21 BUITRES EN BUÑOL

Buitre leonado (Gyps fulvus)

25.01.09

El domingo pude observar 21 buitres leonados (Gyps fulvus) sobre el Portillo de Buñol. En la balsa de El Pontón 9 cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo), un cuchara (Anas clypeata), 10 zampullines chicos (Tachybaptus ruficollis), un andarríos grande (Tringa ochropus) y muchas gallinetas (Gallinula chloropus), bastantes paseriformes entre ellos los escribanos palustres (Emberiza schoeniclus) como más destacables.

Mensaje de Rafa Muñoz en el FORO SVO Aves
Fotos de Ximo Seguí, FONS FOTOGRÀFIC SVO

CAZADORES DE CANARIOS ENJAULADOS

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

7.01.09


Al hilo de la publicación en prensa de los ataques de “rapaces” a canarios contar que debemos citar un caso más para la población de Requena, este fin de semana un cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) mató un canario (Serinus canaria) al que no pudo sacar de la jaula del balcón que hay detrás de las oficinas de la ONCE.


Todos los años se dan citas en Requena, hace 2 se dieron varios casos por la zona de Capitán Gadea, hasta de 7 me llegué a enterar. En una ocasión lo vi volando desde mi ventana; y recuerdo hace varios años (unos 10-12) que se comentaba por toda Requena la cantidad de casos que había, se llegó en pensar en poner una denuncia a un cetrero pensando que era un halcón suyo pues anteriormente nunca había pasado.


El caso de este fin de semana me lo ha contado el propietario esta tarde y ha sido un cernícalo que él, todos los días, desde esta primavera-verano los observaba y podía oír chillar en las proximidades del nido en la muralla de la Fortaleza, y estaba maravillado de sus vuelos, ahora le entran ganas de matarlos aunque es buen chaval. Ya le he dicho que les ponga al lado de las jaulas una lata de perdiz escabechada o codorniz.


Mensaje de Rafa Arroyo, FORO SVO Aves.
Foto de Rafa Arroyo, FONS FOTOGRÀFIC SVO.

Desde la Societat Valenciana d’Ornitologia queremos hacer un llamamiento a la comprensión de todos, estas rapaces están protegidas, controlan insectos y roedores de nuestros campos y ciudades. Pensemos que solo quieren comer y si les dejamos comida “enlatada” a su alcance lo normal es que en épocas de escasez como en nuestros duros inviernos no la desprecien. Simplemente tengamos la precaución de no abandonar nuestras mascotas en balcones y terrazas.

NOTA DE PRENSA DE CONSELLERIA MEDI AMBIENT

Río Cabriel frente a Villatoya.


20.000 personas han practicado deportes de aventura en las Hoces durante 2008


Medio Ambiente señaliza el
Parque Natural de las Hoces del Cabriel


Valencia (9-1-09).- La Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda ha completado la señalización del Parque Natural de las Hoces del Cabriel, con una inversión de 300.000 euros a cargo de Obra Social “La Caixa”.

Las señales, un total de 150 piezas, se han implantado de manera que queden conectados los cuatro núcleos de población del entorno parque (Villagordo del Cabriel, Venta del Moro, los Isidros y Casas del Río) con el parque natural, a través de cinco rutas que vertebren el parque.

Además, las rutas conducen a elementos naturales o patrimoniales de interés, como miradores, y en algunos casos también conectan con puntos de partida de senderos homologados del parque.

En concreto, las rutas señalizadas son las siguientes:

Villagordo del Cabriel-Puente de Valdocañas (16 kilómetros)

Mirador de Peñas Blancas (2,2 kilómetros)

Los Isidros-Caballeros (17,5 kilómetros)

Venta del Moro-Puente de Valdocañas (23,5 kilómetros)

Casas del Río-Caballeros (10,5 kilómetros)

Además, 20.000 personas han practicado deportes de aventura en el Parque Natural de las Hoces del Cabriel durante 2008, una cifra que se ha mantenido constante en los últimos años.

Cartel con el trazado de la Vereda a su paso por el Parque del Cabriel.

Nota de Prensa de Conselleria de Medi Ambient.
Fotos de Rafa Muñoz, FONS FOTOGRÀFIC SVO.

Desde el Grupo Requena-Utiel de la Societat Valenciana d'Ornitologia solo queremos añadir que un parque además de promocionar la comarca y proporcionar salidas económicas a sus gentes debe intentar que se protegan los valores naturales que han hecho posible la declaración de dicha figura de protección.

