La realeza de Alcublas

 

Águila real (Aquila chrysaetos) hembra, Arxiu RMiB

12 de enero de 2022

Alcublas es una población de la Serranía que según datos del censo de 2021 tenía 610 habitantes. Está ubicado en un altozano que une la Calderona y la Sierra de Andilla, a 775 metros de altitud. Sus gentes tradicionalmente se han dedicado a los cultivos de secano y la ganadería, hoy destacan las producciones de almendras, aceite y la miel.



En un rincón del término, la empresa Turia Hides (https://www.turiahides.com/) ha ubicado una instalación para fotografiar aves. Esta empresa liderada por Salva Llavata es escrupulosa con la legalidad y con el respeto por las aves, cuenta con todos los permisos pertinentes, tanto de la Generalitat como de la localidad.


Águila real (Aquila chrysaetos) macho, Arxiu RMiB


Este hide está ubicado en la cabecera de un valle dominado por el monte bajo, acude con regularidad una pareja de águila real (Aquila chrysaetos), además de otras pequeñas aves. Para cebarlas aportan conejos, para que se acerquen los pequeños paseriformes distribuyen algunos tenebrios, gusanos del escarabajo de la harina (Tenebrio molitor) y algunos granos.


Águila real (Aquila chrysaetos) hembra, Arxiu RMiB


Aunque en mis zonas habituales de campeo suelo ver águilas reales, me atraía la posibilidad de verlas de cerca, sin molestarlas y además poder hacer algunas fotos. Las reales son unas aves impresionantes, con sus cerca de 4,5 kg de peso y con una envergadura de hasta 210 cm, son las aves de presa ibéricas más grandes. Las aves adultas solo se distinguen por el tamaño, las hembras son más grandes que los machos, hasta un 30%. A la hora de alimentarse son oportunistas, consumen una amplia variedad presas donde destacan los mamíferos, pero no desprecian otras aves o reptiles.


Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) macho, Arxiu RMiB


Acompañado de Toni Vela nos acomodamos en el escondite y no tardaron en aparecer los primeros visitantes. Enseguida vimos un jilguero lúgano (Spinus spinus), una pareja de mirlo común (Turdus merula) y un petirrojo europeo (Erithacus rubecula).


Curruca rabilarga (Sylvia undata), Arxiu RMiB


Un poco más tardaron una pareja de curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) y una curruca rabilarga (Sylvia undata).

No había pasado una hora cuando apareció la realeza. Primero llegó el macho que se posó para comprobar que no había ningún peligro y unos segundos después aterrizó la reina, una preciosa y poderosa hembra.

Jilguero lúgano (Spinus spinus)


La enorme hembra se quedó algo más alejada, sobre posadero que tenía el conejo, era el premio gordo. El macho se contentó con unos trozos pequeños ubicados en otro posadero distinto. El macho consumió con su parte con avaricia, en ningún momento se acercó a la hembra. Esta era mucho más cuidadosa, despedazó y consumió su presa con delicadeza.


Águilas reales en Alcublas


Tener una pareja de reales tan cerca te permite comprobar las poderosas armas de las que están dotados. Destacan sus enormes manos que terminan en temibles garras, son un arma letal. Los picos también son poderosos pero quedan un poco empequeñecidos por la profunda mirada de estas rapaces. Tienen unos ojos enormes, se cree que son entre 4 y 8 veces más potentes que los humanos y gracias a ellos pueden detectar presas a mucha distancia.


Petirrojo europeo (Erithacus rubecula), Arxiu RMiB


Una vez consumidas las presas alzaron el vuelo y se marcharon. Mucha suerte amigas, que os respeten las torres eléctricas, las minas a cielo abierto que destrozan las montañas de la Serranía, los cazadores y los generadores eólicos. Seguir muchos años reinando en estas sierras y que vuestros hijos sigan vuestro ejemplo y puedan vivir en libertad.


Texto y fotos de Rafa Muñoz

 

Fuentes

Arroyo, B. (2017). Águila real – Aquila chrysaetos. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Morales, M. B. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

 

Río Cabriel: el paisaje invernal del agua

 

Río Cabriel, Arxiu RMiB

Este blog suele poner foco en intentar reflejar la biodiversidad de las aves que viven en el interior valenciano. Ello tiene el inconveniente que suele perder de vista otros aspectos de la naturaleza tan importantes como son la vegetación, la vida acuática o el paisaje.


