Aves y campiñas de Campo Arcís

 

Las campiñas del Campo Arcís

El Balsón y Casa de la Sima, 2 de mayo de 2021. 


El domingo estuve recorriendo los parajes al sur de Campo Arcís. Aquí la viña que domina nuestros campos deja paso a un barranco que recoge las aguas residuales de la localidad. En nuestras campiñas la presencia de agua, aunque sea ocasionalmente y tenga baja calidad, es sinónimo de biodiversidad. Esta aumenta al alejarnos del casco urbano ya que ganan protagonismo algunos campos de cereal frente al monocultivo de la viña. 

La fuente del Balsón erosiona esta zona dominada por arenas rojizas y arcillosas, se abre paso por la rambla del Reguero que al juntarse con la rambla de las Casillas de Jiménez forman la espectacular rambla de los Morenos. Esta zona es tan arenosa que las corrientes de aguas subterráneas al erosionar el subsuelo provocan hundimientos de tierra, en la superficie se abren unos cráteres lunares, son las simas. Destacan la Sima Grande y la Sima de la Casa de la Sima. A partir de este lugar, en el Panderón, aparecen cárcavas arenosas, eriales y espartales que estos días están llenos de flores y grandes tablas de cereal adornadas por miles de ababoles coloridos, nombre local de las amapolas.


Ababol del Campo Arcís


Con esta variedad de recursos si le sumamos la presencia de agua nos permiten encontrar uno de los puntos calientes de la biodiversidad comarcal. Aquí viven dos parejas de busardo ratonero (Buteo buteo) y varias de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus).


Pareja de ratoneros del Balsón


Solo salen de noche pero con suerte podremos comprobar que en las ramblas también se esconde el poderoso búho real (Bubo bubo) y el mochuelo común (Athene noctua), en los bosquetes isla con árboles de buen porte cría el búho chico (Asio otus) mientras que en los bordes de los pinares canta el cárabo común (Strix aluco), en los jardines y huertos lo hace el pequeño autillo europeo (Otus scops). Todo un repóquer de rapaces nocturnas, pero como estamos en paso migratorio se puede añadir al cuaderno de campo la presencia de un milano negro (Milvus migrans).


Abejaruco (Merpos apiaster) 

Las aves medianas de estas campiñas aportan las notas de color, están lideradas por los bellos abejarucos (Merpos apiaster) aunque no les va muy a la zaga la oropéndola europea (Oriolus oriolus). Esta última es un proyectil amarillo y negro que vuela rápido en las riberas, es difícil de ver pero su aflautado reclamo nos delata su presencia.


Urraca (Pica pica)

Tres especies de palomas viven aquí, la más grande y poderosa es la paloma torcaz (Columba palumbus), la paloma zurita (Columba oenas) es más ligera y nerviosa, además es muy escasa, a ellas se les suman las palomas bravías (Columba livia domestica). 

En estas campiñas será más fácil oír que ver a la tórtola europea (Streptopelia turtur), mientras que en el casco urbano abunda la tórtola turca (Streptopelia decaocto). Completan la nómina de las aves medianas de estos campos el pito ibérico (Picus sharpei), la grajilla occidental (Corvus monedula spermologus) y la familiar urraca común (Pica pica).


Gallineta común (Gallinula chloropus)

Antes de repasar las aves pequeñas de Campo Arcís no debemos olvidar que escondida entre los charcos, al amparo de juncos y carrizos de la rambla vive la gallineta común (Gallinula chloropus) a la que acompaña el galápago leproso (Mauremys leprosa).


Cetia ruiseñor (Cettia cetti)


Antes de alejarnos de la rambla hay que fijarse en chopos, olmos y álamos, con algo de práctica se pueden descubrir pequeñas aves canoras como el ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), el cetia ruiseñor (Cettia cetti)​ o el zarcero políglota (Hippolais polyglotta).


Papamoscas gris (Muscicapa striata striata)

Las las ramblas son el hogar de pequeños mosquitos, por ello aquí viven el papamoscas gris (Muscicapa striata striata) y el estornino negro (Sturnus unicolor). Además acuden a comer la golondrina común (Hirundo rustica), la golondrina daúrica (Cecropis daurica), el gorrión común (Passer domesticus balearoibericus) y el vencejo común (Apus apus), todas estas aves aprovechan nuestras casas para hacer sus nidos.


