negros: 41.

Adulto con bandera blanca en ala derecha, con dígitos negros: 3C.

Adulto con bandera blanca en ala derecha con dígitos negros 3U. Bandera azul  en ala izquierda, 3U.

Adulto con bandera amarilla en ala izquierda 25, en ala derecha bandera roja, 25.

Adulto con célula solar en el dorso para alimentar un emisor vía satélite, sin más marcas visibles.

 

Buitre negro con PVC (WHT) en Buseu

Buitre negro:

Anilla amarilla en pata izquierda, NHT, de abajo arriba, dígitos negros.

Anilla amarilla en pata izquierda, MHL, de abajo arriba, dígitos negros.

Anilla amarilla en pata izquierda, WHT, de abajo arriba, dígitos negros.

Anilla azul en pata izquierda, OHF, de abajo arriba con dígitos blancos.

 

Buitre leonado con anilla de PVC en Buseu

Buitre leonado:

Anilla azul en pata derecha, CP3, de abajo arriba, dígito blanco.

 

Acentor común encelado ante su reflejo en el cristal espejo

Además de los necrófagos pudimos observar u oír otras especies, por destacar algunas: ciervo (Cervus elaphus); collalba gris, culebrera europea (Circaetus gallicus); alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio); pico picapinos (Dendrocopos major); cuco (Cuculus canorus bangsi); chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus); cárabo común (Strix aluco); autillo (Otus scops); o acentor común (Prunella modularis). 

Sin duda una visita a Buseu ofrece uno de los mejores espectáculos naturalistas que se puede disfrutar en la Península Ibérica, algo que no deberías perderte, al menos una vez en la vida. 


Una simple, pero bella lavandera blanca en Buseu

Bibliografía

https://www.buseuproject.com/

Margalida, A. (2016). Quebrantahuesos – Gypaetus barbatus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Morales, M. B. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

https://www.vertebradosibericos.org/aves/gypbar.html

https://anuariorocin.blogspot.com/2020/01/plumajes-y-muda-del-quebrantahuesos.html

https://plumarium.es/quebrantahuesos/

https://www.pajaricos.es/mas/masquebrantahuesos.htm

https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion_publica/inf_20140514132339/es_def/adjuntos/20140211_PG-Necrofagas_FINAL.pdf

https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/conservacion-de-especies/laniusminor_tcm30-483581.pdf

 

Sierra de Boumort