AVES DE NUESTROS BOSQUES

Azor (Accipiter gentilis)


20.06.2010


El sábado 19, por la tarde, me acerqué a recorrer una pinada cercana a La Portera, Requena. Se trata de un altozano con uno de los pocos bosques llanos que quedan, sus laderas también están recubiertas de apretados pinos carrascos (Pinus halepensis) jóvenes y entre ellos algunos ejemplares viejos. No es medio apropiado para disfrutar de las aves, a lo reducido de la visibilidad hay que añadir que aunque caminemos despacio siempre nos delata el ruido de nuestros pasos y hace que los animales tengan tiempo de sobra para alejarse u ocultarse.

Aquí conozco una pareja de azores (Accipiter gentilis) y calculo que sus pollos ya han abandonado el nido y permaneceran en los alrededores pidiendo comida en cuanto vean a sus padres. Efectivamente sus chillidos los delatan e incluso llego a atisbar uno un momento cuando pasa entre dos pinos. Ya vuelan bastante bien por lo que intentar acercarme es inútil y continúo mi paseo.

Me asomo a una cornisa que deja ver el valle y la sierra enfrente, el puerto de la Cruz de Cofrentes con 710m, allí sobre las coscojas y pinos pequeños después del incendio de 1997 sobrevuela una rapaz, por la forma de planear y escrutar el suelo apostaría que será una culebrera (Circaetus gallicus) pero está a más de 4km de distancia y ni con catalejo podría asegurarlo.

Entre los pinos pocas sorpresas, algún carbonero garrapinos (Periparus ater) y alguna paloma torcaz (Columba palumbus), eso si encontré un resto curioso en otra cornisa una anilla de una paloma doméstica de la Real Federación de Colombicultura Española, de 2005, la 026385. De regreso una liebre (Lepus granatensis) y un águila calzada (Aquila pennata) que no conocía en esta zona. Es sorprendente la recuperación de sus poblaciones y la expansión por nuevos territorios de estas águilas forestales en nuestra comarca.

Pino rodeno (Pinus pinaster) los dos hermanos, árbol monumental.


El domingo 20 cambié de término municipal para recorrer otro pinar más húmedo el de la Hoya del Rabadán, a las faldas del pico Moluengo con 1.041m de altitud, en Villargordo del Cabriel. De camino un encuentro poco frecuente, pude ver a un cernícalo (Falco tinnunculus) comiendo carne fresca de un conejo (Oryctolagus cuniculus) recién atropellado antes de llegar a Utiel, supongo que el tener que alimentar a sus polluelos le llevará a aprovechar un recurso tan fácil. Ya en Villargordo dejé el coche en el pino de los dos hermanos, árbol monumental de la Comunitat Valenciana. Es un pino rodeno (Pinus pinaster) también llamado “el abuelo” al que se le calculan 150 años, con 25m de altura máxima y un diámetro de copa de 20m, quizás el pino rodeno más viejo de España apunta el cartel explicativo que han colocado las brigadas del Parque del Cabriel.

En la zona un grupo familiar de piquituertos (Loxia curvirostra) comiendo entre las ramas y los pinzones vulgares (Fringilla coelebs) picoteando por el suelo. Un chillido inconfundible de polluelo de rapaz reclamando pitanza se escucha en las laderas del Moluengo y para allí me dirijo. Por el camino una pareja de mosquiteros papialbos (Phylloscopus bonelli) y un macho de curruca carrasqueña (Sylvia cantillans) me indican que esta zona cercana a los mil metros de altitud es mucho más umbrosa y por tanto apta para estas especies que nunca encontraremos en los bosques de pino carrasco a 600 metros de altitud de Requena que son mucho más secos y cálidos.

Me interno en el pinar muy despacio intentando acercarme al punto donde salen los chillidos intermitentes, ahora suenan muy cerca, a media ladera y no tienen que estar a más de 100m. Entre las copas de los pinos le veo muy bajo, un ratonero (Buteo buteo), él también me ve a mi y desconozco como pero logra que los pollos callen totalmente. Es inútil intentar descubrirlos y no tiene sentido una vez he podido identificar a los autores por tanto subo ladera arriba hasta las antenas y el puesto de vigilancia forestal de la cumbre para hacer alguna foto.

Vista al oeste desde el Moluengo


Bajando dando un rodeo encuentro escribanos montesinos (Emberiza cia), oropéndola (Oriolus oriolus), escribano soteño (Emberiza cirlus), curruca rabilarga (Sylvia undata), mito (Aegithalos caudatus) y herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus) en estas pinadas adultas salpicadas de campos de almendros y alguna viña que con su mosaico de hábitats aumentan la disponibilidad de recursos y por tanto de especies.

Mensaje de Rafa Muñoz en el FORO SVO Aves.
Fotos de José Ventura y Rafa Muñoz, FONS FOTOGRÀFIC SVO

1 comentario:

Jesús Del Valle dijo...

Hola "valencianos" No conocía vuestro Blog hasta hoy. Me gusta porque es serio y veo que valoráis igual una rapaz que un reptil (preciosa Culebra de herradura) que un ecotono ¡menudos cambios de pàisaje