YA HA REGRESADO EL GORRIÓN MORUNO A REQUENA


14 de abril de 2019.

Periódicamente recorro el valle del río Magro a su paso por la aldea de Hortunas para hacer un seguimiento de su comunidad de aves. Ya hace 2 años aquí mismo pude comprobar la primera reproducción en muchos años del Gorrión moruno en la Comunitat Valenciana.

Gorrión moruno (Passer hispaniolensis hispaniolensis)


En los dos años anteriores no localicé ejemplares de Gorrión moruno hasta el 12 de julio en 2017 y el 10 de junio en 2018 lo que me hizo suponer que solo venían a Requena para hacer segundas puestas pero el 14 de abril observé primero un macho solitario en uno de los posaderos típicos que utilizaba la especie en 2018 y unos metros más adelante encontré otros 3 machos y una hembra, habrá que intensificar el seguimiento para intentar comprobar cuando hacen la primera puesta esta primavera.

Gorrión moruno (Passer hispaniolensis hispaniolensis)


Información del Gorrión moruno en Requena en los siguientes enlaces de este mismo blog:

·        Bando de gorrión moruno en Hortunas. 12 de julio de 2017

·        Reproducción comprobada de Gorrión moruno en Hortunas, Requena. 28 de agosto de 2017.

·        De 39 a 42 nidos de Gorrión moruno en Hortunas. 19 de noviembre de 2017.

·        ¡Ya ha llegado el Gorrión moruno! 10 de junio de 2018.

·        Un Gorrión moruno ladronzuelo. 16 de junio de 2018

·        Costumbres de Gorrión moruno. 1 de julio de 2018

·        Vuelve a criar el Gorrión moruno al Mediterráneo. 13 de julio de 2018.


Recorrido por valle del río Magro en Hortunas.
14 de abril de 2019

La Canaleja


La Canaleja

Esa mañana empecé el recorrido de censo en la fuente de la Canaleja, en los plátanos de sombra, pinos, chopos y álamos que crecen en esta umbría encontré grupos de Piquituerto común (Loxia curvirostra) que entraban a beber, un Pito ibérico (Picus sharpei) lanzó su estridente e inconfundible relincho mientras varios grupos de Pinzón vulgar (Fringilla coelebs) se alimentaban en las ramas todavía desnudas de hojas, en otro chopo se colgaba boca abajo un Carbonero garrapinos (Periparus ater) para acceder a algún pulgón escondido en una yema germinal.

Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)


Una Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) saltaba entre las ramas, en la copa desnuda cantaba un macho encelado de Estornino negro (Sturnus unicolor), unos metros adelante bajó un Jilguero europeo (Carduelis carduelis) a un reseco cardo buscando alguna semilla olvidada mientras gracias su reclamo de contacto localicé un ejemplar de Mito común (Aegithalos caudatus).

Mito común (Aegithalos caudatus)


Escondido en un zarzal a orillas del Magro cantó un Cetia ruiseñor (Cettia cetti) y entre las eneas y carrizos del río se oyó el aviso de alarma de un Rascón europeo (Rallus aquaticus) y otro de Gallineta común (Gallinula chloropus) las aves iban avisando de mi presencia a pesar de llevar un paso cauto para intentar no hacer ruido, en lo alto de un enorme chopo se desgañitaba cantando a todo pulmón un macho de Serín verdecillo (Serinus serinus) al que no importaba mi presencia.

Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)


Más adelante, dentro de lo más cerrado del pinar sonó el aviso de alarma de un Arrendajo (Garrulus glandarius) mientras coincidían en ramas próximas del mismo chopo dos Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus) con un Mosquitero común (Phylloscopus collybita). Por el cielo pasaron 3 ejemplares de Paloma torcaz (Columba palumbus) mientras por un prado herboso se paseaba una Lavandera blanca (Motacilla alba).

Cabra montés (Capra pyrenaica)


Arriba del alto talud arenoso que ha excavado el río hay un enorme campo sembrado de cebada donde pastaban con total tranquilidad una hembra adulta, un cabrito de dos años y otro de uno de Cabra montés (Capra pyrenaica).

El Coto Ferrer



El Coto Ferrer

Seguía caminando con el sol de espaldas para ver mejor y evitar ser localizado por los pájaros, los pinares y bosque de ribera se abrieron para dar paso a campos de cereal y algún barbecho. Como aquí hay tierras de labor abiertas se pueden ver otras aves,  un Alcaudón común (Lanius senator) acechaba sus presas desde lo alto de un espino y un macho de Alondra totovía (Lullula arborea) marcaba territorio cantando desde lo alto de una pequeña sabina.

