Aves acuáticas en Contreras

Cormorán en el embalse de Contreras, 28/1/21


Entre el 22 de enero y el 3 de febrero de 2021 hemos realizado el XXII Censo de Aves Acuáticas en Humedales del Interior del País Valencià. Este año hemos tenido dos serios contratiempos que lo han dificultado, la pandemia nos imponía límites como no poder salir del territorio valenciano, no poder juntarnos varios voluntarios y después llegó la borrasca  Filomena para acabar de complicarlo todo. Todo el interior valenciano estaba nevado y helado o muchas pistas intransitables por el barro.


Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)

Este año he censado, como casi todos, el embalse de Contreras. Esa gran masa de agua que compartimos con Castilla la Mancha, de echo otros años entraba por a censar por la localidad conquense de La Pesquera. Evidentemente este año no pude hacerlo y me limite a acercarme desde la parte valenciana. Para abarcar la mayor superficie de agua posible intentando acceder a la zona central del pantano, entré por Camporrobles, dejé el coche i andando por pistas me acerqué a la orilla este del embalse. No conocía previamente el terreno y tenía muchas dudas de poder acceder a algún lugar con posibilidades de encontrar las pocas aves acuáticas que utilizan estas aguas en invierno.

La suerte me acompañó y el día 28 de enero, levantó la espesa niebla que tapaba toda la superficie del pantano justo antes de llegar a un lugar alto con mucha visibilidad. Desplegué el telescopio y pude contar las aves.

Había 7 Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), 8 Ánade azulón (Anas platyrhynchos), una Garza real (Ardea cinerea) y 17 Somormujo lavanco (Podiceps cristatus), incluso una pareja hacía su típico baile de cortejo, el conocido como “espejo”. Se llama así porque la pareja se sitúa enfrentada y repiten al unísono unos giros de cabeza muy peculiares.


Embalse de Contreras, 28/1/21


El día quedó con una luz espectacular donde destacaba el alto nivel del agua embalsada que estaba en máximos gracias al deshielo de Filomena. Estos bosques no esconden mucha diversidad de aves y el invierno es la peor época, pero pude observar Alondra totovía (Lullula arborea), Buitre leonado (Gyps fulvus), Carbonero común (Parus major), Escribano montesino (Emberiza cia), Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), Mirlo común (Turdus merula), Mito común (Aegithalos caudatus), Paloma zurita (Columba oenas), Perdiz roja (Alectoris rufa), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), Piquituerto común (Loxia curvirostra) y Pito ibérico (Picus sharpei).


Garza real (Ardea cinerea)


En los campos de cereal, almendros y viñas que hay en el llano de Camporrobles encontré un joven de Aguilucho pálido (Circus cyaneus), Calandria común (Melanocorypha calandra), Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), Cogujada montesina (Galerida theklae), Corneja negra (Corvus corone), Cuervo grande (Corvus corax), Escribano triguero (Miliaria calandra), Urraca común (Pica pica) y Zorzal común (Turdus philomelos). De mamíferos tropecé con un Conejo (Oryctolagus cuniculus) y escuche los impresionantes ladridos de un Corzo (Capreolus capreolus).


Llanos de Camporrobles

Graves amenazas para los llanos de Camporrobles

Esta zona de Camporrobles está gravemente amenazada por la mal llamada energía verde, no se puede calificar de verde algo que provoca la pérdida de una biodiversidad muy escasa. En este blog he hablado repetidas veces que aquí se encuentra uno de los tres rincones del País Valencià con cultivos de cereal que se asemejan a una estepa y estas zonas esconden especies únicas en nuestro territorio. Junto con Camporrobles y Fuenterrobles, encontramos los llanos de Ayora y la zona ZEPA de Moratillas-Almela en Villena. En esta última se están transformando los campos de cereal para plantar almendros, esto eliminará totalmente la fauna original. La Asociación Salvatierra denuncia que se va perder el 35% de la superficie cerealista donde viven las últimas gangas ibéricas, gangas ortegas, donde cazan especies muy amenazadas como el águila perdicera, el águila real o el águila imperial.