Las actividades de aventura sin duda son una buena inyección económica pero es necesario regular los accesos a ciertas zonas que ocupan las especies protegidas en época de reproducción, como el águila azor-perdicera que ha visto menguar sus parejas reproductoras por las molestias producidas.

Tenemos la impresión que para algunos políticos prima la declaración de "parques temáticos" y el Cabriel es el parque de los deportes de aventura y por tanto lo más señalable en una nota de prensa es la visita de 20.000 personas.

Por otro lado no olvidemos que gran parte del parque está "expropiado" por fincas cinegéticas cerradas al uso de unos pocos en algunos casos con mallados ilegales. Pero los cerrados cinegéticos lejos pararse continúan expandiéndose, el término de Venta del Moro está cerrado y las cercas casi impiden el acceso al río pero ahora empieza a repetirse este fenomeno en el término de Requena con fincas que incluso consiguen desviar veredas reales con el beneplácito de la administración. Queda mucho camino por recorrer en la verdadera protección de este rincón repleto de vida salvaje, lleno (¡todavía!) de especies protegidas.

Societat Valenciana d'Ornitologia.

MÁS BAÑOS NOCTURNOS Y RAPACES


Águila azor-perdicera (Aquila fasciata)

3.01.09


Yo también he visto los petirrojos (Erithacus rubecula) bañandose ya anocheciendo en un charco en la pista que sube a La Herrada, iba con las luces del coche y vi movimiento en el charco, la verdad es que me extrañó por las horas que eran.


También estuve haciendo una espera en una charca que hay en una cantera cerca de Requena la tarde de Año Nuevo hasta que oscureció para fotografiar y ver si cantaba un buho real (Bubo bubo) que hay en esta zona y tengo que decir que cuando más concentración de pajaros hubo bañandose y bebiendo fue precisamente cuando estaba a punto de oscurecer por completo, no se si la causa puede ser que es una hora en la que se retira un posible predador diurno y aún no empieza el nocturno. Con respecto al buho real, ya lo he oido cantar 2 noches aunque no responde ninguna hembra, al año pasado no crió ni lo oí cantar y el anterior sí, pienso que éste debe ser un macho que acaba de coger el territorio por muerte de la anterior pareja, no quiero acusar a nadie pero se que hace unos años en este coto se electrocuto una perdicera (Aquila fasciata) juvenil en una torre y cuando la encontraron unos trabajadores de la finca, la orden que recibieron fue de enterrarla y silencio y cuando alguien oculta algo y calla, pienso que quizás en alguna ocasión se le ha escapado un tiro.


Mensaje de Rafa Arroyo en el FORO SVO Aves
Foto de Rafa Arroyo, FONS FOTOGRÀFIC SVO.

UN VIAJE ORNITOLÓGICO A REQUENA

Mito (Aegithalos caudatus)


3.01.09


Estos días, desde el 26 hasta el 29 de diciembre, he podido disfrutar del maravilloso entorno de la comarca de Requena junto a mi padre, Jose Luis Marco, ambos aficionados a la ornitología.
Desde el primer día no dejamos pasar ni un segundo, para comenzar nuestras rutas por la zona. La amenaza de lluvia nos hacia estar nerviosos, pero aun así el tiempo nos permitió disfrutar de unas agradables mañanas.


Comenzando bien temprano por la mañana, y movidos por las citas de zorzal alirrojo (Turdus iliacus) y real (Turdus pilaris), que habíamos leído en esta pagina, en el entorno del río Magro, decidimos seguir el curso del río a pie. En los márgenes de este, pudimos observar numerosos mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita), que a pesar del frío se remojaban en las orillas, una lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) salía volando cada vez que me aproximaba, pero acababa parándose unos pocos metros más allá. Los verdecillos (Serinus serinus) alegraban el día con su canto, y escondidos entre las zarzas varios petirrojos (Erithacus rubecula) se asomaban y se escondían sin cesar. En lo alto de un árbol, junto a 5 pardillos comunes (Carduelis cannabina), una bandada de pinzones vulgares (Fringilla coelebs) decide tomarse un respiro, muy abundantes estos por la zona, por más que me esforzara en encontrar pinzones reales (Fringilla montifringilla) siempre eran los vulgares los que salían en mis fotos.


