Un martinete en el bosque

 

Martinete a orillas del Magro, Requena. Arxiu RMiB                  

El día 15 de mayo de 2022 descubrí un ejemplar adulto de martinete común (Nycticorax nycticorax)​ descansando en lo alto de un enorme pino a orillas del río Magro, en el cañón fluvial que se abre cerca de la aldea de La Portera. Sin duda estaba en paso migratorio, aunque ciertamente tardío y decidió dormir esa jornada en ese tranquilo rincón. Esta es una cita singular, de hecho yo nunca había observado esta especie en el término municipal de Requena.                       

El martinete común es un ave de la familia Ardeidae, de las ardeidas o garzas. Tiene entre 58 y 65 cm de longitud, una envergadura entre alas de 90 a 100 cm y un peso máximo de 800 gr. Esta especie tiene una actividad crepuscular y nocturna. Se alimenta de moluscos, crustáceos, peces e insectos que puede complementar con vegetales y semillas.

En España se estimó que había unas 5.000 parejas reproductoras en 2011 (Garrido et al., 2012), cría en colonias en zonas boscosas o en carrizales próximos a zonas húmedas, como en el Saler sobre grandes pies de pino carrasco (Pinus halepensis) o la Marjal dels Moros y los marjales dela Safor. En el País Valencià se estima que hay una media de anual de 147,6 parejas, en el periodo 1988-2016 (Polo-Aparisi, 2021) y un máximo de 215 parejas (Generalitat Valenciana, 2021).

Es una especie migradora que se desplaza por la noche y de día duerme en lo alto de los árboles. En España se estima que hibernan unos 3.000 ejemplares de procedencia centroeuropea.

 

Martinete común (Nycticorax nycticorax). Arxiu RMiB

Referencias y bibliografía:

Polo-Aparisi, T., Polo-Aparisi, M (eds.) 2021. “Atles dels ocells de València”. Societat Valenciana d’Ornitologia (SVO). València.

Banco de Datos de Biodiversidad. https://bdb.gva.es/es/inicio

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/martinete_comun_tcm30-100088.pdf

https://atlasaves.seo.org/ave/martinete-comun/

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz / Arxiu RMiB

Porrón pardo en Requena

 

Porrón pardo (Aythya nyroca), Arxiu RMiB

Los porrones son patos buceadores que para alimentarse se sumergen totalmente para acceder a la materia vegetal y a los invertebrados acuáticos de los que se alimentan. Son aves pesadas  y compactas, con patas cortas y ligeramente torpes a la hora de alzar el vuelo, por eso los cazadores ingleses y españoles los bautizaron como “pochards” o porrones, una de las acepciones de “porro” es torpe. El extremo exterior del pico se remata con una “uña” o “diente” córneo que les permite cortar la vegetación o atrapar presas pequeñas. Este grupo de anátidas está compuesto por doce especies que suelen tener marcadas diferencias en el plumaje, los machos son más llamativos y ligeramente más grandes mientras que las hembras visten plumajes más crípticos y son más pequeñas.

¡Hagamos un breve repaso de la presencia de los porrones en Requena!


Porrón pardo (Aythya nyroca), Arxiu RMiB
 

Porrón pardo (Aythya nyroca)

El porrón más escaso en la Península Ibérica es el porrón pardo (Aythya nyroca). El 14 de agosto de 2022 había tres ejemplares en El Pontón. Estaban lejos y se mostraron nerviosos ante mi presencia, por lo que no pude acercarme para intentar determinar su sexo. Aparentemente eran un macho que tenía la cabeza más grande y abombada, no pude determinar los otros dos ejemplares, podían ser hembras o jóvenes. Según mis  datos, esta es la primera y la única cita de esta anátida en el altiplano requenense.

Esta es una especie muy escasa como reproductora, en toda España hay menos de 10 parejas reproductoras (Madroño et al., 2004). Su presencia en la invernada además de escasa es irregular, aunque aparenta haber un ligero aumento en los últimos años, con una media de 63 individuos (I Atlas de Invierno, 2007-2010; SEO/BirdLife, 2012). Dado el escaso número de nidificantes que aumenta en invierno, se puede deducir dos explicaciones, o a la península llegan algunos individuos foráneos o bien podrían tratarse de pollos nacidos ese año.