Esta transformación se hace porque la almendra ha tenido unos años con muy  buenos precios gracias por la baja producción californiana, pero en cuanto esta se recupere volverán a caer los precios, a ello habrá que sumar el aumento incesante de la producción en nuestro país, a lo que habrá que sumar, a buen seguro, que las alteraciones climáticas afectarán a su producción, la flor y el fruto tierno son muy sensibles a los fríos. Los agricultores seguirán con problemas de producción y de ingresos, aunque seguirán cobrando buenas subvenciones de la PAC. La peor parte le espera a la biodiversidad valenciana que perderá un buen puñado de especies amenazadas que también lo están a nivel estatal, esa riqueza ya nunca volverá. Todo ello mientras los rimbombantes ministerios y consellerias de transición ecológica no harán nada por detener esta sinrazón.


Casilla de piedra seca en Camporrobles

En la zona de Camporrobles tenemos otra amenaza “verde”, en estos llanos que los últimos cultivos de cereal de secano hay grande parcelas llanas i diáfanas, tienen la tierra con un precio más barato. Aquí van a construir una mega planta de energía solar que cambiará las aves amenazadas por placas solares.


En verde el futuro Parque Fotovoltaico de Camporrobles


Está muy bien la producción energías renovables pero no se deben construir en lugares con alto valor ecológico, con hábitats y especies singulares. En cambio tenemos decenas de kilómetros de terrenos degradados y mucho más cercanos a las grandes urbes donde se podrían poner estas plantas con menor costo. Es necesario proteger nuestras mejores zonas naturales y para ello hay que conseguir dedicar más fondos de la PAC a estos agricultores que con sus labores tradicionales y respetuosas han mantenido vivos estos rincones. El dinero ha de salir de las subvenciones que cobran los cultivos de los grandes tenedores de tierras, estos solo cultivan en función de las subvenciones y además viven lejos de los campos, donde tienen que pagar menos impuestos, como en Madrid.

 

XXII Censo de Aves Acuáticas Invernantes en Humedales del Interior del País Valencià.


Resultados del XXII Censo de Aves Acuáticas Invernantes en Humedales del Interior del País Valencià.

Volviendo al censo que coordina la Societat Valenciana d’Ornitologia, este año se han detectado 8.602 aves que pertenecen a 34 especies diferentes. Han participado 47 observadores que han abarcado un total de 61 zonas húmedas, embalses, balsas de riego o depuradoras. Se han localizado 5.459 gaviotas, 680 cormoranes y 438 somormujos lavanco.

El listado de voluntarios que han realizado este censo: Sandra Gómez Martínez, Ángela Montesinos, Emilio Pinar, María Sánchez, Javier Ruiz de la Cuesta, Pilar Gil, Inma Pellicer, Ricardo Barberá, Juan Palau, José Monterde, María Calahorra, Javier Armero, Asunción Navarro, Julio Llorens, Vicent Boix, Virgilio Beltrán, Daniel Domingo, Antonia Gómez, Júlia Cerveró, Biel Miquel, Jorge Boronat, Jordi Miralles, Juan G. Pertegaz, Juanjo García, Francisco Javier Llorís, José Luis Greño, Pedro del Baño, Óscar del Baño, José Carlos Hernández, Manolo Beltrán, Berto Gil, Lola Andreu, Quique Luque, Rafa Muñoz, José Miguel Aguilar, Elena España, Javier Blasco, Paco Cervera, Ana María García, Joan Balfagón, Pablo Ruiz, Pablo Perales, José Ramón Rodes, Irene Amorós, Conrado Requena, Francisco Medina & Montse Faus.

¡Muchas gracias a todas y a todos!

Texto y fotos de Rafa Muñoz 

Los cañones del Magro en noviembre

 

Los cañones del río Magro, Requena

Sigo con mi pequeño proyecto de seguir el cauce del río Magro en todo su trayecto dentro de la comarca de Requena-Utiel durante este otoño e invierno para testear su biodiversidad. En octubre recorrí toda la vega de Hortunas y este mes me tocaban los cañones del Magro a su paso por la sierra de la Herrada del Gallego. Estas observaciones corresponden a 3 recorridos realizados desde la salida del sol hasta las 13 horas, los días 25 de octubre, 8 y 29 de noviembre. Están hechos en el tramo del Magro que ocupa la cuadrícula 10x10 XJ66, son tres transectos paralelos al río, realizados remontando el cauce.