Arxiu RMiB


Este invierno he recorrido algunos tramos del río Cabriel a su paso por el municipio de Requena. Es una zona muy bella que generalmente no disfruta con plenitud un naturalista que esté pendiente de las aves que viven dentro de este magnífico bosque de ribera que escolta de un río puro.


Arxiu RMiB


Recorrer sus orillas en invierno puede parecer algo más triste de lo que sería habitual, porque la mayoría de la vegetación ha perdido sus hojas, lo que reduce el cromatismo del paisaje.

 

Arxiu RMiB


Intentaré transmitir que esa hipótesis es un error, aunque es obligado hacer una salvedad, antes de planificar el recorrido conviene consultar la meteorología, en este valle puede acantonarse prolongadamente una espesa niebla que restaría deleite a una visita invernal.


Arxiu RMiB


En invierno aunque se pierden algunas tonalidades, aumenta la intensidad de otras. Impactan los verdes limpios de las coníferas y las coscojas, los infinitos tonos azulados de estas aguas puras que contrastan con el ocre de una vegetación palustre en estado latente.


Río Cabriel, Arxiu RMiB

Quizás esta sea la época ideal para realizar un paseo sosegado que permita prestar atención a detalles más sutiles. Un ejemplo: con la ayuda de una pequeña cámara de acción sumergible podremos asomarnos a un mundo desconocido, el interior del río.


Río Cabriel, Arxiu RMiB


Las limitaciones de esta técnica son muchas, solo podremos aspirar a obtener una toma efímera, un reflejo fugaz que pueda ayudarnos a comprender los cambiantes volúmenes que dibuja la luz tamizada por el agua, recortada por sombras ondulantes de una vegetación mecida por la corriente. 


Nutria (Lutra lutra), Arxiu RMiB


Con estas fotos y un poco de imaginación podremos llegar a suponer cómo serán las aventuras diarias de la vida que bulle allí dentro, como la de una esquiva nutria (Lutra lutra).


Arxiu RMiB


Si centramos la mirada en lo pequeño podremos descubrir las increíbles texturas que aporta un pequeño manantial sulfuroso. Sus aguas cálidas, cargadas de minerales disueltos, tintan el regato de tonalidades lechosas. No olvidemos que aquí mismo hay añosos balnearios termales que siguen activos. 


Arxiu RMiB

Al contrario, si abrimos el angular de la mirada y el día acompaña, descubriremos un cielo con un azul que solo encontraremos en lugares limpios y alejados de nuestras ciudades.

 

Valle del Cabriel, Requena, Arxiu RMiB


Si las nubes se prestan al juego de tamizar el azul dominante, descubriremos lienzos únicos, instantes para colgar en un rincón de nuestra alma.


Valle del Cabriel, Requena, Arxiu RMiB


Si el aficionado a la naturaleza no tiene bastante con todo lo dicho anteriormente, este valle también esconde magia en la textura de sus tierras. Las diferentes combinaciones geológicas, de yesos con calizas, diseñan una paleta de colores singular en la que el verde perpetuo de las coníferas añade el contraste, como el que aporta a una obra maestra un elegante marco.


Río Cabriel, Requena, Arxiu RMiB


Uno de los mayores deleites de caminar solo es que puedes diluir el yo consciente, en estos entornos casi primigenios y salvajes. Este éxtasis solo se consigue al abrir todos los sentidos, centrarlos en intentar absorber toda esta naturaleza.

Al acabar la ruta, cuando regresa la consciencia de lo cotidiano, lo apropiado sería musitar una breve oración a todos los dioses que seamos capaces de inventar, despertarlos un instante de la nada para que eviten que toda esta belleza pueda perderse.


Arxiu RMiB


Fotos realizadas el cinco de enero de 2022, durante un transecto invernal desde Fuente Podrida hasta las casas del Saladar, en Requena, en la orilla valenciana del río Cabriel.


Arxiu RMiB

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.