La observación en El Pontón es muy importante porque añade Requena al escaso listado de localidades que han contado con la presencia del porrón pardo. Para poder valorar esta cita señalar que en toda la provincia de València, entre los años 1998 y 2016, hay una media de 1,38 individuos observados (Polo-Aparisi, 2021).                      

 

Hembra y macho de porrón europeo (Aythya ferina), Arxiu RMiB

 

Año de porrones en El Pontón

Transcurridos nueve meses de 2022 en las balsas de riego que tiene la Comunidad de Regantes de Campo Arcís, en El Pontón, se han presentado muchas anátidas, algo habitual pero este año, pero también se han presentado otras dos especies de porrones.

 

Porrón moñudo (Aythya fuligula), Arxiu RMiB

Porrón moñudo (Aythya fuligula)

El primer porrón en presentarse en El Pontón fue el porrón moñudo (Aythya fuligula) y es otra especie de presencia muy irregular y siempre en números reducidos. Según anotaciones de mi cuaderno de campo tuvimos una hembra entre los días 5 de enero y el 27 de marzo. Esta es una especie que solo nos visita durante las invernadas o en los pasos migratorios.

Se reproducen en el norte de Europa donde escogen para anidar lagunas y zonas con aguas tranquilas y profundas, seleccionan zonas con orillas que tengan abundante cobertura vegetal. Se alimenta principalmente durante la noche, consume mejillones y bivalvos de agua dulce, además de pequeños crustáceos e invertebrados que captura buceando, complementa su dieta con materia vegetal.


Hembra de porrón moñudo (Aythya fuligula), Arxiu RMiB


Quizás esta hembra, durante su estancia en Requena, debió alimentarse de mejillón cebra (Dreissena polymorpha), pero es solo una suposición porque no he encontrado indicios de este bivalvo invasor en estas balsas de riego, entre otras razones porque el acceso a sus orillas está cerrado.

Según mis registros, desde 2016, el porrón moñudo ha visitado este humedal quince veces, entre el 18 de septiembre y el 27 de marzo, contabilizando un total de 40 ejemplares. Este año tuvimos 3 machos entre el 22 de enero y el 30 del mismo mes. El día 13 de marzo localicé otros dos machos. Justo antes del inicio de la temporada de cría apareció una pareja el 2 de abril, después del periodo reproductor, el 3 de julio, había 4 ejemplares. El 23 del mismo mes tuvimos 10 individuos, durante la mañana, mientras que al anochecer solo quedaban 7, que se quedaron a dormir.

 

Macho de porrón europeo (Aythya ferina), Arxiu RMiB

Porrón europeo (Aythya ferina)

El porrón más frecuente en la comarca de la Plana de Utiel-Requena es el porrón europeo (Aythya ferina). Aquí se pueden observar en cualquier época del año, excepto en temporada de cría, ya que en las balsas no les ofrecen suficiente cobertura vegetal para criar. En nuestro entorno geográfico se han reproducido una media de 32 parejas, en la Albufera de València y en la marjal dels Moros, Sagunt. El contingente de aves invernantes registra una media de 279 aves/año (Polo-Aparisi, 2021).

Este porrón se alimenta al amanecer y al atardecer. Selecciona aguas someras donde consume todo tipo de materia vegetal, dieta que puede complementar con pequeños moluscos, coleópteros y gusanos acuáticos.

Registros e individuos de porrón europeo (2000-2022) en El Pontón, Requena


Desde el año 2000 en El Pontón, según mis datos, esta especie se ha presentado 96 veces, con un máximo de 11 registros en 2005. Presenta una media 4.36 registros/año y 14,45 ex/año. Se detectado durante todo el año, pero el mejor mes para observarlo es agosto en pleno paso postnupcial con 20 registros y 59 ex. Le sigue el mes de febrero, detectado 12 veces y un total 57 ex, coincidiendo con el punto álgido del paso prenupcial.

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz / Arxiu RMiB

 

El Barbo Mediterráneo y la Tenca


Barbo mediterráneo (Barbus guiraonis). Arxiu RMiB

El barbo mediterráneo

El barbo mediterráneo (Barbus guiraonis) es una especie endémica del País Valencià que se encuentra en grupos en los tramos medios de ríos y embalses, en las cuencas fluviales del Mijares, Palancia, Turia, Júcar, Bullent, Serpis, Vinalopó y Clariano. También está presente en la Albufera de Valencia, en el lago Anna o en el Marjal de Gandía.