Crecida del río Magro el 29/11/20


El río con los años ha excavado estas montañas calizas, como esta piedra es blanda y el Magro es un río mediterráneo con poco volumen de agua la mayor parte del año desgastan poco esta tierra. Los puntuales periodos de lluvias torrenciales provocan un aumento considerable del volumen de agua que erosiona con intensidad el lecho, como ha ocurrido el 27 de noviembre que se recogieron 71,6 litros por metro cuadrado en Requena. Ello provocó una buena crecida el día 28 de noviembre que se podrá comprobar en las fotos que acompañan esta crónica.


La Herrada del Gallego y el valle del Magro

Este es un valle estrecho en forma de V, el suelo lo forman por cantos rodados mezclados con grandes bloques de piedra caídos de las paredes verticales que cierran esta garganta. En las laderas con menos pendiente crece un pinar Mediterráneo con árboles que rondan los cincuenta años.


Águila real (Aquila chrysaetos homeyeri)

En invierno hay pocos recursos para los animales de estas sierras y muchas aves tienen que migrar al sur. Ahora tenemos las especies que viven todo el año, las sedentarias, a las que se suman las especies invernantes que vienen huyendo de los duros inviernos en el norte de Europa. La reina de las aves sobre estas sierras es una pareja de Águila real (Aquila chrysaetos homeyeri), somos casi de la familia ya que la conozco hace 25 años. Durante la invernada se suman varios ejemplares de Gavilán común (Accipiter nisus) que se reparten por estos sotos para atrapar pequeñas aves.


Cetia ruiseñor (Cettia cetti)

Hay tres grupos familiares de Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius), uno al sur y dos al norte la pedanía de Hortunas. En los alrededores de esta localidad donde todavía se cultivan huertos y alguna viña abunda el Cetia ruiseñor (Cettia cetti), el Herrerillo común (Cyanistes caeruleus), el Mirlo común (Turdus merula), Serín verdecillo (Serinus serinus), Lavandera blanca (Motacilla alba), Estornino negro (Sturnus unicolor), Tarabilla europea (Saxicola rubicola), Zorzal charlo (Turdus viscivorus), Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus), la Alondra totovía (Lullula arborea), Jilguero europeo (Carduelis carduelis) y el Cistícola buitrón (Cisticola juncidis).


Petirrojo europeo (Erithacus rubecula)

En los sotos donde hay una buena cobertura vegetal se observan  ejemplares de Pico picapinos (Dendrocopos major), Pito ibérico (Picus sharpei), Carbonero común (Parus major), Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), Curruca capirotada (Sylvia atricapilla), Petirrojo europeo (Erithacus rubecula), Zorzal común (Turdus philomelos) y Escribano montesino (Emberiza cia). El Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) es un ave muy ubicua, está por todas partes durante la invernada.


Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)

Donde hay menos desnivel, crece una buena pinada, allí se encuentran aves como el Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), grupos familiares de Mito común (Aegithalos caudatus), Mosquitero común (Phylloscopus collybita) una especie invernante, Paloma torcaz (Columba palumbus), Perdiz roja (Alectoris rufa), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y el Reyezuelo listado (Regulus ignicapilla).


Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)

En el río hay Gallineta común (Gallinula chloropus), Garza real (Ardea cinerea) y Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea). En las zonas más abruptas donde hay buenos cortados se observa el Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris).


Cabra montés (Capra pyrenaica) 

Los mamíferos con el frío se vuelven más activos, necesitan dedicar más tiempo a alimentarse y eso facilita al naturalista la posibilidad de observarlos con mayor facilidad. Estos días he podido observar una Comadreja (Mustela nivalis), hembras con chivos del año de Cabra montés (Capra pyrenaica) y una numerosa piara de Jabalí (Sus scrofa) formada por tres hembras adultas y 9 jóvenes de varias edades.