Bisbita campestre (Anthus campestris)


Entre los terrones arenosos de un barbecho levantó el vuelo un recién llegado, un Bisbita campestre (Anthus campestris) mientras revoloteaban con la boca abierta atrapando todo tipo de mosquitos 2 Golondrina común (Hirundo rustica) y 8 Golondrina daúrica (Cecropis daurica).

Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea)



Un Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea) se levantó a mi paso y bastante más lejos huyó un tímido Zorzal charlo (Turdus viscivorus), indiferente a todo lo que ocurría abajo, desde lo alto de un chopo cantaba un macho de Verderón común (Carduelis chloris) al que acompañaba un coro de ranas (Pelophylax perezi) enceladas escondidas entre los juncos de un prado encharcado.

Hortunas de Abajo


Hortunas de Abajo

Próximo este caserío que hoy es un corral de ganado hay algunos tramos de bosque de ribera con añosos chopos que todavía no han desplegado sus hojas, allí oí el canto de un Abejaruco europeo (Merpos apiaster), vi un macho de Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) y gracias a él localicé en una de las laderas boscosas una Culebrera europea (Circaetus gallicus).

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus)


Cada poco jalonaba el camino el canto de un macho de Escribano triguero (Emberiza calandra) que solo callaron ante el grito de Pico picapinos (Dendrocopos major), ajena a todo una pareja de Tarabilla común (Saxicola torquatus) cazaba en uno de los prados encharcados.

Cistícola buitrón (Cisticola juncidis) 


La Calerilla

Aquí se ha excavado una casa de labor y un cementerio romano lo que demuestra que estas fértiles huertas se explotan desde antiguo. En este tramo desaparece el bosque de ribera y lo sustituyen algunos viñedos, plantaciones de nogales y fértiles huertas junto a algunos baldíos provocados por la despoblación, muchas aves eligen este mosaico de recursos para vivir, por desgracia cada día quedan menos huertos, la mayoría de estas zonas o se abandonan o son sustituidas por aburridos monocultivos. Una pareja de Ánade azulón (Anas platyrhynchos) se levantó del estrecho cauce y en un barbecho florido empecé a oír los tristes reclamos del Cistícola buitrón (Cisticola juncidis) que parecen penar cada vez realizan su vuelo ondulante.

Cogujada común (Galerida cristata)


Una pareja de Cogujada común (Galerida cristata) se levantó de un campo labrado, desde un pinar próximo cantaba un Cuco común (Cuculus canorus), este pájaro es mucho más fácil oír que de ver, este era el primero que yo escuchaba esta primavera.

Gorrión moruno (Passer hispaniolensis hispaniolensis)


Cerca del mediodía vi un macho de Gorrión moruno (Passer hispaniolensis hispaniolensis) sobre un pequeño cañar, unos metros más adelante se refugiaron en una zarza 3 machos más y una hembra, me alegré mucho, han vuelto por tercer año consecutivo y este año los había encontrado casi dos meses antes.


Texto y fotos de Rafa Muñoz.

UN ARCHIBEBE OSCURO EN REQUENA


Archibebe oscuro (Tringa erythropus)
7 de abril de 2019

Archibebe oscuro (Tringa erythropus)


Esta ave limícola tiene una longitud de entre 29 y 33 cm, es muy escasa en la comarca de Requena-Utiel ya que solo se puede observar en zonas húmedas y durante los pasos migratorios, de hecho solo la he visto dos veces en la comarca, ambas en la balsa de riegos de El Pontón, la primera el 8 de mayo de 2016 y la última este pasado 7 de abril de 2019.

En 2006 se estimó que su población era de entre 110 y 350.000 individuos. En España oscila mucho el número de aves invernantes según años, se pueden encontrar entre varias decenas y 2 o 3.000 ejemplares.

El Archibebe oscuro se reproduce en el norte de Europa en zonas encharcadas en la tundra ártica próximas a zonas arboladas, las hembras ponen 4 huevos en una depresión del suelo que forran con musgo, acículas de pino, hojas secas y gramíneas. Los dos miembros de la pareja se ocupan de la incubación que dura 23-24 días pero una semana antes de la eclosión de los huevos la gran mayoría de las hembras se marchan, esto ocurre en la primer quincena de junio, el macho queda al cuidado de los pollos durante 28 días que tardan en desarrollar sus plumas de vuelo pueden acompañar a los machos en su viaje migratorio, a finales de julio o principios de agosto.