Cogimos el coche para bajar un poco más abajo, y por el trayecto nos vimos sorprendidos por una bandada mixta de verdecillos (Serinus serinus), mitos (Aegithalos caudatus) y bisbitas comunes (Anthus pratensis), que se alimentaban en las viñas.


Llegamos a un claro del río bañado por los rayos del sol, donde la temperatura es más agradable y donde parecen concentrarse mayor cantidad de aves, como si de una reunión se tratara. Los jilgueros (Carduelis carduelis) sobrevuelan la zona, los bisbitas comunes (Anthus pratensis) van de acá para allá, un colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) se para cerca de mí y cabecea con su forma característica, los pinzones vulgares (Fringilla coelebs) continúan confundiéndome. Decido continuar un poco más, atónita por este bello paisaje, cuando de repente parece que debajo de mi algo canta, me asomo un poco a la ribera del río y un pájaro que no puedo reconocer sale disparado a esconderse en una mata cercana, intento cruzar el río para poder identificarlo y cuando lo consigo me distraigo por un grupo de mitos (Aegithalos caudatus) que cantan y comen por la zona, comienzo a seguirlos con el fin de sacar una bonita foto, cuando algo capta mi atención de nuevo. Miro entre un denso pino, y descubro un reyezuelo listado (Regulus ignicapilla) que parece bloquearse ante mi presencia, un herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus) más espabilado sube y baja del pino de manera frenética, se para en un arbusto cercano y de manera sigilosa me aproximo a él, pero al intentar ocultarme le pierdo la pista y veo como se aleja volando. Contenta de mis fotos conseguidas me pongo a ojearlas con una sonrisa en la boca, mi padre me advierte de que el reyezuelo esta a mi derecha, inconsciente de mi presencia, pero cuando lo enfoco con la cámara contemplo con asombro de que se trata concretamente de un reyezuelo sencillo (Regulus regulus), mi segundo reyezuelo sencillo, ya que el primero lo observé hace menos de un mes junto a Julio Merayo en la Albufera de Valencia.


De vuelta al coche nos cruzamos con unas ajetreadas currucas cabecinegras (Sylvia melanocephala) y un escandaloso mirlo común (Turdus merula) que advierte de nuestra presencia, pero entre tanto alboroto, un sonido hace que me detenga, ya lo había escuchado antes, era el mismo pájaro que al principio no supe identificar, y como no pensaba irme de allí hasta que lo averiguara me escondí tras una mata aguardando que se dejara ver. Resultó ser un bonito ejemplar de ruiseñor bastardo (Cettia cetti).


A la mañana siguiente, desayunando junto a los estorninos negros (Sturnus unicolor) que se posan sobre as antenas de los tejados, podemos apreciar el paso de un ejemplar de estornino pinto (Sturnus vulgaris), en plumaje de invierno, que sobrevuela nuestras cabezas y queda retratado por mi cámara. Nos ponemos en marcha hacia la fuente de San Antonio, aunque no es ese nuestro destino del día. Una vez allí, los zorzales comunes (Turdus philomelos) se ven sorprendidos por nuestra presencia, algunos salen volando, otros se quedan inmóviles creyendo que nos los hemos visto, nos sentamos un rato a la espera de que se olviden de nosotros y hagan vida normal, cuando de repente a unos metro de distancia se posa un gavilán (Accipiter nisus) en todo su esplendor, sin percatarse de que estábamos allí y conforme vino se fue.


Bisbita común (Anthus pratensis)


Continuamos nuestra ruta, ya que nuestro objetivo es llegar a la laguna de Talayuelas, en la provincia de Cuenca, donde todos los años a finales de junio se observan los halcones de Eleonor (Falco eleonorae) que viven en las islas Columbretes, por el camino nos cruzamos con dos zorzales charlos (Turdus viscivorus) que comían al borde de la carretera, un ratonero común (Buteo buteo) otea desde lo alto de un poste eléctrico y varios cernícalos (Falco tinnunculus) se ciernen por la zona en busca de alimento. Un claro de luz en un día cubierto parece indicar la posición exacta del sitio, y como un oasis en medio del desierto, aparece la gran laguna. Fochas comunes (Fulica atra) nadan tranquilamente, entre ellas un solitario porrón europeo (Aythya ferina), entre los pinos rodenos, diferentes a los pinos mediterráneos de la zona de Requena, vuela una rapaz bastante pálida. Nos introducimos en ese bosque casi de película, se escuchan tantos sonidos juntos que es casi imposible determinar de que especies se tratan, los mitos (Aegithalos caudatus) son los primeros en dejarse ver, seguidos por un ejemplar de herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), un arrendajo (Garrulus glandarius) vuela entre los árboles, el carbonero garrapinos (Periparus ater) picotea tímidamente unas piñas y el carbonero común (Parus major) hace acto de presencia de manera fugaz. De nuevo en los márgenes de la laguna, el estado inquieto de las fochas advierte la presencia de la pálida rapaz, que resultó ser un aguilucho pálido (Circus cyaneus). Los buitrones (Cisticola juncidis) trepan por los carrizos, los bisbitas picotean por el suelo, una curruca rabilarga (Sylvia undata) parece echar de la zona a una curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), el petirrojo (Erithacus rubecula) husmea por la zona y una tarabilla común (Saxicola torquatus) parece intentar captar mi atención acercándose poco a poco a mí.