Amarilla (Colias crocea) 

A pesar del frío y de las primeras heladas todavía se dejan ver insectos como las mariposas Maculada (Pararge aegeria) y Amarilla (Colias crocea) o himenópteros como el Abejorro común  (Bombus terrestris) que aprovechan la floración de romeros, brezos y aliagas provocada por las lluvias.


Cinto de los Vencejos, Requena

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz


Valle del río Magro entre la niebla


Aves en la presa de Contreras

 

Treparriscos (Tichodroma muraria) en Contreras en octubre de 2019

Otro año más se había vuelto a ver un treparriscos durante la invernada en la presa de Contreras, entre los términos de Villargordo del Cabriel i Minglanilla, Cuenca. Este año lo encontró Iván Moya el día 25 de octubre, yo me acerqué el día 30 y ya no lo encontré. Este año se ha adelantado dos días respecto a 2019, ya que el año pasado lo vimos el 27 de octubre.


Collalba negra (Oenanthe leucura) 


Esa jornada encontré allí Cabra montés (Capra pyrenaica), Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros). Una pareja de Collalba negra (Oenanthe leucura), el macho exhibe la cola abierta en abanico delante de la hembra y un joven del año de Escribano montesino (Emberiza cia).


Escribano montesino (Emberiza cia)


Otras especies de esa mañana fueron el Estornino negro (Sturnus unicolor), Herrerillo común (Cyanistes caeruleus), Lavandera blanca (Motacilla alba), Mirlo común (Turdus merula), Paloma bravía doméstica (Columba livia domestica), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y un macho de Roquero solitario (Monticola solitarius).


Roquero solitario (Monticola solitarius)


ENTRADAS SOBRE EL TREPARRISCOS EN ESTE BLOG Y EN QUADERN DE NATURA

 

http://svorequenautiel.blogspot.com/2019/10/ya-ha-llegado-el-treparriscos-requena.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2018/12/treparriscos-en-contreras.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2015/01/censo-de-aves-acuaticas-invernantes-en.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2014/01/xiv-censo-de-aves-acuaticas-invernantes.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2011/04/treparriscos-en-los-cuchillos.html

http://svocuadernocampo.blogspot.com/2010/03/treparriscos.html

http://svocuadernocampo.blogspot.com/2009/02/treparriscos-en-puertomingalvo-teruel.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2008/04/un-treparriscos-en-chera.html

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.

El crimen del tasón



En el número 416 de la revista Quercus, José Carlos de la Fuente escribió un magnifico artículo titulado: “Tejones y avisperos. Como interpretar los rastros de un saqueo”. Dio la casualidad que pocos días antes de leerlo, en un barranco cerca de Los Ruices, Requena, encontré algo que no supe interpretar y gracias a este artículo entendí lo que había visto. Pero vayamos al principio de esta pequeña historia. 

4 de octubre 2020

Era cerca del mediodía y regresaba al coche después de una ruta de observación de aves. Caminaba paralelo a la rambla de Los Ruices mientras un grupo de Grajilla occidental (Corvus monedula spermologus) chillaba alertando de mi presencia con sus graznidos. En un lateral arenoso del barranco casi tropecé con un agujero que dejaba a la vista un gran panal de avispas que rondaban la zona bastante enfadadas, prudentemente me alejé del lugar. Dentro se veía una gran bola de papel grisáceo, rota que dejaba ver claramente las típicas celdas de los panales.  




José Carlos en su artículo, como un experto CSI que interpreta los rastros de la naturaleza, explicaba lo que yo había encontrado. Había sido testigo de un delito, por tanto había un responsable y una víctima, sin duda en este caso el malandrín era un Tejón (Meles meles). 