En el largo viaje al sur el grueso de las poblaciones occidentales atraviesan el estrecho de Gibraltar entre julio y octubre. Invernan en el África occidental y regresan entre los meses de marzo y mayo. Los ejemplares que pasan el invierno en la Península Ibérica escogen para quedarse las marismas del Guadalquivir, la bahía de Cádiz y en el delta del Ebro.

Se alimentan de insectos acuáticos y terrestres, de sus larvas, también capturan pequeños crustáceos, moluscos, gusanos, peces y anfibios.


BIBLIOGRAFÍA.

Aves Ibéricas. I No paseriformes. Mario Díaz, Benigno Asensio y José Luis Tellería. J.M. Reyero Editor. - ISBN: 8492108517

Limícolas de Europa, Asia y Norteamérica. Stephen Message y Don Taylor. Lynx Edicions - ISBN:  8496553183

HANDBOOK OF THE BIRDS OF THE WORLD Vol 3 by Josep del Hoyo-Andrew Elliott-Jordi Sargatal - Lynx Edicions - ISBN: 8487334202

THE HANDBOOK OF BIRD IDENTIFICATION FOR EUROPE AND THE WESTERN PALEARCTIC. Mark Beaman, Steve Madge - C. Helm - ISBN: 0713639601

ENCYCLOPEDIE DES OISEAUX DE FRANCE ET D’EUROPE. Peter Hayman et Rob Hume. Flammarion – ISBN: 2082009920

THE COMPLETE BOOK OF BRITISH BIRDS. Royal Society for the Protection of Birds de Magnus Magnusson - Michael Cady- Rob Hume Editors - ISBN: 0749509112 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.

BOSQUES DE RIBERA Y PINARES


24 de marzo de 2019

Piquituerto común (Loxia curvirostra)


Acabamos de estrenar la primavera pero en la comarca de Requena-Utiel la vegetación parece querer esperar, hemos tenido un invierno muy seco pero aunque las temperaturas no ha sido muy bajas, las heladas no han faltado a su cita, todo ello prolonga el letargo de la vegetación.

Los chopos y plátanos de sombra que crecen a orillas del río Magro en la Fuente de la Canaleja tienen sus yemas preparadas pero todavía esperan o una lluvia que les empuje o una subida de las temperaturas mínimas que destierre las heladas, conviene no olvidar la sabiduría popular de estas tierras cuando advierte que “hasta mayo no te quites el sayo”.

Agateador común (Certhia brachydactyla)


Aunque la vegetación parece querer esperar las aves no son tan pacientes y algunos de nuestros pequeños pájaros ya están preparando sus nidos, esa mañana observé una pareja de Agateador común (Certhia brachydactyla) que acarreaba material con el que forrar el interior de su nido.

En la Canaleja hay varias fuentes y una balsa que recoge el agua, de esta vieja piscina se filtra un poco de agua en una de la paredes, es allí donde prefieren beber los grupos familiares de Piquituerto común (Loxia curvirostra), la evolución los ha especializado en el consumo de piñones por lo que tienen un cuello y pico fuertes, este es ganchudo, se cruzan en las dos puntas lo que les facilita la terea de abrir las escamas de las piñas y poder acceder al fruto.

Piquituerto común (Loxia curvirostra)


Uno de los inconvenientes de la alimentación con frutos secos es que tienen muy poca humedad y las aves necesitan ir a los abrevaderos varias veces al día, cuando llegan siempre siguen la misma rutina, se posan en ramas próximas al punto con agua, observan con atención para comprobar que no haya predadores esperándolos, bajan primero las aves jóvenes y si no ha habido señales de peligro bajan los adultos, beben con rapidez sin parar de vigilar, una vez satisfecha la sed se van en grupo a seguir buscando alimento. Los machos tienen un color rojizo, las hembras un tono amarillento y las aves jóvenes son de un gris parduzco con un listado en vientre y dorso.

Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)


Quizás es esta la mejor época del año para observar los animales de los sotos fluviales, como los árboles no tienen hojas y las aves empiezan su época de reproducción que les obliga a estar muy activas es mucho más fácil encontrarlos entre las ramas. Otras especies que observé allí fueron Ardilla roja (Sciurus vulgaris), Arrendajo (Garrulus glandarius), Carbonero común (Parus major), Carbonero garrapinos (Periparus ater), Estornino negro (Sturnus unicolor), Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), Mito común (Aegithalos caudatus) y Pinzón vulgar (Fringilla coelebs).

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)


Por el cielo pasó un Halcón peregrino (Falco peregrinus brookei) y tenía una presa entre la garras que seguramente llevaba a su nido enseguida pasaron volando en dirección contraria cuatro aterrorizados ejemplares de Ánade azulón (Anas platyrhynchos). En la orilla del río Magro se oía los cantos de varios ejemplares de Cetia ruiseñor (Cettia cetti) y una Alondra totovía (Lullula arborea).

Alondra totovía (Lullula arborea)


Continué con el pase dirección oeste para llevar el sol de espaldas, para encontrar mejor a las aves y caminando despacio para evitar que vean u oigan, caminé con paso lento intentando no hacer ruido pisando ramas u hojas y buscando ocultarme en lugares con sombras para otear los alrededores con el oído atento para poder detectar las escondidizas aves, encontré un confiado Petirrojo europeo (Erithacus rubecula), dos Jilguero europeo (Carduelis carduelis), un rollizo Zorzal charlo (Turdus viscivorus) y otro más estilizado Zorzal común (Turdus philomelos).

Petirrojo europeo (Erithacus rubecula)


A la altura del depósito de incendios de la Canaleja me llamó la atención la presencia de varios ejemplares de Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) y entre ellos había un precioso macho de Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus). No lejos, en las zonas abiertas con campos de cereal y barbechos se veía un macho de Tarabilla común (Saxicola torquatus) y un Mirlo común (Turdus merula) gritaba mientras levantaba el vuelo alocadamente como solo esta especie sabe hacer.

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus)


Había pequeños grupos de Serín verdecillo (Serinus serinus) en los que los machos se dedicaban a cantar como posesos para demostrar que son los mejores padres posibles para la nueva generación. En el río emitió su grito de alarma un Rascón europeo (Rallus aquaticus) levantando de orillas y choperas una Lavandera blanca (Motacilla alba), dos Pardillo común (Linaria cannabina mediterranea) y dos Paloma torcaz (Columba palumbus).

Arrendajo (Garrulus glandarius)

Texto y fotos de Rafa Muñoz.

TREPARRISCOS EN CONTRERAS

Treparriscos (Tichodroma muraria)



El día 24 de diciembre en la presa del Embalse de Contreras observé dos Treparriscos (Tichodroma muraria) que descubrió Víctor París el día 11 de diciembre y que volvió a ver el sábado 22 Diego Clemente además de 7 Acentor Alpino (Prunella collaris). El día 23 de diciembre Toni Alcocer no los encontró y solo vio un Acentor Alpino (Prunella collaris).

Las poblaciones ibéricas de Treparriscos se reproducen en Pirineos donde se estimó una población reproductora de 590 parejas a principios del siglo XXI y en la Cordillera Cantábrica donde se estiman otras 600 aunque algunos autores piensan que esta última cifra debe ser mucho más reducida dado que allí la densidad de población es mucho más baja. Estudios recientes aumentan el tamaño de la población reproductora en Aragón para el periodo 1982-2014 se estima que hay 705 parejas reproductoras (Juan Antonio Gil y Carlos Pérez 2015). La población catalana según el SIOC (Servidor d’informació ornitológica de Catalunya http://www.sioc.cat/fitxa.php?sci=0&sp=TICMUR) es de entre 130 y 200 ejemplares adultos. Estas aves son amantes de los grandes roquedos, además pueden aprovechar grandes presas, puentes o castillos para buscar su alimento que en invierno consiste en pequeñas moscas y arañas que viven en las grietas de las rocas.

Treparriscos (Tichodroma muraria)


El Treparriscos es un ave muy escasa en València que se observa en los pasos migratorios y en las invernadas, es una especie que migra parcialmente ya que los machos tienden a ser sedentarios o a lo sumo se alejan de sus territorios y bajan de altitud en los momentos de climatología más dura mientras que las hembras y las aves jóvenes prefieren buscar localidades con climatología más benignas como la presa de Contreras que está a más de 300 km de distancia de los Pirineos para pasar el invierno, en València se ha observado esta especie entre los meses de noviembre y abril.