Vuelve el treparriscos a Contreras

 

Treparriscos en Contreras, 24 de octubre de 2021

Un otoño más ha regresado el treparriscos (Tichodroma muraria) a la presa de Contreras. Este año pude localizar un ejemplar los días 24 y 31 de octubre, la del día 24 será la cita más temprana para la comarca, adelantando en un día el record anterior, que lo tenía Iván Moya el día 25 de octubre de 2020. En 2019 apareció el día 27, por tanto, en tres años seguidos hemos podido comprobar su llegada a finales de octubre. El registro más temprano para esta especie en el País Valencià es del 27 de septiembre de 1991, en Bel, Castelló (Dies y Dies 1992).


Treparriscos en Contreras, 31 de octubre de 2021


Seguimos aumentando los registros de treparriscos invernante o en paso en la comarca de Requena-Utiel. En Contreras sumamos nueve años con presencia de esta ave singular: 2004, 2007, 2008, 2011, 2014, 2015, 2018, 2019 y 2021.


Acentor alpino

Para intentar localizar al pequeño treparriscos durante el mes de octubre, visité esta zona los días 3, 10, 17, 24 y 31. De entre el resto de aves observadas se puede destacar la presencia en la presa y zonas aledañas de halcón peregrino (Falco peregrinus brookei), roquero solitario (Monticola solitarius), mirlo capiblanco (Turdus torquatus), collalba negra (Oenanthe leucura), Picogordo común (Coccothraustes coccothraustes), reyezuelo listado (Regulus ignicapilla), zorzal alirrojo (Turdus iliacus iliacus), acentor alpino (Prunella collaris) y buitre leonado (Gyps fulvus).


Impresionante macho de cabra montés en Contreras, 24/10/2021


A final de mes bajaban de los riscos más abruptos los machos de cabra montés (Capra pirenaica hispanica) para cortejar a las hembras, eso me permitió obtener algunas fotos de los galanes más vetustos e impresionantes.

 

ENTRADAS SOBRE EL TREPARRISCOS EN ESTE BLOG Y EN QUADERN DE NATURA:

http://svorequenautiel.blogspot.com/2019/10/ya-ha-llegado-el-treparriscos-requena.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2018/12/treparriscos-en-contreras.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2015/01/censo-de-aves-acuaticas-invernantes-en.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2014/01/xiv-censo-de-aves-acuaticas-invernantes.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2011/04/treparriscos-en-los-cuchillos.html

http://svocuadernocampo.blogspot.com/2010/03/treparriscos.html

http://svocuadernocampo.blogspot.com/2009/02/treparriscos-en-puertomingalvo-teruel.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2008/04/un-treparriscos-en-chera.html

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.

 

Año de lúganos y de pinzones reales

 

Grupo de pinzón real​ (Fringilla montifringilla)

Las aves son animales adaptados al vuelo, esa capacidad les permite realizar largos desplazamientos lo que les facilita disponer de diferentes recursos, dependiendo de la época del año. La migración es el viaje estacional, de ida y vuelta, que  les permite evitar condiciones climáticas adversas. Además es sabido que la disponibilidad de los recursos es cíclica, desde la producción de semillas, la abundancia de insectos o pequeños mamíferos, tienen periodos de abundancia a los que siguen otros de escasez. La posibilidad de realizar largos desplazamientos con una gasto energético asumible, permite salvar una escasez puntual.


Jilguero lúgano​ (Spinus spinus)

La Península Ibérica es un refugio invernal ocasional para algunas aves que en condiciones normales no necesitan llegar tan al sur del continente. Por eso algunos años las podemos encontrar en abundancia mientras que otros apenas se dejan ver. Un buen ejemplo lo tenemos con dos especies de la familia de los fringílidos, el jilguero lúgano​ (Spinus spinus) y el pinzón real​ (Fringilla montifringilla), ambos son primos hermanos de los conocidos jilgueros, pinzones y verdecillos.

Este año los campos de cultivo del centro de la comarca de Utiel-Requena han acogido buenos números de lúganos y pinzones reales, que han venido huyendo del centro y norte de Europa Occidental.