Serín verdecillo (Serinus serinus)

Si un paseante tranquilo y silencioso se fija en las casas de labor de la zona y en los arbustos que les rodean podrá disfrutar con la presencia del serín verdecillo (Serinus serinus), el jilguero europeo (Carduelis carduelis), el pardillo común (Linaria cannabina mediterranea) y el carbonero común (Parus major).


Gorrión molinero (Passer montanus)

Muy similares a los gorriones, prácticamente son sus primos hermanos, podremos observar el gorrión chillón (Petronia petronia) y el gorrión molinero (Passer montanus).


Curruca tomillera (Curruca conspicillata conspicillata)

Ahora os hablaré de otras aves más difíciles de localizar visualmente porque gustan de vivir ocultas en la espesura, amparadas en la protección que les ofrecen los zarzales y espinos, son las currucas. Estas pequeñas aves de tonos apagados y cantos chirriantes con ojos curiosos se puede descubrir que son preciosas. En mayo están en celo y se dejan ver a primeras horas de la mañana mientras cantan desde lo alto de un arbusto para atraer una pareja. Con suerte descubriremos a la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) y en los aliagares más termófilos a la curruca tomillera (Curruca conspicillata conspicillata).


Alondra común​ (Alauda arvensis)

En las viñas y en los cereales domina el estridente escribano triguero (Miliaria calandra) que elige perchas desde la que inundar toda la campiña con su canto. Por último os presentaré las aves que gustan de alimentarse en el suelo. Para poder despistar a sus enemigos se han de vestir de tonos marrones para camuflarse, ya que viven en un medio abierto donde predominan los tonos terrosos. 

Con paciencia, prestando atención a sus cantos y fijándonos mucho podremos descubrir la cogujada montesina (Galerida theklae), la alondra común​ (Alauda arvensis) y la terrera común (Calandrella brachydactyla). Este listado de aves no es exhaustivo pero coincide con las que pude oír o ver.  


Rambla del Balsón, Campo Arcís

Texto y fotos de Rafa Muñoz


Ababol


Caudete natural

 

Cañada de Enguídanos, Caudete de las Fuentes

Caudete de las Fuentes, 25 de abril de 2021.


El domingo realicé un recorrido circular por la Cañada de Enguídanos, en el término de Caudete de las Fuentes. Es una zona con el típico mosaico de cultivos de secano, salpicada con algún bosquete en las zonas abruptas. La principal afección que tiene esta zona es que está seccionada por infraestructuras como la A-3, las vías del AVE o la antigua N-III.

A pesar de la importante afectación de estas vías de comunicación, en los taludes se ha instalado una numerosa población de conejos (Oryctolagus cuniculus), pero como este lagomorfo es la base de la alimentación de muchas especies sospecho que han aumentado las rapaces de la zona por eso tengo interés en estudiarla.


Busardo ratonero


Este mes de abril lluvioso ha vestido de verde toda la campiña, aunque ha dejado mucho barro para transitar fuera del asfalto. Esa mañana amaneció nublada lo que provocó que las pequeñas aves apenas se dejaran ver, pero como los predadores tenían hambre, se activaron pronto, a primera hora lo hizo un Busardo ratonero (Buteo buteo) al que enseguida imitaron una Culebrera europea (Circaetus gallicus) y un Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus).


Alondra totovía


Hacía fresco y conforme transcurría la mañana el viento se fue acrecentando lo que no facilitaba que las pequeñas aves se mostraran ni que ensayaran sus cantos para marcar territorio o buscar pareja. Solo se dejaba oír alguna Alondra totovía (Lullula arborea) y algún Escribano triguero (Miliaria calandra).


Mito común


En el interior de los bosquetes que salpican este terreno ondulado se dejaron ver y oír Carbonero común (Parus major), Mito común (Aegithalos caudatus) y Pinzón vulgar (Fringilla coelebs).


Pardillo común


Los lindes que mantienen vegetación los aprovechaban para cantar algún Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea), Serín verdecillo (Serinus serinus) y alguna Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala). Por desgracia hay malos agricultores que aprovechan los trabajos de emparrado de la viña para arrasar con la vegetación de las lindes. Desconocen que esos arbustos son un refugio para los predadores de las plagas que amenazan los monocultivos. Esos márgenes vegetados también los aprovechan otras especies pequeñas, son una garantía de ahorro, la biodiversidad evita la necesidad de fumigar con biocidas para combatir las plagas.


Alimoche común


A media mañana las nubes empezó a abrirse y los primeros rayos de sol ayudaron el paso migratorio, eso me permitió observar una especie que antaño pobló la comarca y hoy intenta recuperar su población en la Serranía, pasó un Alimoche común (Neophron percnopterus).