Tiene una longitud máxima de 60 cm, su cuerpo es alargado con una cabeza pequeña. Su color puede ir del pardo al amarillo verdoso, su vientre es más claro. Las escamas presentan un ribete negruzco y la aleta dorsal tiene un perfil recto y ligeramente cóncavo. La boca presenta gruesos labios de los que cuelgan dos barbillas cortas. 


Barbo mediterráneo (Barbus guiraonis). Arxiu RMiB

La época de freza se produce en primavera, entre abril a junio. Se alimenta de residuos vegetales e insectos que encuentra en el cieno del fondo del río, no desprecia huevas y macrófitos.

Las principales amenazas de esta especie son la contaminación del agua y los depredadores de exóticos como el lucio (Exos lucius), el black Blass (Micropterus salmoides), el pez sol (Lepomis gibbosus), el pez gato (Ameiurus melas) o la lucioperca (Sander lucioperca).

Las fotos proceden del río Turia a su paso por Pedralba, el 10 de febrero de 2022.


Tenca (Tinca tinca), Arxiu RMiB 

La tenca

La tenca (Tinca tinca) es un pez dulceacuícola que prefiere aguas tranquilas con fondos arenosos, como los embalses o balsas de riego, además soporta aguas con bajas concentraciones de oxígeno.

Este Cypriniformes puede vivir hasta los 20 años. Su longitud máxima no suele superar los 40 cm y puede alcanzar los 4 kg de peso. Tiene un cuerpo alargado de un color que oscila entre el verde y el pardo.

El grueso de su actividad vital la realiza por la noche, cuando las aguas bajan de los 10° se aletargan. Se alimenta de invertebrados acuáticos como moluscos, larvas de dípteros, coleópteros o microcrustáceos, para localizarlos en los fondos arenosos se ayuda de dos barbillas que le cuelgan de la comisura labial.

Cuando las aguas alcanzan los 18° se desencadena su periodo de reproducción, generalemente entre los meses de mayo y agosto. Los machos llegan a la madurez sexual a los 2 o 3 años, mientras que las en las hembras se retrasa hasta los 3 y los 7 años de vida. Estas desovan unos 2.000 huevos por kilo de peso que fijan en la vegetación sumergida cuando las aguas alcanzan los 20°.

Se creía que era una especie de distribución centroeuropea y por tanto se suponía que introducida en la península en el siglo XVI, pero se han encontrado restos suyos en yacimientos arqueológicos de la edad de bronce.


Tenca (Tinca tinca), Arxiu RMiB


En nuestras cuencas mediterráneas sin duda debió ser especie ajena que sólo podría encontrar hábitats apropiados en las lagunas y marjales costeros. Esta situación cambió con la construcción de embalses, aparecieron innumerables hábitats propicios en todas las cuencas fluviales valencianas. Hay constancia que se generalizó su introducción por pescadores a partir de los años 80.

Aunque en valencià se dice: “és més roín que la tenca en suc” y los romanos lo consideraban un alimento exclusivo de esclavos, para otros como el emperador Carlos V era tan delicioso como la trucha. En las castillas es una especie de consumo habitualmente que en los mercados alcanza precios elevados, superiores a los 15 €/kg.

Las fotos que ilustran esta entrada están tomadas en el río Turia, en el embalse de Loriguilla, Domeño, el 12 de mayo de 2022.

 

Referencias y bibliografía:

http://www.vertebradosibericos.org/peces/tintin.html

Jiménez, J. y Lacomba, I. eds. (2002). “Peces continentes, anfibios y reptiles de la Comunidad Valenciana”. Generalitat Valenciana.  

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/09047122800af6da_tcm30-199095.pdf

                                    

Texto y Fotos de Rafa Muñoz. Arxiu RMiB


La realeza de Alcublas

 

Águila real (Aquila chrysaetos) hembra, Arxiu RMiB

12 de enero de 2022

Alcublas es una población de la Serranía que según datos del censo de 2021 tenía 610 habitantes. Está ubicado en un altozano que une la Calderona y la Sierra de Andilla, a 775 metros de altitud. Sus gentes tradicionalmente se han dedicado a los cultivos de secano y la ganadería, hoy destacan las producciones de almendras, aceite y la miel.