Aquí los luganos se alimentaban de semillas de plantas arvenses, son las que crecen en los barbechos y campos cultivados, como los cardos. Acompañaban a bandos invernales de pardillo común (Linaria cannabina)​ y a grupos mixtos de serín verdecillo (Serinus serinus) y jilguero europeo (Carduelis carduelis). En el periodo invernal las aves que se alimentan del mismo recurso prefieren agruparse en nutridos bandos, juntos consiguen encontrar sustento a la vez que aumentan la seguridad frente a las emboscadas de los predadores.


Pinzón real​ (Fringilla montifringilla)

Los pinzones reales en las campiñas de Requena siempre los he encontrado en viñas que no se habían cosechado y conservaban los racimos, o en viñas recogidas manualmente donde abundaban las racimas, pequeños racimos redondeados con unos pocos granos que por tener poca maduración, se descartan en la recolección. Estos campos actúan de imán para muchas más aves que se alimentan de las uvas acartonadas por los fríos, pero dulces, así como de los raspajos y los huesos.  En estos campos les acompañaba el pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y el verderón común​ (Chloris chloris) principalmente.

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.

Un azor prisionero o el amor de un cetrero

 


Requena 22 de enero de 2022.

Es mediodía, estoy en lo alto del cerro El Puntalón, cerca la aldea de Roma. En una pinada isla en la falda de la loma oigo el chillido de una rapaz y la busco con los prismáticos. Con sorpresa mayúscula descubro una hembra de azor común (Accipiter gentilis) pero está perchada en el brazo de un cetrero. Nunca entenderé que alguien que se supone debe amar las aves, pueda tener prisionera una espléndida rapaz, cuyo único patrimonio debería ser la libertad.




Texto y fotos de Rafa Muñoz

Villargordo es biodiversidad

 

Embalse de Contreras

Este verano he dedicado cuatro jornadas a recorrer varios rincones naturales de Villargordo del Cabriel. Explorar la naturaleza de un paraje desconocido siempre es una aventura que requiere paciencia, perseverancia y prestar mucha atención al entorno, por ello es mejor caminar despacio y en silencio, huyendo de vías frecuentadas.

En junio visité la umbría del Molino el día 6, el Mulatón y el Rabo de la Sartén el día 13, por último las Salinas de Villargordo el día 20. El 19 septiembre hice un recorrido por la presa y el poblado de Contreras, este es un lugar que frecuento por las especies singulares que se pueden observar.

Repasaré las especies que encontré e intentaré aportar algunos detalles las rutas y mapas que faciliten el recorrido a cualquier observador de la naturaleza.  



RUTA DEL MOLINO DE LA UMBRÍA, 6/6/21

Este es un recorrido circular que se ha señalizado recientemente, comienza y termina en las puertas del camping Kiko Park Rural. Estas son unas instalaciones, donde encontrareis cabañas de madera, parcelas para acampar y para caravanas, así como un albergue con restaurante. Sin duda es el mejor lugar para pernoctar y reposar después de realizar estas rutas naturalistas.  

En la puerta del camping hay que seguir la pista que continua dirección oeste, al llegar a la altura del túnel del AVE se puede optar por subir al cerro y volver por la umbría, pero recomiendo empezar al revés, a primera hora ir por la umbría, a orillas del embalse, donde se observan muchas más especies que en el espeso pinar del cerro. Es más agradable volver bajo la sombra del pinar cuando hace más calor. Es una ruta cómoda de 7 kilómetros aunque la subida al cerro salva mucho desnivel en pocos metros.


Estornino negro

En los alrededores del camping se ve avión común (Delichon urbicum)estornino negro (Sturnus unicolor), golondrina común (Hirundo rustica), tórtola turca (Streptopelia decaocto) y gorrión común (Passer domesticus balearoibericus).


Carpa (Cyprinus carpio)

En primavera hay que prestar atención al embalse y a las orillas porque pueden observarse aves acuáticas como la cigüeñuela común (Himantopus himantopus), garza real (Ardea cinerea) o el somormujo lavanco (Podiceps cristatus). En el agua se pueden ver carpas (Cyprinus carpio carpio) enormes.