En el viaje de vuelta una imagen muy curiosa nos resulta divertida, y es ver a un ratonero común (Buteo buteo) volando junto a una corneja negra (Corvus corone), y parándose ambos en los mismos postes.


Ardilla (Sciurus vulgaris)


Por último, el último día decidimos acercarnos a la zona de Casas Del Río, donde siempre podemos observar algún bonito ejemplar de martín pescador (Alcedo atthis), aunque esta vez no hubo suerte. Justo antes de la pequeña presa, dos pollas de agua (Gallinula chloropus) chapoteaban sin hacer nada especial, entre los carrizos existe un importante movimiento de currucas capirotadas (Sylvia atricapilla) y gorriones, contempladas por los colirrojos tizón (Phoenicurus ochruros) que prefieren comer en un huerto cercano junto a varios mosquiteros. Por variar un poco, tomamos una ruta río arriba, más alejada de la orilla, entre los desnudos chopos algo llama mi atención, parecía haberme confundido con una bandada de urracas (Pica pica) que revoloteaban por la zona, pero decido seguir mi instinto y aguardar un momento, total en el campo nunca hay prisa. Con la mirada fija, atenta al mínimo movimiento me percato de una irregularidad en uno de los troncos y al mirar a través de los prismáticos veo con claridad de que se trata de un pico picapinos (Dendrocopos major).


Los rastros de jabalí (Sus scrofa) parecen guiar nuestros pasos y durante el agradable paseo nos encontramos con mitos (Aegithalos caudatus), currucas capirotadas (Sylvia atricapilla), herrerillos comunes (Cyanistes caeruleus), ánades azulones (Anas platyrhynchos), mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) y un precioso ejemplar de escribano montesino (Emberiza cia). Comienza a chispear y decidimos dar media vuelta, no antes de sorprender a una preciosa ardilla roja (Sciurus vulgaris) comiendo en un almendro, que parecía estar muy cómoda con nuestra presencia y siguió como si nada.


Mensaje de Jana Marco en el FORO SVO Aves
Fotos de Jana Marco, FONS FOTOGRÀFIC SVO.

BAÑOS HELADOS, LECHUZAS Y UN BÚHO URBANO

Petirrojo (Erithacus rubecula)


2/01/09


El sábado 20 cuando salia del monte anocheciendo vi una cosa que me llamo la atención en mitad de un camino había en un charco dos petirrojos (Erithacus rubecula) bañándose en un charco, lo cual en el llano de El Rebollar, en estas fechas y casi de noche es de ser bastante atrevidos, nunca me lo hubiese imaginado (con los hielos que caen aquí ufffff).


El domingo día 28 (y no es una broma) fueron mis padres de excursión a Rubielos de Mora y a Mora de Rubielos, bueno pues no se en cual exactamente vieron un búho real (Bubo bubo) posado en las almenas del castillo o palacete o algo así, cuando me lo comento mi padre cargado de razón pensé que se trataría de un cárabo (dentro de una ciudad y a pleno día), pues que suerte la mía lo habían grabado y si era un búho real a plena luz del día como si fuese una paloma el "colega".


Y por ultimo confirmo la todavía existencia de la lechuza (Tyto alba) cercana a El Pontón la cual pude ver le noche vieja ya que pasamos la noche en una caseta de unos amigos que hay enfrente.


Mensajde de Rafa López en el FORO SVO Aves
Foto de Álvaro Arenas, FONS FOTOGRÀFIC SVO.

Perdonar que me meta, pero mi mujer es de Rubielos, y aunque no dude de la fuente, en una de las entradas del pueblo en una almena hay un buho de forja...
Os mando unas fotos por curiosidad.