También aparecieron el Avión común (Delichon urbicum) y la Golondrina común (Hirundo rustica) para cazar insectos voladores. Al norte de autovía sorprendí el vuelo de una Carraca europea (Coracias garrulus). Es una de nuestras aves más coloridas que también desapareció de la mayor parte de la comarca. En los últimos años parece que intenta volver a criar, habrá que seguir investigando la avifauna de Caudete para ver si nos encontramos con alguna sorpresa.


Buitre leonado en Caudete de las Fuentes


Otra de las especies que ha vuelto al interior valenciano y que cada día es más frecuente en el altiplano, es el Buitre leonado    (Gyps fulvus). Esa mañana observé cuatro ejemplares que sobrevolaban la zona buscando algún cadáver que limpiar.


Corneja negra


La mañana se completó con la observación de otras aves más comunes, como son el Alcaudón común (Lanius senator), la Corneja negra (Corvus corone), la Lavandera blanca (Motacilla alba), la Paloma torcaz (Columba palumbus) y la Urraca común (Pica pica).


Caudete de las Fuentes, paraíso natural


Texto y fotos de Rafa Muñoz

Grupo excepcional de Fumarel común

Fumarel común (Chlidonias niger)

Requena, 24 de abril de 2021.


El Fumarel común (Chlidonias niger) es una pequeña ave Charadriiforme, de la familia Sternidae, son los charranes o golondrinas marinas. La población mundial se estima que ronda las 500.000 parejas. Se distribuyen por localidades templadas y boreales del hemisferio norte.

El fumarel común tiene una envergadura de 65-57 cm. Presentan un plumaje estival dominado por un tono casi negro en el cuerpo que contrasta con las alas y cola grisáceas. En época invernal el negro del plumaje se reduce al capirote.

Esta especie tiene un singular vuelo “tembloroso”, amariposado, esto le diferencia del resto fumareles y charranes. Tiene una aleteo lento con muchos vaivenes, del negro corporal destacan las alas pequeñas redondeadas y su cola corta.


Fumarel común (Chlidonias niger)


Se alimenta recogiendo pequeños insectos acuáticos que complementan con esporádicos pececillos o renacuajos. Para capturar sus presas gustan de agruparse, con su vuelo tembloroso peinan la superficie. Cuando descubren un objetivo, se acercan a la superficie y con un acrobático giro del cuello recogen a sus presas sin mojarse apenas.

De mayo a junio construyen nidos flotantes  en zonas húmedas de aguas dulces limpias que tengan poca profundidad y una buena cobertura vegetal en las orillas. Gustan de hacerlo en pequeños grupos buscando protección. Ponen de dos a tres huevos que incuban entre 20 y 23 días. Los pollos abandonan el nido antes de la primera semana de vida, aunque no se alejan mucho, a los 20 días empiezan a volar. En Europa las colonias de cría más numerosas se encuentran en los Países Bajos donde superan las mil parejas reproductoras.


Pareja de fumareles en el Pontón


En nuestro país es un reproductor muy escaso, solo crían algunas parejas en las marismas del Guadalquivir y puntos concretos de la Mancha Húmeda que cambian de un año a otro, en función de las condiciones hídricas. A finales de los años 80, del siglo pasado se estimó que como máximo se reproducían 150 parejas en España pero en los últimos años se han reducido y en la actualidad no superaran las 30 parejas. Hasta los años 60 del siglo pasado unas pocas parejas lograron reproducirse en el País Valencià, en el Fondo, Santa Pola, la Albufera de València o en Xeresa-Xeraco, pero no han vuelto a hacerlo.

Esta especie pasa el invierno distribuida a lo largo de la costa occidental africana desde Senegal hasta Sudáfrica.


Fumareles en balsa de riego, Requena


Hoy en día es una especie que solo podemos encontrar en los pasos migratorios, el prenupcial se produce entre los meses de marzo y mayo, mientras que el postnupcial lo hace entre finales de junio y octubre. El paso es muy variable, depende de las condiciones meteorológicas, por ello algunos años se han visto grandes grupos y otros apenas se detecten unas pocas aves. Los registros en València durante los pasos migratorios son más frecuentes en las zonas costeras. La mayoría de las observaciones refieren pocas aves, destacan los máximos detectados, el mayor fue de 400 ejemplares, en la Albufera, el año 1996. El segundo fue de 300 aves frente a la desembocadura del Turia, en 1989.