En un rincón del término, la empresa Turia Hides (https://www.turiahides.com/) ha ubicado una instalación para fotografiar aves. Esta empresa liderada por Salva Llavata es escrupulosa con la legalidad y con el respeto por las aves, cuenta con todos los permisos pertinentes, tanto de la Generalitat como de la localidad.


Águila real (Aquila chrysaetos) macho, Arxiu RMiB


Este hide está ubicado en la cabecera de un valle dominado por el monte bajo, acude con regularidad una pareja de águila real (Aquila chrysaetos), además de otras pequeñas aves. Para cebarlas aportan conejos, para que se acerquen los pequeños paseriformes distribuyen algunos tenebrios, gusanos del escarabajo de la harina (Tenebrio molitor) y algunos granos.


Águila real (Aquila chrysaetos) hembra, Arxiu RMiB


Aunque en mis zonas habituales de campeo suelo ver águilas reales, me atraía la posibilidad de verlas de cerca, sin molestarlas y además poder hacer algunas fotos. Las reales son unas aves impresionantes, con sus cerca de 4,5 kg de peso y con una envergadura de hasta 210 cm, son las aves de presa ibéricas más grandes. Las aves adultas solo se distinguen por el tamaño, las hembras son más grandes que los machos, hasta un 30%. A la hora de alimentarse son oportunistas, consumen una amplia variedad presas donde destacan los mamíferos, pero no desprecian otras aves o reptiles.


Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) macho, Arxiu RMiB


Acompañado de Toni Vela nos acomodamos en el escondite y no tardaron en aparecer los primeros visitantes. Enseguida vimos un jilguero lúgano (Spinus spinus), una pareja de mirlo común (Turdus merula) y un petirrojo europeo (Erithacus rubecula).


Curruca rabilarga (Sylvia undata), Arxiu RMiB


Un poco más tardaron una pareja de curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) y una curruca rabilarga (Sylvia undata).

No había pasado una hora cuando apareció la realeza. Primero llegó el macho que se posó para comprobar que no había ningún peligro y unos segundos después aterrizó la reina, una preciosa y poderosa hembra.

Jilguero lúgano (Spinus spinus)


La enorme hembra se quedó algo más alejada, sobre posadero que tenía el conejo, era el premio gordo. El macho se contentó con unos trozos pequeños ubicados en otro posadero distinto. El macho consumió con su parte con avaricia, en ningún momento se acercó a la hembra. Esta era mucho más cuidadosa, despedazó y consumió su presa con delicadeza.


Águilas reales en Alcublas


Tener una pareja de reales tan cerca te permite comprobar las poderosas armas de las que están dotados. Destacan sus enormes manos que terminan en temibles garras, son un arma letal. Los picos también son poderosos pero quedan un poco empequeñecidos por la profunda mirada de estas rapaces. Tienen unos ojos enormes, se cree que son entre 4 y 8 veces más potentes que los humanos y gracias a ellos pueden detectar presas a mucha distancia.


Petirrojo europeo (Erithacus rubecula), Arxiu RMiB


Una vez consumidas las presas alzaron el vuelo y se marcharon. Mucha suerte amigas, que os respeten las torres eléctricas, las minas a cielo abierto que destrozan las montañas de la Serranía, los cazadores y los generadores eólicos. Seguir muchos años reinando en estas sierras y que vuestros hijos sigan vuestro ejemplo y puedan vivir en libertad.


Texto y fotos de Rafa Muñoz

 

Fuentes

Arroyo, B. (2017). Águila real – Aquila chrysaetos. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Morales, M. B. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

 

Río Cabriel: el paisaje invernal del agua

 

Río Cabriel, Arxiu RMiB

Este blog suele poner foco en intentar reflejar la biodiversidad de las aves que viven en el interior valenciano. Ello tiene el inconveniente que suele perder de vista otros aspectos de la naturaleza tan importantes como son la vegetación, la vida acuática o el paisaje.


Arxiu RMiB


Este invierno he recorrido algunos tramos del río Cabriel a su paso por el municipio de Requena. Es una zona muy bella que generalmente no disfruta con plenitud un naturalista que esté pendiente de las aves que viven dentro de este magnífico bosque de ribera que escolta de un río puro.


Arxiu RMiB


Recorrer sus orillas en invierno puede parecer algo más triste de lo que sería habitual, porque la mayoría de la vegetación ha perdido sus hojas, lo que reduce el cromatismo del paisaje.