Escribano montesino

En la ladera de la umbría se pueden observar especies como el alcaudón común (Lanius senator), la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), la curruca rabilarga (Sylvia undata), el escribano montesino (Emberiza cia), el jilguero europeo (Carduelis carduelis), el serín verdecillo (Serinus serinus) o el escribano triguero (Miliaria calandra).

Hay que prestar atención al espeso pinar que crece en el cerro, con suerte podremos detectar al cuco común ibérico (Cuculus canorus bangsi) o la oropéndola europea (Oriolus oriolus).


Colias de Berger


En las zonas bajas cercanas a la orilla del embalse la vegetación se abre, entra mucha luz y todo está lleno de flores, aquí abundan las mariposas. Esa mañana encontré cardera (Vanessa cardui), colias de Berger (Colias alfacariensis), doncella punteada (Melitaea cinxia), lobito listado (Pyronia bathseba), medioluto herrumbrosa (Melanargia occitanica) y niña celeste (Polyommatus bellargus). Había más especies pero no pude identificarlas, con un caza mariposas aquí se podría identificar algunas especies más. Destacaba la presencia de los preciosos e inofensivos abejorros comunes (Bombus terrestris).


Abejorro común 


En el cielo planeaba un águila calzada (Aquila pennata), una pareja de cuervo grande (Corvus corax), paloma torcaz (Columba palumbus) y vencejo común (Apus apus).


Buitre leonado


Llegada a la punta de la umbría el contraste del azul del agua embalsada y el verde del pinar con el cielo crea un espacio muy fotogénico. Hay que prestar atención a la orilla de enfrente, a la parte manchega, en  esos cortados se reproducen unas pocas parejas de buitre leonado (Gyps fulvus) que seguro veréis planear majestuosos.


Embalse de Contreras

La senda abandona la orilla, gana altura con rapidez, ese tramo de la senda no permite levantar la vista del suelo. Una vez lleguemos al alto del cerro disfrutaremos de un paisaje singular, una naturaleza salvaje cortada enormes infraestructuras, las vías del AVE y los viaductos de la A3. En el cielo vuelan grupos de avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), si se presta atención es fácil descubrir alguna cabra montés (Capra pyrenaica) que no tienen demasiado miedo del caminante, incluso se dejan hacer buenas fotos.


Mirlo común

En el cerro la senda se convierte en pista que atraviesa el pinar, primero se oyen y después de pueden ver el mirlo común (Turdus merula) y grupos de pinzón vulgar (Fringilla coelebs).

A medio día aumenta la temperatura y se activan los reptiles, cuando inicié la bajada, sobre la boca del túnel del AVE, encontré una culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) y unos metros más adelante un espectacular lagarto ocelado (Timon lepidus) adulto.




RUTA DEL RABO DE LA SARTÉN, 13/6/21


Chinches punteados (Graphosoma semipunctatum)


Desde la puerta del Kiko Park a primera hora cogí una senda que baja al embalse. Esta es una zona termófila donde crecen enormes pies de hinojos que en esta época están en flor, sus grandes inflorescencias se llenan de muchos insectos libando y en la zona abundan las mariposas.


Inflorescencia de hinojo

A los abejorros se les añaden tranquilas avispas papeleras (Polistes dominula) que os ignorarán y las laboriosas abejas europeas (Apis mellifera). Hay grupos de coloridos chinches punteados (Graphosoma semipunctatum) y un interesante cigarrón, un insecto similar a los saltamontes y grillos, del suborden Caelifera, de la familia Bradyporidae.


Medioluto Inés (Melanargia ines)


Las mariposas que pude identificar en este lugar fueron banda acodada (Hipparchia alcyone), doncella mayor (Melitaea phoebe occitania), lobito listado (Pyronia bathseba) y medioluto Inés (Melanargia ines).


Escribano soteño

Les acompañaban una collalba rubia (Oenanthe hispanica) con ceba para sus pollos, un precioso macho de escribano soteño (Emberiza cirlus) y un grupo de pardillos (Linaria cannabina mediterranea).