En la comarca de la Plana de Utiel solo se ha observado en la balsa de riegos de El Pontón, Requena. Buscando en mi cuaderno de campo compruebo que en los años 2003, 2004, 2005, 2008, 2009, 2010 y 2011 he observado esta especie quince veces, en los meses de abril, mayo, junio y septiembre, el máximo fue de cinco ejemplares.


Fumarel común (Chlidonias niger)


El 24 de abril de 2021 me acerqué por la tarde la balsa de riegos de la Comunidad de Regantes de Campo Arcís y me quedé sorprendido al ver toda la superficie de la balsa grande llena de fumareles alimentándose junto a Golondrina común (Hirundo rustica) y algún avión zapador (Riparia riparia). Esa tarde soplaba un viento moderado que aprovechaban 70 aves para volar a baja altura. Cuando veían una presa se dejaban caer, estiraban el cuello y lo recogían de la superficie del agua, casi sin mojarse más que la cabeza y el cuello. Algunas veces se impulsaban con las patas para elevarse y seguir buscando más. Cuando llegaban al límite norte de la basa, se elevaban y volando regresaban a la orilla sur, para volver a peinar la superficie de nuevo.

Ese sábado estuve hasta la puesta del sol, la mayoría de las aves se dedicó a buscar alimento sin parar. Sólo un grupo de 22 ejemplares se posó un rato en la orilla para descansar, pero no tardaron mucho en volver a reiniciar sus recorridos de alimentación. La mañana siguiente madrugué con la esperanza de volver a verlos, llegué a las 7.30 de la mañana y comprobé que solo quedaba un ave a la que acompañaban dos ejemplares de Fumarel Cariblanco (Chlidonias hybridus) que también estaban la tarde anterior. Sin duda, una vez bien alimentados habían seguido su viaje migratorio hacía sus zonas de cría.


Macho de porrón moñudo junto a hembra de porrón europeo en El Pontón


Además de las especies habituales que encontramos en El Pontón en estas fechas también había 7 Porrón europeo (Aythya ferina), 5 machos y dos hembras, a los que acompañaba un macho de Porrón moñudo (Aythya fuligula). Por la mañana del 25 de abril seguían los porrones y se añadió un grupo de media docena de Garceta común (Egretta garzetta).

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz. 

II Congreso de la Naturaleza Comarcal

 

II CONGRESO DE LA NATURALEZA COMARCAL DE LA MESETA DE REQUENA-UTIEL 



El Ayuntamiento de Requena, el Centro de Estudios Requenenses y la Societat Valenciana d'Ornitologia comunican que el II Congreso de la Naturaleza Comarcal de la Meseta de Requena-Utiel se llevará a cabo el fin de semana del 22 al 24 de octubre de 2021.

 

Justo un año después de cuando estaba previsto debido a la situación epidemiológica ocasionada por la enfermedad Covid-19. Después del éxito obtenido por el I Congreso, tanto por la calidad de los trabajos presentados como por la buena acogida por el público, se está trabajando ahora en un completo programa en el que participarán ponentes de primera línea en el estudio y conservación  de la naturaleza ya no sólo en el ámbito comarcal sino también a nivel del País Valencià.

 

Haced un hueco en la agenda, os esperamos en Requena. ¡Ánimo!

 


Regresa el Gorrión Moruno

 

Gorrión moruno (Passer hispaniolensis hispaniolensis) 

18/4/2021

Por quinto año consecutivo con la llegada de la primavera también llega el Gorrión moruno (Passer hispaniolensis hispaniolensis) para reproducirse en el valle del río Magro. Por tanto se confirma que esta especie después de extinguirse como reproductor en el País Valencià, ha vuelto para quedarse. Este domingo encontré un grupo de 30 ejemplares al amparo de los zarzales y espinos que hay en una de las mejores campiñas de Requena.

No fue la única sorpresa que deparo la mañana, por destacar solo los encuentros más singulares intentaré narrar uno de los pequeños y apasionantes episodios con los que naturaleza regala al observador atento.


Calzada con pato en las garras

Era media mañana, en un recodo de unos de los camino que va paralelo al Magro, no muy lejos de la aldea de Hortunas, sorprendí una curiosa pareja. La primera protagonista era una preciosa águila calzada (Aquila pennata) que se levantó del suelo en un campo sembrado con espárragos.