 

Arxiu RMiB


Intentaré transmitir que esa hipótesis es un error, aunque es obligado hacer una salvedad, antes de planificar el recorrido conviene consultar la meteorología, en este valle puede acantonarse prolongadamente una espesa niebla que restaría deleite a una visita invernal.


Arxiu RMiB


En invierno aunque se pierden algunas tonalidades, aumenta la intensidad de otras. Impactan los verdes limpios de las coníferas y las coscojas, los infinitos tonos azulados de estas aguas puras que contrastan con el ocre de una vegetación palustre en estado latente.


Río Cabriel, Arxiu RMiB

Quizás esta sea la época ideal para realizar un paseo sosegado que permita prestar atención a detalles más sutiles. Un ejemplo: con la ayuda de una pequeña cámara de acción sumergible podremos asomarnos a un mundo desconocido, el interior del río.


Río Cabriel, Arxiu RMiB


Las limitaciones de esta técnica son muchas, solo podremos aspirar a obtener una toma efímera, un reflejo fugaz que pueda ayudarnos a comprender los cambiantes volúmenes que dibuja la luz tamizada por el agua, recortada por sombras ondulantes de una vegetación mecida por la corriente. 


Nutria (Lutra lutra), Arxiu RMiB


Con estas fotos y un poco de imaginación podremos llegar a suponer cómo serán las aventuras diarias de la vida que bulle allí dentro, como la de una esquiva nutria (Lutra lutra).


Arxiu RMiB


Si centramos la mirada en lo pequeño podremos descubrir las increíbles texturas que aporta un pequeño manantial sulfuroso. Sus aguas cálidas, cargadas de minerales disueltos, tintan el regato de tonalidades lechosas. No olvidemos que aquí mismo hay añosos balnearios termales que siguen activos. 


Arxiu RMiB

Al contrario, si abrimos el angular de la mirada y el día acompaña, descubriremos un cielo con un azul que solo encontraremos en lugares limpios y alejados de nuestras ciudades.

 

Valle del Cabriel, Requena, Arxiu RMiB


Si las nubes se prestan al juego de tamizar el azul dominante, descubriremos lienzos únicos, instantes para colgar en un rincón de nuestra alma.


Valle del Cabriel, Requena, Arxiu RMiB


Si el aficionado a la naturaleza no tiene bastante con todo lo dicho anteriormente, este valle también esconde magia en la textura de sus tierras. Las diferentes combinaciones geológicas, de yesos con calizas, diseñan una paleta de colores singular en la que el verde perpetuo de las coníferas añade el contraste, como el que aporta a una obra maestra un elegante marco.


Río Cabriel, Requena, Arxiu RMiB


Uno de los mayores deleites de caminar solo es que puedes diluir el yo consciente, en estos entornos casi primigenios y salvajes. Este éxtasis solo se consigue al abrir todos los sentidos, centrarlos en intentar absorber toda esta naturaleza.

Al acabar la ruta, cuando regresa la consciencia de lo cotidiano, lo apropiado sería musitar una breve oración a todos los dioses que seamos capaces de inventar, despertarlos un instante de la nada para que eviten que toda esta belleza pueda perderse.


Arxiu RMiB


Fotos realizadas el cinco de enero de 2022, durante un transecto invernal desde Fuente Podrida hasta las casas del Saladar, en Requena, en la orilla valenciana del río Cabriel.


Arxiu RMiB

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.

Vuelve el treparriscos a Contreras

 

Treparriscos en Contreras, 24 de octubre de 2021

Un otoño más ha regresado el treparriscos (Tichodroma muraria) a la presa de Contreras. Este año pude localizar un ejemplar los días 24 y 31 de octubre, la del día 24 será la cita más temprana para la comarca, adelantando en un día el record anterior, que lo tenía Iván Moya el día 25 de octubre de 2020. En 2019 apareció el día 27, por tanto, en tres años seguidos hemos podido comprobar su llegada a finales de octubre. El registro más temprano para esta especie en el País Valencià es del 27 de septiembre de 1991, en Bel, Castelló (Dies y Dies 1992).


Treparriscos en Contreras, 31 de octubre de 2021


Seguimos aumentando los registros de treparriscos invernante o en paso en la comarca de Requena-Utiel. En Contreras sumamos nueve años con presencia de esta ave singular: 2004, 2007, 2008, 2011, 2014, 2015, 2018, 2019 y 2021.