Los tejones son unos mamíferos de la familia de los mustélidos, en la Comarca de Requena-Utiel los conocemos con el nombre de “tasón", "tasones”. El tejón es paticorto pero sus pies y manos son poderosos, acaban en unas fuertes uñas lo que les permite excavar con gran facilidad. Alcanza hasta los 80 cm de longitud, a lo que hay sumar hasta 16 cm más de cola y los ejemplares más grandes llegan a pesar hasta 15 kg. Es un animal eminentemente nocturno que vive en grupos familiares, se vale de un excelente sentido del olfato y del oído para encontrar una amplia gama de recursos que van desde insectos, reptiles, fruta o incluso carroña, por tanto son omnívoros.




Las víctimas de este crimen son avispas, en concreto la avispa Chaqueta amarilla o Avispa alemana (Vespula germánica). Estos insectos pertenecen al orden de los Himenópteros, gustan de hacer un nido con forma de una gran bola, dentro construyen las típicas celdas donde depositan los huevos. Para conseguirlo mastican fibras vegetales que al mezclarse con su saliva hacen una pasta de papel que pueden modelar. Para esconderlo excavan en suelos arenosos o escogen huecos protegidos. La bola del nido puede llegar a los 90 cm de diámetro y contener entre 8.000 y 12.000 celdas, lo que permite mantener colonias de entre 3.000 y 4.000 ejemplares, incluso pueden llegar hasta los 15.000 individuos. 




El delito consistió en una excavación lateral que permitía alcanzar la bola del nido, al romperla accedieron a un montón de larvas y huevos suculentos que comieron a toda prisa. Las avispas para defender su panal intentarían picar con furia a los agresores, pero los tejones tienen un grueso pelaje que les cubre en la práctica totalidad, solo la húmeda trufa de su nariz es susceptible de recibir picotazos, para esconderla los tejones arrugan el morro intentando aguantar los picotazos, la recompensa vale la pena. 



Un vez supe lo que había ocurrido volví al lugar de los hechos para intentar hacer unas fotos pero no pude regresar hasta 20 días después. Sin duda los tejones habían visitado el panal varias noches más hasta acabar con todo el nido, solo quedaban unas pocas avispas desoladas y entumecidas por el frío de finales de noviembre, la bola de papel había desaparecido totalmente. 

Por suerte la naturaleza es sabia, las avispas se reproducen a principios de otoño, para ello de cada colonia nace una generación de machos y reinas. Una vez fecundas las matriarcas, los machos mueren y ellas se entierran para hibernar y preparar un nuevo panal. La colonia original y todo el resto de miembros mueren ese mismo otoño. Por tanto los tejones solo habrían acelerado un poco una muerte próxima, a cambio habían llenado su cuerpo con valiosos nutrientes que sin duda les ayudarán a afrontar un invierno de escasez. 

¡Visto para sentencia!

Como juez de paz natural, declaro a la familia de los tasones... 

¡Culpables! 

Como multa deberán alejarse de los nidos de avispas hasta el próximo otoño. 

¡Caso cerrado!



Texto y fotos de Rafa Muñoz.


Una nutria en el Cabriel, Cofrentes

 

Nutria paleártica (Lutra lutra) 

Cofrentes 18 de octubre de 2020

No es ninguna novedad que hay nutrias en el río Cabriel pero sí que es noticia el observar un ejemplar a plena luz del día. Tuve la suerte de observar una nutria ese domingo en un recorrido a orillas del río entre el embalse de Embarcadero y Casas de Alcance, en el término municipal de Cofrentes.

La Nutria paleártica (Lutra lutra) es un mamífero carnívoro de hábitos acuáticos que pertenece a la familia de los mustélidos. Viven entre ocho y quince años y miden entre 84 y 145 cm de largo por lo que es un animal grande que tiene pocos predadores. Visten un espeso pelaje de color marrón oscuro impermeable y patas cortas. Entre los dedos tiene una membrana que les ayuda a impulsarse bajo el agua. Su cola es ancha en la base y acaba en una punta afilada les facilita la maniobrabilidad cuando están sumergidas. Pueden permanecer sumergidas hasta tres minutos, todas estas adaptaciones les facilitan una natación rápida y ágil con la que poder atrapar a sus escurridizas presas.