Enfadado busardo ratonero persiguiendo a la calzada


Lo sorprendente es que detrás de ella lo hizo un busardo ratonero (Buteo buteo). Ganaron altura con lentitud porque la mañana todavía estaba fresca. En cuanto estuvieron a unos 30 metros de altitud empezaron a pelear. La calzada intentaba alejarse y el ratonero se le tiraba encima. Pensé que como este es territorio de una pareja de busardo, estaría expulsando a la invasora aunque su nido está relativamente lejos.


Un momento de la pelea, ¡intentado subir más alto!


Siguieron ganado altura pero la pugna estaba lejos de finalizar, las rapaces intentaban ganar más altura y la espalda de su oponente. El ratonero lo consiguió y se dejó caer con las garras estiradas en dirección a la cabeza de la calzada. En el último momento logró esquivar el golpe de las poderosas garras con un hábil quiebro, pero le faltó muy poco.

La calzada no quiso más peleas y se largó con viento fresco, dirección sur. Cuando dejó el valle el ratonero abandonó la lucha y se marchó hacía la loma donde esconde su nido. Esta pequeña historia no acabó aquí, por la noche al volcar las fotos de la cámara al ordenador y poder verlas en detalle me di cuenta que había pasado por alto un detalle importante. La calzada llevaba en las garras una presa, una hembra de ánade azulón (Anas platyrhynchos). Sin duda había invadido el territorio de los ratoneros para cazar y el propietario le enseñó la lección: ¡No se invade el territorio de caza de un vecino, es la despensa y se defiende con fiereza!


Escribano triguero


La mañana fue muy productiva en cuanto a observaciones, solo por apuntar la especies más destacadas que pude localizar, señalar la presencia de la primera pareja de Alcaudón común (Lanius senator), dos parejas de Alcaudón meridional ibérico (Lanius meridionalis meridionalis), la primera Collalba rubia (Oenanthe hispanica) de esta primavera, el canto de un Cuco común ibérico (Cuculus canorus bangsi), Gavilán común (Accipiter nisus), una pareja de Golondrina daúrica (Cecropis daurica), dos parejas de Pico picapinos (Dendrocopos major) y una pareja de Tórtola europea (Streptopelia turtur).


Tarabilla europea

 

Las especies en paso migratorio fueron un Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), una Curruca mirlona occidental (Sylvia hortensis), una Curruca zarcera (Sylvia communis) y un macho de Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca).


Sotos del río Magro, Hortunas, Requena


Texto y fotos de Rafa Muñoz

 

Lirio azul (Iris germanica) en el Pontón

Abril el mes de las aves

 

Abejaruco europeo (Merpos apiaster) en Caudete de las Fuentes

Este mes de abril llegan muchas aves que vienen de pasar el invierno en tierras africanas para escapar del frio, aquí es una época de escasez que con la primavera se muta en abundancia y la naturaleza nos lo agradece con la presencia de una notable biodiversidad.

El día 5 escuche el típico reclamo aflautado de un bando de Abejaruco europeo (Merpos apiaster). El día 11 escuché el familiar cu-cú, cu-cú, el canto de mi primer Cuco común ibérico (Cuculus canorus bangsi) de este año, incluso nuestro refranero advierte que “A tres de abril, el cuclillo has de oí y si no ha llegado, o se ha muerto o no le dejan venir”. Ese mismo día vi pasar en vuelo la primera Tórtola europea (Streptopelia turtur), una especie que se vuelto muy escasa por culpa del exceso de caza, los ornitólogos pensamos que se debería prohibir su caza.


Lagartija colilarga (Psammodromus algirus) en Hortunas

He encontrado ejemplares jóvenes de Lagartija colilarga (Psammodromus algirus) que aprovechan las horas centrales de los días soleados y todavía no han aprendido a esconderse con rapidez. Coincide que activan las lagartijas y las serpientes después del letargo invernal con la llegada de los primeros ejemplares de Culebrera europea (Circaetus gallicus).


Culebrera europea (Circaetus gallicus) en La Portera

Las especies asociadas a los medios acuáticos están ya incubando como el Ánade azulón (Anas platyrhynchos) y la Gallineta común (Gallinula chloropus) que se han repartido por ríos y ramblas que tengan la suficiente vegetación para esconder sus nidos. Tenemos más anátidas reproductoras en la comarca como una valiosa pareja de Tarro blanco (Tadorna tadorna), la Focha común (Fulica atra) o el diminuto Zampullín común (Tachybaptus ruficollis), estas últimas utilizan las balsas de riego para criar. Allí también se reproducen unas pocas parejas de aves limícolas como son la Cigüeñuela común (Himantopus himantopus) o el Chorlitejo chico (Charadrius dubius). A estos pájaros se les suman especies que solo pasan por encima nuestro durante su trayecto migratorio y aprovechan balsas y ríos para descansar y alimentarse, antes de seguir viaje al norte.


Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) en El Pontón


El 6 de abril había en la balsa de El Pontón un Archibebe común (Tringa totanus) pero también hemos tenido dos ejemplares de Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus). El fin de semana siguiente, los días 10 y 11, se multiplico el paso migratorio y llegaron 6 cigüeñas blancas (Ciconia ciconia), un Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) y Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida hybrida).


Curruca zarcera (Sylvia communis) en la Vega de Utiel


También se pueden encontrar en bosquetes, zarzales y carrizales otras aves que solo podemos encontrar en los pasos migratorios como la Curruca zarcera (Sylvia communis), Lavandera boyera (Motacilla flava) y entre ellas una de la raza británica, una M. f. flavisisma, Milano negro (Milvus migrans), Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca), Mosquitero musical (Phylloscopus trochilus trochilus) o el escaso Mosquitero silbador (Rhadina sibilatrix).


Mosquitero silbador (Rhadina sibilatrix) en Utiel

En los campos próximos a las villas de Requena, Utiel y Caudete de las Fuentes he escuchado u observado un total de 25 especies: Abubilla (Upupa epops), Alondra totovía (Lullula arborea), Busardo ratonero (Buteo buteo), Carbonero común (Parus major), Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), Cogujada común (Galerida cristata), Cogujada montesina (Galerida theklae), Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), Escribano soteño (Emberiza cirlus), Escribano triguero (Miliaria calandra), Estornino negro (Sturnus unicolor), Gorrión común (Passer domesticus balearoibericus), Gorrión molinero (Passer montanus), Grajilla occidental (Corvus monedula spermologus), Jilguero europeo (Carduelis carduelis), Lavandera blanca (Motacilla alba), Mirlo común (Turdus merula), Paloma torcaz (Columba palumbus), Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea), Serín verdecillo (Serinus serinus), Tarabilla europea (Saxicola rubicola), Tórtola turca (Streptopelia decaocto), Urraca común (Pica pica) y Verderón común (Chloris chloris).


Verderón común (Chloris chloris) en la Vega de Requena


En los bosques y sotos fluviales también ha comenzado el celo, este mes he encontrado 16 especies: Agateador europeo (Certhia brachydactyla), Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius), Búho real (Bubo bubo hispanus), Carbonero garrapinos (Periparus ater), Cetia ruiseñor (Cettia cetti), Cuervo grande (Corvus corax), Curruca capirotada (Sylvia atricapilla), Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), Mito común (Aegithalos caudatus), Paloma zurita (Columba oenas), Petirrojo europeo (Erithacus rubecula), Pico picapinos (Dendrocopos major), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), Piquituerto común (Loxia curvirostra) y Zorzal charlo (Turdus viscivorus). Otros recién llegados para buscar compañera llenan con sus cantos melodiosos zarzales y cañizares como el Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos) o el Carricero común (Acrocephalus scirpaceus ambiguus).


Abejorro común (Bombus terrestris) libando en una aliaga en Hortunas


Aunque por la mañana todavía rondamos los cero grados, cuando sube el sol los días se temperan y eso permite encontrar algunos pequeños animales como el colorido Abejorro común (Bombus terrestris) que aprovecha la floración de plantas como la Aliaga (Genista scorpius). A orillas del río magro la hierba crece con fuerza aprovechando la humedad de la noche, eso lo aprovechan robustos ejemplares de Cabrilla (Otala punctata) un caracol de respetable tamaño. Las mariposas también han hecho acto de presencia en prados y bosques, estos días he podido observar la Cardera (Vanessa cardui) y el precioso Arlequín (Zerynthia rumina). Si aparecen los insectos también llegan sus predadores, como el  Avión común (Delichon urbicum), el Avión zapador (Riparia riparia), la Golondrina común (Hirundo rustica) o la Golondrina daúrica (Cecropis daurica).


Arlequín (Zerynthia rumina) en Hortunas


En menos de medio mes con unos cómodos paseos he podido localizar un total de 69 aves, 4 insectos, 1 reptil y 2 mamíferos: el Conejo (Oryctolagus cuniculus) y la Ardilla roja (Sciurus vulgaris).


Cabrilla (Otala punctata) en la vega de Utiel

Texto y fotos de Rafa Muñoz


Papamoscas cerrojillo en Hortunas

Mosquitero musical en la Vega de Utiel