Collalba rubia


A orillas del embalse observé ánade azulón (Anas platyrhynchos), gallineta común (Gallinula chloropus), garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), garza real (Ardea cinerea) y una pareja de somormujo lavanco (Podiceps cristatus).


doncella mayor (Melitaea phoebe occitania)

El pantano lo frecuentan embarcaciones a motor de pescadores, una de ellas demostró el incivismo de una parte de este colectivo. Atravesaba nadando el ancho brazo del embalse un corzo, primero pasó una motora que o no lo vio, o lo ignoró, que es lo que hay que hacer. Enseguida apareció otra lancha que se acercó al azorado corzo, asustado e indefenso nadaba aceleradamente intentando ganar la orilla para ponerse a salvo. Creí que se ahogaría a consecuencia del estrés de tener encima a los pescadores, pero por suerte pudo llegar a la orilla y desapareció en el bosque, después de haber posado involuntariamente para los móviles de esos inconscientes.


Halcón peregrino

Con mal sabor de boca deshice camino para dirigirme al Rabo de la Sartén. En lo alto de la Umbría me llamaron la atención los chillidos de una rapaz que me permitieron asistir a una pugna territorial entre rapaces. Una familia de halcón peregrino mediterráneo (Falco peregrinus brookei) compuesta por dos adultos y dos pollos volanderos atacaba a un águila calzada (Aquila pennata).

La más agresiva era la enorme hembra de peregrino, ganaba altura y picaba hacia la cabeza del águila, cuando estaba a punto de chocar sacaba sus poderosas garras, armadas con unas afiladas uñas. La calzada solo podía evitar el impacto dándose la vuelta, girando su espalda hacia el suelo y levantando sus fuertes garras como escudo.


Águila calzada

Al ataque de la hembra de peregrino le seguía el del macho, pero como es mucho más pequeño no llegaba a acercarse demasiado a la asustada águila. Toda la escena la contemplaban desde lo alto, a una distancia prudencial, los dos pollos volanderos de halcón nacidos este año. Seguro que se fijaban para aprender las técnicas de ataque a un águila que les dobla en tamaño. Durante todo el lance no dejaron de chillar añadiendo más dramatismo a la confrontación territorial. Después de repeler varios picados la calzada de fase oscura logró alejarse de la umbría y los halcones desaparecieron en dirección contraria.


Pez sol (Lepomis gibbosus)

Antes de llegar al Rabo de la Sartén en uno de los brazos del embalse pude observar parte de la fauna piscícola que vive en las aguas del embalse. Hay que advertir que todas eran especies alóctonas, introducidas por los pescadores. Los ríos mediterráneos son poco caudalosos y sufren fuertes variaciones estacionales en su caudal, nuestros peces no saben en grandes masas de aguas estancadas como son los pantanos. 

Pude identificar pez sol (Lepomis gibbosus) y trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss). En las orillas revoloteaban libélulas rojizas como el vino de la comarca, Trithemis annulata, esta especie mecería protagonizar la etiqueta de algún buen bobal.


Trithemis annulata

El pinar en el istmo que une el Rabo de la Sartén es frondoso y allí pude observar una ardilla roja (Sciurus vulgaris), grupos familiares de mito común (Aegithalos caudatus) y cetia ruiseñor (Cettia cetti).

En el alto del Rabo de la Sartén me vi rodeado de grupos de avión roquero (Ptyonoprogne rupestris) y buitres. Había más cabras monteses, me sorprendió que en grupo había una cabra cimarrón (Capra aegagrus hircus) que parecía estar muy feliz con la libertad y con sus nuevas amigas monteses.


Viaducto de la A-3 en Contreras

Desde la altura se domina todo el tramo de la presa del embalse de Contreras y las enormes infraestructuras de la A-3 y las vías del AVE, sus túneles y gigantescos viaductos. En esa zona se soleaba una lagartija colilarga (Psammodromus algirus) mientras me vigilaba un azulado macho de roquero solitario (Monticola solitarius), volaban palomas bravías (Columba livia) y una familia de urraca común (Pica pica).




RUTA DE LAS SALINAS DE VILLARGORDO, 20/6/21

Esa mañana dejé el coche antes de llegar al Kiko Park, a la altura de la fuente del Junco. En la zona había curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), mariposas como la piquitos clara (Carcharodus lavatherae) y libélulas Sympetrum meridionale. En las balsas se veían zapateros (Gerris lacustris) y notonecta (Notonecta glauca).