Mensajde de Roberto Sánchez en el FORO SVO Aves
Foto de Roberto Sánchez

CENSO EN NAVIDAD

Águila real (Aquila chrysaetos), La Portera diciembre 2008.


21.12.08
Amanece un domingo gélido, los 4º bajo cero hacen que una capa de hielo cubra todo. Comienzo los recorridos de 15 minutos para realizar el censo de Aves Invernantes de SEO/BirdLife en los pinares de Montenegro, en La Portera (Requena). Empiezo un poco más lejos de lo previsto para evitar un grupo de cazadores y sus perros que bajan de sus coches como "Rambos" invernales, por suerte pronto me alejo de sus esporádicos disparos y de los continuos ladridos de sus realas.


Un kilómetro más lejos me bajo yo, cargo con mis prismáticos, mi catalejo KOWA, su trípode, a mi espalda una mochila con la cámara y el teleobjetivo. En mi bolsillo mi inseparable cuaderno de campo. Al principio muy poco, un zorzal común (Turdus philomelos) huye despavorido y unos metros más adelante desde lo alto de un pino un zorzal charlo (Turdus viscivorus) otea un viña cercana.


Me acerco al río Magro, donde sus aguas han cortado la sierra de Cabrillas. El sol apenas ha levantado y el hielo hace que no tenga nada que llevarme a la vista. Pronto llego a orillas del río y una lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) mueve nerviosa su cola de arriba abajo y se aleja de mi presencia. Un petirrojo (Erithacus rubecula) sale del interior de una coscoja para verme y vuelve a esconderse. Enseguida llego a un recodo del río al pie de un cortado allí empieza a dar el sol y la temperatura más agradable hace que se concentren las aves de la zona que entran y salen de los matorrales buscando algo que comer y aprovechan para solearse un poco. Los primeros que se dejan ver dos chochines (Troglodytes troglodytes), casi a la vez aparecen dos herrerillos comunes (Cyanistes caeruleus), no puedo moverme porque en ese rincón deben de estar todas los paseriformes de la zona. Un leve chasquido y más allá otro petirrojo (Erithacus rubecula), en un pino unos metros más arriba, a media ladera, dos reyezuelos listados (Regulus ignicapilla) uno de ellos revolotea tras un insecto que se ha levantado al verlo llegar.

Ardilla (Sciurus vulgaris)


Casi sin ganas continúo tengo que volver a la sombra, al hielo, pero en el siguiente recodo de nuevo el sol. Allí mismo al abrigo de un lentisco se soleaban 4 perdices (Alectoris rufa). Estas son autóctonas, saben que estamos con la veda abierta y prefieren zonas espesas y poco transitadas donde es más fácil encontrar predadores que las sorprendan pero también es más fácil huir de los cazadores y de sus escopetas que son más abundantes.


Un poco más y levanto dos ánades reales (Anas platyrhynchos) mientras en un pino una ardilla (Sciurus vulgaris) chasquea con desagrado ante mi presencia, agita la cola sin alejarse de mi. Continúo ahora a los pies de un cinto de piedra enorme, unos metros más y sale del río un coromorán grande (Phalacrocorax carbo), casi enseguida una garza real (Ardea cinerea) en la misma dirección. En las orillas las pastan gallinetas (Gallinula chloropus) y dos mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) revolotean muy cerca. Pienso que dos aves tan grandes como el cormorán y la garza bien podrían ser una presa apetecible para las reinas de estos riscos, una pareja de águilas reales (Aquila chrysaetos) y como si me hubiera oído, allá en lo alto descubro el planeo de una de ellas. Aparenta rozar las paredes calizas con la punta de sus primarias recorriendo todo el cortado. Una cabra montés (Capra pyrenaica) que me observaba desde lo alto se retira cuando ve acercarse a la reina.


Piquituertos (Loxia curvirostra), diciembre de 2008.


28.12.08


Este domingo amanece gris plomizo con un cielo amenazante de lluvia, en cambio la temperatura son unos soportables 3º sobre cero. Es el segundo día consecutivo que no ha helado y ello hace que hasta en las umbrías se hayan fundido las placas de hielo. Hoy el recorrido elegido empieza en el alto de la Cruz de Cofrentes. Hace ya 11 años que estos pinares fueron víctimas de un incendio provocado por un rayo que cayó en Hórtola y que casi llega a la Herrada del Gallego. Ahora el suelo es una espesa capa de pimpollos y coscojas, casi impenetrable para los que caminamos de pie.