Collalba negra (Oenanthe leucura)


Una las principales localidades de invernada en València es el Embalse de Contreras que está situado en el límite de las provincias de València y Cuenca. En la comarca de Requena-Utiel con la llegada de estos dos ejemplares se ha observado al Treparriscos un total de 16 veces, de ellas 11 veces en Contreras en seis años diferentes: 2007, 2008, 2011, 2014, 2015 y 2018, lo que confirma la querencia de esta especie por repetir con los lugares de invernada. Chera es el otro término comarcal con citas de Treparriscos aquí se ha visto los años 1991, 1992, 1996, 2008 y 2013, en el embalse del Buseo, en la peña Madroñosa, en el barranco de la Hoz y en la Herrada.

Halcón peregrino (Falco peregrinus)


La mañana navideña del 24 de diciembre además de los Treparriscos observé un macho de Halcón peregrino (Falco peregrinus), un macho de Roquero solitario (Monticola solitarius), 2 Collalba negra (Oenanthe leucura), Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) y 4 Cabra Montés (Capra pyrenaica).

Texto y fotos de Rafa Muñoz 2018.


UN PEQUEÑO DRAGÓN EN NUESTRAS CASAS


SALAMANQUESA COMÚN (Tarentola mauritanica)

Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)


Los primeros fríos en la comarca de Requena-Utiel son la señal de que se acerca el periodo de letargo de la mayoría de los reptiles, a finales de otoño aprovechan el medio día y los pocos rayos de sol que dejan pasar estas jornadas lluviosas para intentar aumentar la temperatura de su cuerpo y poder cazar algo.  

La Salamanquesa común (Tarentola mauritanica) es sin duda el reptil más conocido ya que muchas viven en las fachadas de nuestras casas, cerca de los focos que alumbran nuestras calles donde atrapan cualquier insecto que se acerque atraído por las luces, son animales principalmente nocturnos pero en otoño se dejan ver a plena luz del día.

Llegan a alcanzar hasta 19 cm de longitud de cola a cabeza o los 8,6 cm entre el cuerpo y la cabeza. La salamanquesa común se distribuye por la Península Ibérica excepto en la cornisa cantábrica, ha sido introducida en las Baleares. Habitan en zonas cálidas evitando los espacios con más altitud. En las yemas de los cinco dedos tienen unas finas laminillas estriadas y dos pequeñas uñas en el tercer y cuarto dedo que les permiten sujetarse en muros verticales, incluso se aguantan en superficies tan lisas como los cristales.

Además de en edificaciones humanas también habitan en cortados y roquedos. Capturan sus presas esperando inmóviles en lugares propicios o hacen recorridos buscando presas, su dieta la componen mariposas, polillas, mosquitos, moscas, arañas, abejas, avispas y hormigas por tanto son un gran aliado que hay respetar.

Viven un máximo de 8 años, se reproducen en primavera, su periodo de celo va de abril a mayo. Son territoriales y para defenderse de otros competidores emiten una serie de chillidos y chirridos. Las hembras son más pequeñas, hacen hasta tres puestas de dos huevos esféricos de un centímetro que depositan debajo de piedras o en grietas de muros y árboles, estos eclosionan tras un periodo variable de entre 5 y 12 semanas, cuando eclosionan las crías tienen menos de 5 cm de longitud y el dorso mucho más claro. En las zonas frías como la nuestra tienen que hibernar de noviembre a febrero.

Sus principales enemigos son los gatos, serpientes y las pequeñas rapaces nocturnas. Ante un ataque su técnica de defensa es la inmovilidad apoyada en su camuflaje pero cuando el depredador se acerca demasiado emprende una veloz huida, también pueden forzar la pérdida de la cola que después se regenerará. Cambian la tonalidad de su cuerpo en función de la intensidad lumínica, de día se oscurecen.

¡Recuerda las salamanquesas son un valioso aliado que debemos respetar!

Texto y fotos de Rafa Muñoz.

OTOÑO, TIEMPO DE RANAS

Rana común (Pelophylax perezi)

Rana común (Pelophylax perezi)


Este otoño lluvioso es una de las mejores épocas para observar los anfibios de la comarca de Requena-Utiel, uno de ellos, quizás el más popular, es la Rana común (Pelophylax perezi).