Acentor alpino

Para intentar localizar al pequeño treparriscos durante el mes de octubre, visité esta zona los días 3, 10, 17, 24 y 31. De entre el resto de aves observadas se puede destacar la presencia en la presa y zonas aledañas de halcón peregrino (Falco peregrinus brookei), roquero solitario (Monticola solitarius), mirlo capiblanco (Turdus torquatus), collalba negra (Oenanthe leucura), Picogordo común (Coccothraustes coccothraustes), reyezuelo listado (Regulus ignicapilla), zorzal alirrojo (Turdus iliacus iliacus), acentor alpino (Prunella collaris) y buitre leonado (Gyps fulvus).


Impresionante macho de cabra montés en Contreras, 24/10/2021


A final de mes bajaban de los riscos más abruptos los machos de cabra montés (Capra pirenaica hispanica) para cortejar a las hembras, eso me permitió obtener algunas fotos de los galanes más vetustos e impresionantes.

 

ENTRADAS SOBRE EL TREPARRISCOS EN ESTE BLOG Y EN QUADERN DE NATURA:

http://svorequenautiel.blogspot.com/2019/10/ya-ha-llegado-el-treparriscos-requena.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2018/12/treparriscos-en-contreras.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2015/01/censo-de-aves-acuaticas-invernantes-en.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2014/01/xiv-censo-de-aves-acuaticas-invernantes.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2011/04/treparriscos-en-los-cuchillos.html

http://svocuadernocampo.blogspot.com/2010/03/treparriscos.html

http://svocuadernocampo.blogspot.com/2009/02/treparriscos-en-puertomingalvo-teruel.html

http://svorequenautiel.blogspot.com/2008/04/un-treparriscos-en-chera.html

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.

 

Año de lúganos y de pinzones reales

 

Grupo de pinzón real​ (Fringilla montifringilla)

Las aves son animales adaptados al vuelo, esa capacidad les permite realizar largos desplazamientos lo que les facilita disponer de diferentes recursos, dependiendo de la época del año. La migración es el viaje estacional, de ida y vuelta, que  les permite evitar condiciones climáticas adversas. Además es sabido que la disponibilidad de los recursos es cíclica, desde la producción de semillas, la abundancia de insectos o pequeños mamíferos, tienen periodos de abundancia a los que siguen otros de escasez. La posibilidad de realizar largos desplazamientos con una gasto energético asumible, permite salvar una escasez puntual.


Jilguero lúgano​ (Spinus spinus)

La Península Ibérica es un refugio invernal ocasional para algunas aves que en condiciones normales no necesitan llegar tan al sur del continente. Por eso algunos años las podemos encontrar en abundancia mientras que otros apenas se dejan ver. Un buen ejemplo lo tenemos con dos especies de la familia de los fringílidos, el jilguero lúgano​ (Spinus spinus) y el pinzón real​ (Fringilla montifringilla), ambos son primos hermanos de los conocidos jilgueros, pinzones y verdecillos.

Este año los campos de cultivo del centro de la comarca de Utiel-Requena han acogido buenos números de lúganos y pinzones reales, que han venido huyendo del centro y norte de Europa Occidental.

Aquí los luganos se alimentaban de semillas de plantas arvenses, son las que crecen en los barbechos y campos cultivados, como los cardos. Acompañaban a bandos invernales de pardillo común (Linaria cannabina)​ y a grupos mixtos de serín verdecillo (Serinus serinus) y jilguero europeo (Carduelis carduelis). En el periodo invernal las aves que se alimentan del mismo recurso prefieren agruparse en nutridos bandos, juntos consiguen encontrar sustento a la vez que aumentan la seguridad frente a las emboscadas de los predadores.


Pinzón real​ (Fringilla montifringilla)

Los pinzones reales en las campiñas de Requena siempre los he encontrado en viñas que no se habían cosechado y conservaban los racimos, o en viñas recogidas manualmente donde abundaban las racimas, pequeños racimos redondeados con unos pocos granos que por tener poca maduración, se descartan en la recolección. Estos campos actúan de imán para muchas más aves que se alimentan de las uvas acartonadas por los fríos, pero dulces, así como de los raspajos y los huesos.  En estos campos les acompañaba el pinzón vulgar (Fringilla coelebs) y el verderón común​ (Chloris chloris) principalmente.

 

Texto y fotos de Rafa Muñoz.