Nutria paleártica (Lutra lutra)


Se alimentan principalmente de peces y cangrejos, pero no desprecian ratas de agua, culebras o ranas. Por encontrarlo necesitan ríos limpios que mantengan una buena biodiversidad, prefieren ocupar zonas con aguas cristalinas que les facilite encontrar visualmente a sus presas, fondos pedregosos y ríos con un buen bosque de ribera. Los machos tienen territorios que ocupan unos 15 km de cauce donde no toleran la presencia de otros machos pero si toleran la presencia de hembras. Estas tienen territorios más pequeños de unos 7 km de longitud, por ello dentro del territorio de un macho hay entre 2 y 3 hembras más los cachorros del año.


Lugar donde estaba la nutria


Cuando acabó la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial se impuso un bloqueo internacional a España, abundaban el hambre y los presos republicanos, esto impulsó al franquismo a lanzarse a la construcción de embalses que cortaron radicalmente el hábitat de la nutria. En los 30 primeros años de dictadura se construyeron 70 grandes embalses. España cuenta en la actualidad con 1225 grandes embalses y somos el quinto país del mundo con más embalses. Con el desarrollismo a partir de 1960  aumentaron los vertidos contaminantes, muchos ríos se transformaron en cloacas para todo tipo de vertidos, en las zonas con mayor presión demográfica se degradó tanto la calidad de los ríos que desapareció la nutria.


Nutria paleártica (Lutra lutra)

El País Valenciano cuenta con ríos poco caudalosos y grandes embalses en todas las cuencas además de mucha población con abundantes vertidos lo que acabó con la práctica totalidad de sus nutrias. En la década de 1980 solo quedaban algunas en el Rincón de Ademuz, en el río Bergantes y en el tramo alto del río Mijares, en 1985 sólo se encontró indicios de su presencia en 11 cuadrículas UTM de 10x10 km. A partir de la entrada en Comunidad Europea comenzó la reversión de la degradación fluvial, se empezó a construir depuradoras mientras se perseguían los vertidos industriales, paulatinamente mejoró la calidad de las aguas de nuestros ríos. 


Nutria paleártica (Lutra lutra)


A finales de la década de 1990 se empezaron a detectar restos y señales de nutria en el río Cabriel y en el Turia pero la única población estable seguía siendo la del río Bergantes. En los años 2000 se localizaron rastros en el embalse de Embarcaderos, presumiblemente eran de ejemplares procedentes del Júcar, del embalse del Molinar.A un medio fluvial recuperando su biodiversidad se le sumó que la nutria se puede reproducir en cualquier época del año y que tienen camadas de entre 2 y 6 cachorros, al no tener muchos predadores su población creció con rapidez. Esta especie que tiene mucha movilidad y cuando se dispersan pueden atravesar amplias zonas alejadas de los cauces fluviales o atravesar zonas con aguas no apropiadas, esto favoreció su regreso a muchos ríos. 


Solanas yesíferas


En 2005 se realizó un muestreo de nutria en el País Valencià y se localizaron indicios en 277 kilómetros de río. En 2008 se encontraron huellas y excrementos aguas abajo de los Cuchillos, en el Cabriel. En 2012 se encontraron indicios de su presencia en el río Tuéjar y en el Regajo, Sinarcas. Aguas abajo del Turia llegaban hasta Bugarra pero al año siguiente se detectó en Vilamarxant, ese mismo año se encontraron señales en el río Magro, en el tramo comprendido entre Requena y Yátova, aguas arriba del embalse de Forata.


Cofrentes desde el río Cabriel


Esa mañana de domingo el día amaneció con temperaturas próximas a los 0° pero como el día estaba despejado a medio día se rondaban los 20°. Comencé el transecto en el área recreativa del Campo del Cura, a orillas del embalse de Embarcaderos.


Zorzal alirrojo (Turdus iliacus iliacus)


Este año los almeces (Celtis australis) están llenos de frutos, la almecina es comestible y tiene sabor parecido al dátil que es muy apreciado por muchas aves por ello los huertos próximos a la orilla de Embarcaderos estaban llenos de aves, destacaba la presencia de Zorzal alirrojo (Turdus iliacus iliacus), Zorzal charlo (Turdus viscivorus) y Zorzal común (Turdus philomelos).