Salinas de Villargordo

Bajé por una pista muy estropeada que rápidamente se convierte en una senda. Hay cárcavas donde contrasta el variado colorido de arenas desnudas. Las hay de color gris formadas por yesos, rojizas en las capas arcillosas, las tierras calizas oscilan en mil tonos entre el amarillo y el blanco. En las zonas más frescas y húmedas crecen pinos, en las más resecas y expuestas solo crece matorral, está dominado por espartos, romeros y aliagas.


Fuente del Junco, Villargordo del Cabriel

En la pinada cantaba un macho de alondra totovía (Lullula arborea) al que respondía con su graznido de alarma un arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius).


Corzo

Me asomé a uno de las ramblas que excavan las aguas torrenciales y escuché la ronca de un corzo (Capreolus capreolus) que debía estar encelado. Su ladrido asustó a una pareja de paloma torcaz (Columba palumbus) que se levantó de la copa de un pino con su típico palmetazo de alas.


Mito común

Una pista bajaba al fondo de un barranco, estaba está muy rota por la escorrentía y no está señalizada pero pensé que podía llevarme a las salinas. En el pinar cantaba la oropéndola europea (Oriolus oriolus) y se alimentaba un grupo de mito común (Aegithalos caudatus).


Salinas de Villargordo

Tuve suerte y llegué a las salinas de Villargordo. Me sorprendió que estaban muy bien conservadas gracias a que solo se puede llegar andando y no estar señalizadas. La estructura de las pilas está casi intacta, en peor estado estaba el canalizado que distribuía la escasa agua que mana, entre las distintas balsas de evaporación. Lo increíble es que todo el canalizado está hecho con troncos de sabinas ahuecadas con hachuela y convertidas en canalones. Su madera es muy dura y casi imputrescible, por eso se utilizaba para conducir el agua. Allí descansa un bosque entero de sabinas centenarias. Lo que amenaza ruinas es la casa que ha perdido parte de uno de los muros de carga. 


Detalle canalones de sabina, Salinas de Villargordo

En su interior se amontonan sacos vetustos de arpillera con los que transportaban la sal en caballerías. Este es un lugar que merecería convertirse en un museo, gracias a su estado de conservación sería fácil poner en funcionamiento la instalación, rellenar con agua las balsas y ponerlas a evaporar. Lo peor es que habría que abrir una pista nueva en una zona que hoy es un remanso de tranquilidad, quizás el lugar merezca seguir siendo un tesoro oculto. En la zona vive una familia de Collalba rubia (Oenanthe hispanica).


Flor de sal en Salinas de Villargordo


De regreso en lo alto volaba una águila calzada (Aquila pennata) y un grupo de buitres exploradores de carroñas.


Salinas de Villargordo



RUTA DE LA PRESA DE CONTRERAS, 19/9/21

Pasados los meses de más calor regresé a Villargordo para sondear la zona de la presa del Embalse Contreras. La jornada no deparó ninguna de las sorpresas naturales que se pueden observar durante la invernada, pero como siempre fue una mañana interesante.


Avión roquero

En la presa se veía colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), atrapaban insectos en vuelo una veintena de avión roquero (Ptyonoprogne rupestris) a los que acompañaba algún avión común (Delichon urbicum).


Cormorán grande

En lo alto planeaban seis buitres y en una de las orillas se soleaban dos cormoranes (Phalacrocorax carbo).

En el poblado que construyeron para alojar a los trabajadores que levantaron la presa, en la cementera abandonada descubrí collalba negra (Oenanthe leucura), curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), pito ibérico (Picus sharpei) y roquero solitario (Monticola solitarius).


Cabra montés

Debajo de una gran higuera dos hembras con un chivo del año de cabra montés (Capra pyrenaica) se comían algunos higos caídos. Pensé que con solo trepar un poco podrían alcanzar muchos más. Es curioso que estos animales no tienen ningún miedo a caminar en vertiginosos precipicios rocosos pero sus pezuñas no les valen mucho para sujetarse en las ramas de las higueras a unos pocos metros del suelo.

Texto y fotos de Rafa Muñoz.