Enseguida sorprendo un enorme bando de pinzones vulgares (Fringilla coelebs) revolotea en la ladera de enfrente, no bajarán de los 50 ejemplares. Sigo mi camino por la cresta y las “risas” de pito real (Picus viridis) delatan a un ejemplar que no llego a ver. Currucas rabilargas (Sylvia undata) y mirlos (Turdus merula) son las únicas especies que más que ver adivino ocultándose a mi paso en otra coscoja más alejada.


Por un momento unas viñas desnudas salpicadas de algunas de oliveras cambian la vegetación dominante, enfrente bastante lejos adivino siluetas de aves sobre unos desnudos almendros perdidos. Con el telescopio empiezo a observar, 3 zorzales alirrojos (Turdus iliacus), a la derecha un zorzal real (Turdus pilaris), detrás en la copa de un pino 3 zorzales charlos (Turdus viscivorus). A la derecha pinzones vulgares (Fringilla coelebs), pardillos (Carduelis cannabina) y gorriones chillones (Petronia petronia). A la izquierda agrupados un bandito de estorninos negros(Sturnus unicolor). Pero muy cerca de mi entre las oliveras dos colirrojos tizones (Phoenicurus ochruros) y un petirrojo (Erithacus rubecula). Oigo un carbonero común (Parus major) detrás, también muy cerca pero no pierdo el tiempo con él. De repente todo el grupo se levanta y se aleja, sospecho que algún peligro los ha espantado a todos de golpe. Las aves aprovechan esta época del año para formar enormes grupos mixtos, con ellos suman ojos con los que evitar peligros. Busco alguna rapaz por la zona pero enseguida oigo los perros de un cazador y entiendo lo que las ha espantado.


Zorro (Vulpes vulpes) muerto, diciembre 2008.


Mi recorrido me lleva ahora ladera abajo, dentro del pinar, árboles de más de 30 años pero con estos suelos pobres y la poca agua que cae no han podido crecer mucho. Muy poco movimiento de aves como en el espeso monte bajo, alguna curruca rabilarga (Sylvia undata), algún mirlo (Turdus merula) y una solitaria paloma torcaz (Columba palumbus). Después de un buen rato un grupo de mitos (Aegithalos caudatus) revolotean a escasos centímetros de mi entre las ramas. Luego silencio y a continuar el camino.


Unos largos minutos después y de nuevo el suave reclamo de otros páridos, en este caso un par de reyezuelos listados (Regulus ignicapilla), pero estos son más tímidos y no se dejan acercar tanto, pruebo a moverme despacio intentando adivinar el próximo pino que van a explorar, tengo suerte, son apenas 10 segundos los que se deja ver pero entre los reyezuelos listados va como mínimo otro reyezuelo, en este caso uno sencillo (Regulus regulus). Estos últimos solo durante los inviernos y no todos se dejan ver en esta zona.


Bordeo una viña aislada entre el pinar, la penuria del siglo pasado hizo que los agricultores de la zona trabajaran plantando cepas en las tierras de los más ricos y estos a cambio les cedían los terrenos marginales, en los límites. Así por unas jornadas de trabajo podían ir acumulando pequeñas tablas dispersas para ellos plantar allí sus propias viñas. Aquí aprovecharon un pequeño llano entre vallejos. Pensando en ellos bajo un pino encuentro una zorra (Vulpes vulpes) muerta recientemente, no está descompuesta ni la han comido otros animales, está contraída con su espeso pelaje inviernal como tapándola como una manta. No pierdo tiempo intentando averiguar si un disparo es el culpable de su fin.


Por fin fuente Melada, donde me había propuesto llegar, pero monte a través, siguiendo las trochas de las sacas de madera. Desde lejos observo aves sobre las ramas desnudas de los olmos muertos. Con el catalejo veo dos picogordos (Coccothraustes coccothraustes) y 4 piquituertos (Loxia curvirostra) con sus plumajes nupciales rojos y amarillos esperan las cosechas de piñones invernales para ponerse a críar dentro de muy poco. El cielo está más negro y un fino “calabobos” empieza a enturbiar el paisaje, apreto el paso, me queda un largo trecho hasta el coche.


Mensaje de Rafa Muñoz en el FORO SVO Aves.
Fotos de Ximo Seguí y de Rafa Muñoz, FONS FOTOGRÀFIC SVO.