Curruca capirotada (Sylvia atricapilla)


Al amparo de Entre las zarzamoras (Rubus fruticosus) y las higueras (Ficus carica) destacaba la presencia de mucha Curruca capirotada (Sylvia atricapilla), alguna Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) y Cetia ruiseñor (Cettia cetti). Los olivos (Olea europea) también están cargados de frutos pero aún están muy verdes.


Carbonero común (Parus major)


Entre la abundante vegetación de ribera dominada por álamos (Populus alba), chopos (Populus nigra), fresnos (Fraxinus angustifolia) y tarays (Tamarix canariensis) ser veía Carbonero común (Parus major), Carbonero garrapinos (Periparus ater), Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) y Mosquitero común (Phylloscopus collybita). Destacar las buenas poblaciones que hay de pícidos, de Pico picapinos (Dendrocopos major) y Pito ibérico (Picus sharpei).

Las aves de los medios acuáticos estuvieron representadas por el Ánade azulón (Anas platyrhynchos), Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), Gallineta común (Gallinula chloropus) y Garza real (Ardea cinerea).


Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)


En las laderas mejor conservadas crecen pinos carrascos (Pinus halepensis) y encinas (Quercus ilex rotundifolia) allí encontré Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius), Pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y Paloma torcaz (Columba palumbus).


Cabra montés (Capra pyrenaica) 


En la ladera norte que da a la solana hay algunas zonas más degradas donde crece un monte bajo dominado por arbustos heliófilos y hierbas perennes xerófilas, allí encontré un grupo familiar de Cabra montés (Capra pyrenaica) formado por la hembra adulta, un hijo adolescente que debió nacer el año pasado y el chivo de este año.


Roquero solitario (Monticola solitarius)


En los campos cultivados encontré Verderón común (Chloris chloris), Jilguero europeo (Carduelis carduelis), Mirlo común (Turdus merula), Tarabilla europea (Saxicola rubicola), Cistícola buitrón (Cisticola juncidis), todavía dos ejemplares de Golondrina común (Hirundo rustica) y Urraca común (Pica pica).


Collalba negra (Oenanthe leucura)


En las zonas con yesos más soleadas hay roquedos donde pude observar una pareja de Collalba negra (Oenanthe leucura) y un Roquero solitario (Monticola solitarius). Había alguna libélula y mariposas pero solo pude identificar una Vanesa (Vanessa atalanta).

Texto y fotos de Rafa Muñoz

Las aves de los sotos del río Magro

 

Reconstrucción fotográfica de escena de caza de gavilán (protagonista real) y bando estornino negro (extras)

Hortunas, 12 de octubre de 2020

Esa mañana realicé un recorrido por el valle del río Magro poco antes de abandonar el término de Requena. La mayor parte de las observaciones las hice en la cuadrícula UTM XJ76. Fue un recorrido circular de 6 kilómetros entre la Canaleja y las Quinchuelas, regresando por la CV-429, la comarcal entre Yátova y La Portera.


Pico picapinos (Dendrocopos major)

A las 8 de la mañana cuando todavía no había levantado el sol en la Canaleja se veían muy activos los pícidos. En este tramo hay dos parejas de Pito ibérico (Picus sharpei) y cuatro o cinco de Pico picapinos (Dendrocopos major). Adjunto mapa con los territorios.


Territorios de Pito ibérico y Pico picapinos en Hortunas, Requena

Las choperas se visten de tonos ocres, amarillos y rojizos lo que convierte un paseo otoñal en un deleite para los sentidos. Entre las huertas, cultivos hay muchos barbechos agostados, donde crecen enormes pies de Hinojo que están repletos de caracoles, allí predomina el amarillo que contrasta con el rojizo de la viña y el morado de las racimas que no han recogido los vendimiadores.