De todos es conocido este pequeño anfibio de hasta 11 cm de longitud que tiene colores que van del marrón oscuro al verde más claro, con un dorso salpicado de manchas oscuras, tiene ojos son saltones que le permiten tener el cuerpo dentro del agua mientras los ojos quedan fuera vigilantes. Tiene patas  delanteras pequeñas mientras que sus cuartos traseros son más largos lo que les permite huir hasta a 3 metros de distancia con un poderoso salto. Los dedos están unidos entre sí por una membrana interdigital que les facilita una mayor potencia en la natación.

Viven en zonas húmedas de la Península Ibérica y sur de Francia. Come principalmente insectos invertebrados, dípteros (moscas y mosquitos), coleópteros (escarabajos) e himenópteros (abejas, avispas y hormigas).

Rana común (Pelophylax perezi)


Se reproducen a finales de primavera o principios del verano en lugares con aguas protegidas por vegetación, los machos emiten su potente canto, un croar grave, las hembras ponen una media de 2.300 huevos que pegan en la vegetación sumergida, entre 5 y 8 días eclosiona su forma larvaria conocida como renacuajo, estos alcanzan un tamaño de entre 6 y 7 cm, tardar un mínimo dos meses en realizar la metamorfosis que da paso a su forma adulta, a los dos años alcanzan la madurez sexual, alcanzan una longevidad máxima de 5 años.

Texto y foto de Rafa Muñoz 2018.

COMIENZA EL CELO DE LA CABRA MONTÉS

Cabra montés (Capra pyrenaica hispanica) macho




En unas peñas próximas a Villargordo del Cabriel a principios de noviembre empieza un espectáculo poco conocido, el celo de la Cabra montés (Capra pyrenaica hispanica), este bóvido siempre ha vivido en la comarca de Requena-Utiel.

Cabra montés (Capra pyrenaica hispanica) hembras


Esta especie tiene un marcado dimorfismo sexual, las hembras son más pequeñas, miden sobre 1,20 metros de largo y tienen 60 centímetros de altura en la cruz, pesan entre 30 y 45 kilos y tienen cuernos más cortos.  

Los machos llegan a los 1,48 metros de largo, alcanzan una altura en la cruz de 77 centímetros y un peso máximo de 110 kilos, sus cuernos son más gruesos y largos que se curvan hacia atrás, las cuernas son permanentes y van creciendo con la edad.

Cabra montés (Capra pyrenaica hispanica) macho


Los sexos viven separados la mayor parte del año pero en noviembre los machos buscan los grupos de hembras que van acompañadas de sus hijas hembras de los dos últimos años, empieza un seguimiento estrecho esperando a que entren en celo, las olfatean con la cabeza estirada y la cuerna reposando en el dorso, estiran los labios y mueven la lengua, esta acción popularmente se denominan como “hacer el feo”. Si la hembras no está dispuesta se vuelve hasta el macho lo golpea con delicadeza, después suele orinar y así permite al macho comprobar que todavía no está preparada.

Cabra montés (Capra pyrenaica hispanica) macho sigue a una hembra


Una vez empezado el celo los machos mayores de 8 años entablarán espectaculares combates para dilucidar quién tiene el derecho de cubrir a las hembras. Las luchas consisten en propinar fuertes golpes con las cuernas, se levantan sobre los sus cuartos traseros y se dejan caer sobre el testuz del oponente. El ganador juntará un pequeño harén que mantendrá hasta cubrir a todas las hembras, una vez finalizado el periodo de celo las abandonará para vagar en pequeños grupos de machos.

Hembra juvenil y chivo del año 


La gestación dura 5 meses y los partos se producen entre abril y julio, cada hembra tiene una cría, en ocasiones dos que amamantan seis meses, pasado este periodo las crías macho abandonan a sus madres mientras que las hembras permanecerán junto a sus madres.

Acentor alpino (Prunella collaris)


En la zona pude observar algunas aves como un Halcón peregrino (Falco peregrinus) macho que expulsó a un inmaduro de Águila real (Aquila chrysaetos), también encontré un solitario Acentor alpino (Prunella collaris), un recién llegado de tierras norteñas que no falla a su cita invernal en estas tierras, en primavera regresarán a sus zonas de reproducción en las zonas alpinas y subalpinas de las principales cordilleras, en la península principalmente en Pirineos y Picos de Europa.

Acentor alpino (Prunella collaris)

Texto y fotos de Rafa Muñoz, 2018.