Pito ibérico (Picus sharpei)

En esta zona hay unas 20 parejas de Estornino negro (Sturnus unicolor) que en otoño e invierno se vuelven gregarias, se agrupan en bandos. En grupo aumenta su protección frente a predadores y localizan mejor los recursos alimenticios. En estos bandos también se puede encontrar al Estornino pinto (Sturnus vulgaris) pero en Hortunas de momento solo están los sedentarios estorninos negros.


Bando de estorninos

Cuando estas aves detectan predador levantan el vuelo y se juntan mucho formando un bando llamado "sort sol", traducido sería como sol negro. Los ornitólogos británicos les llaman “Murmuration starlings” (Murmullo de estorninos). Estos grupos, a veces de varios miles de aves, se mueven cambiando la dirección de vuelo al unísono, esto provoca que un predador no pueda apuntar a ningún individuo concreto y por lo tanto falle el ataque aunque sea tan rápido como un halcón peregrino en un picado.


 Estornino pinto (Sturnus vulgaris)

Estas aves también acostumbran a reunirse antes del anochecer en bebederos donde además se bañan, después alzan el vuelo y se agrupan, entonces realizan algunas acrobacias, luego se dirigen a un dormidero comunal donde gracias a su elevado número además de la protección consiguen pasar la noche más calientes. Se desconoce cómo logran coordinarse en vuelo, es como un magnetismo por el que siempre mantuvieran a una mínima distancia con sus vecinos y no chocan nunca. Hay teorías que aseguran que lo logran gracias a mecanismos neuronales que les permiten sincronizar los movimientos.


 Estornino negro (Sturnus unicolor) 

Esa mañana observé un bando prieto de unos 80 estorninos negros, supuse que debía haber un predador y no tardé en comprobar que sobrevolaba la zona un Gavilán común (Accipiter nisus). Desaparecido el predador los estorninos volvieron a su deambular entre la vegetación de ribera para alimentarse.


La Canaleja

Además encontré 2 grupos familiares de Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius), 3 grupos de Carbonero común (Parus major) y un Cuervo grande (Corvus corax) que cantaba al amanecer.


Abubilla (Upupa epops)

No logré encontrarla con la vista pero cantaba una Alondra totovía (Lullula arborea). Observé 3 grupos diferentes de Curruca capirotada (Sylvia atricapilla), un solo Alcaudón meridional (Lanius meridionalis meridionalis), una pareja de Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus), una Abubilla (Upupa epops), se oían los cantos de cuatro ejemplares distintos entre la vegetación del cauce de Cetia ruiseñor (Cettia cetti), así como aves en migración como el Avión común (Delichon urbicum) y la Golondrina común (Hirundo rustica).


Piquituerto común (Loxia curvirostra)

Un ejército de pequeñas aves alegró mi paseo, algunas con sus cantos como el Cistícola buitrón (Cisticola juncidis), otras haciendo acrobacias en lo más alto de los chopos como el Herrerillo común (Cyanistes caeruleus), Jilguero europeo (Carduelis carduelis), Lavandera blanca (Motacilla alba), Mirlo común (Turdus merula), Mito común (Aegithalos caudatus), Mosquitero común (Phylloscopus collybita) y un grupo familiar de Piquituerto común (Loxia curvirostra).


Estornino negro (Sturnus unicolor)

Se levantaron con el típico palmoteo de alas cuatro ejemplares de Paloma torcaz (Columba palumbus), entre los escaramujos un grupo de Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), Tarabilla europea (Saxicola rubicola), Verderón común (Chloris chloris), Zorzal charlo (Turdus viscivorus) y Zorzal común (Turdus philomelos).


Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)

La sorpresa de la jornada me la dio una especie que no había visto nunca aquí, un Mirlo capiblanco (Turdus torquatus) que sin duda estaba en paso activo.


Gavilán común (Accipiter nisus)

Otras especies que pude ver esa jornada fueron una Liebre ibérica (Lepus granatensis) y ahora empiezo a prestar atención a los caracoles, intento aprender a identificarlos y me ayudó Toni López. Creo que encontré: Theba pisana, Caracol común de jardín (Helix aspersa), una Caracola (Rumina decollata) y Cernuella Virgata.



Texto y fotos de Rafa Muñoz.